De Romario a Messi, una historia de astros
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El 14 de enero de 2000, el goleador Romario lideraba la magnífica delantera de un Vasco da Gama que se enfrentó al Corinthians en la final de la primera Copa Mundial de Clubes de la FIFA, celebrada en Río de Janeiro. Entretanto, más al sur del continente americano, un muchacho de 12 años llamado Lionel Andrés Messi daba probablemente patadas a un balón en alguna callejuela de Rosario, muy lejos de Barcelona todavía.

Mucho ha llovido desde aquel lejano día hasta este 6 de diciembre de 2012 que marca el comienzo de la novena edición de la competición mundialista, tanto que aquel niño argentino se ha convertido en una referencia global y en sus vitrinas reposan ya dos Balones de Oro de adidas que en su día le acreditaron como el mejor jugador de la competición. FIFA.com echa la vista atrás y rememora algunos de los grandes momentos vividos en este torneo tan especial:

2000: Aquel año se disputó la primera edición, que contó con representantes de las seis confederaciones y con dos clubes invitados, el Real Madrid y el Corinthians. El conjunto de São Paulo puso toda la carne en el asador y protagonizó junto con el Vasco da Gama una final cien por cien brasileña que tuvo que decidirse en una tanda de penales en la que Edmundo falló el último lanzamiento. La afluencia de público alcanzó una cifra récord: 73.000 personas. El delantero Edilson, del Corinthians, se llevó el primer Balón de Oro de adidas imponiéndose a competidores de la talla de Raúl, Fernando Redondo, Roberto Carlos, Romario, David Beckham y Alex Aguinaga, entre otros. El Necaxa mexicano ocupó el tercer puesto del podio tras superar al Real Madrid en la final de consolación, mientras que el Manchester United no pasó de la primera fase.

2005: La segunda edición del torneo resultó inolvidable para el São Paulo y para Rogerio Ceni. El portero y goleador anotó un tanto y protagonizó grandes paradas, sobre todo en la final, contra el Liverpool, lo que le permitió adjudicarse no solo el título, sino también el Balón de Oro de adidas. Los Reds habían llegado a Japón en plena forma después de encadenar once partidos sin recibir un gol, pero no pudieron contener la inesperada embestida del centrocampista Mineiro, que sorprendió a propios y extraños con una acción que significó el gol de la victoria. Seis clubes participaron en aquella cita mundialista, en la que el Deportivo Saprissa costarricense se hizo con el tercer puesto.

2006: El Internacional de Porto Alegre, con una combinación de veteranos y de novatos como Alexandre Pato, conquistó el tercer título consecutivo para Brasil al imponerse al Barcelona en la final. El conjunto catalán, dirigido entonces por Frank Rijkaard, contaba ya con Xavi y Andrés Iniesta, a los que acompañaban Ronaldinho y Deco, ganador del Balón de Oro de aquel certamen. A partir de aquella edición, el título mundialista acabaría siempre en manos europeas. En una cita en la que participaron seis clubes, el Al Ahly de Mohamed Aboutrika logró la tercera plaza al derrotar en la final de consolación al América mexicano de Claudio López, Salvador Cabañas y Cuauhtémoc Blanco.

2007: El campeón de la Liga de Japón, país anfitrión aquel año, se unió al elenco de participantes de una cita que tuvo su punto culminante en la final más goleadora de la historia de la competición, con seis goles en total. Milan y Boca Juniors protagonizaron aquel duelo, que se saldó con victoria del conjunto italiano por 4-2. El técnico Carlo Ancelotti dirigía a un plantel repleto de figuras como Paolo Maldini, Alessandro Nesta y la pareja formada por Gennaro Gattuso y Andrea Pirlo en el mediocampo, además de Kaká, que ganó el Balón de Oro de aquel certamen. El guardameta milanista Dida, ex del Corinthians, se convirtió en el primer jugador en ganar dos veces el torneo, con dos equipos diferentes en su caso. El iraquí Mohammed Emad estableció otro récord al marcar para el Sepahan iraní el gol más rápido de la competición, que llegó a los 20 segundos del partido que enfrentó a su equipo y al Waitakere United neozelandés.

2008: El Manchester United regresó al certamen ocho años después y lo hizo a lo grande, poniendo la guinda a una temporada en la que conquistó además la Liga inglesa y la Liga de Campeones de la UEFA. El ganador del Balón de Oro de adidas fue Wayne Rooney, que, junto con Cristiano Ronaldo y Carlos Tévez, formó una poderosa línea de ataque que protagonizó en semifinales el partido con más goles de la historia de la competición, una victoria por 5-3 de la escuadra inglesa sobre el Gamba Osaka. Sin embargo, la final, frente al LDU de Quito, no resultaría fácil para el United, que acabó llevándose el triunfo por un ajustado 1-0. Ryan Giggs y Gary Neville fueron los únicos integrantes del plantel inglés que habían participado ya en la edición de 2000.

2009: Lionel Messi se estrenó en la competición y lideró al Barça hacia un título que llenó un vacío llamativo en las vitrinas del todopoderoso club catalán, que nunca se había proclamado campeón intercontinental. En cualquier caso, la empresa no resultó sencilla para el conjunto blaugrana, que tuvo que protagonizar dos remontadas, primero contra el Atlante en semifinales y posteriormente frente al Estudiantes de La Plata en la final. Messi anotó dos tantos, dos menos que el sorprendente Denilson, jugador del Pohang Steelers, que se proclamó máximo goleador de un certamen que se disputó en Emiratos Árabes Unidos. De todas formas, aquel desafío no iba a quedar sin respuesta por parte del astro argentino, que dos años más tarde igualaría al atacante brasileño como máximo goleador histórico de la competición.

2010: En un certamen disputado de nuevo en Emiratos Árabes Unidos, el TP Mazembe se convirtió en el primer equipo no sudamericano ni europeo que alcanzó la final, en la que se enfrentó al Inter de Milán. En el duelo con la escuadra africana, el astro camerunés Samuel Eto’o brilló con luz propia con un golazo y una asistencia en la primera parte que abrieron el camino hacia el cuarto título de un año casi perfecto para el conjunto italiano, que anteriormente habían conquistado ya la Liga, la Copa y la Supercopa italianas, además de la Liga de Campeones de la UEFA.

- 2011: Con una superioridad sin precedentes, el Barcelona se convirtió en el primer equipo que gana la Copa Mundial de Clubes de la FIFA dos veces. La escuadra catalana logró dos victorias por 4-0, primero ante el Al Sadd en semifinales y posteriormente frente al Santos de Neymar en la final. Con aquellos resultados, el Barça igualó la goleada más abultada de la historia de la competición, un logro que de todas formas ya formaba parte del currículum del club blaugrana, que en 2006 consiguió un tanteador idéntico contra el América de México.