Vucetich, por la revancha
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Después de una etapa donde el Pachuca fue el principal representante de CONCACAF en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, el Monterrey tomó el bastón de relevo; reflejando en las competiciones internacionales el gran momento que pasaba en el fútbol mexicano. 

Con cuatro títulos en tan solo dos años, uno de los secretos de los Rayados para el éxito fue la llegada de Víctor Manuel Vucetich al banquillo. Sin embargo, cuando Japón 2011 se veía como el torneo ideal para coronar este histórico periodo del conjunto regiomontano, la eliminación en el primer compromiso ante el Kashiwa dejó en la boca de todos un sabor amargo. 

Después de ganar la Liga de Campeones de la CONCACAF 2011-12 y obtener su pasaje de vuelta a tierras orientales, FIFA.com habló en exclusiva con Vuce sobre aquella primera experiencia y la revancha que se les presenta en esta nueva edición. 

Una perspectiva diferente
“Quedamos a deber porque no avanzamos”, comenta el estratega, con sinceridad, cuando analiza la primera aventura mundialista. “Futbolísticamente fue un equipo que no perdió. Fue un partido que se nos fue en penales; pudimos haber ganado ante el Kashiwa porque tuvimos varias oportunidades para hacerlo. Después jugamos el segundo encuentro y finalmente lo ganamos ante el campeón de África”, analiza el nacido en Tamaulipas. 

Sin embargo, el Monterrey no perdió los ánimos por el regreso temprano a casa. Volvió a México a disputar el Clausura 2012 y el segundo semestre de la Liga de Campeones de CONCACAF, demostrando que seguía en un nivel de alta competencia al disputar la final de ambos torneos contra el mismo rival: el Santos Laguna. 

De la primer serie, en el juego por el máximo campeonato de la zona Norte, Centro y Caribe, salió victorioso y obtuvo el pase a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2012. Semanas después, en el campeonato local, no pudo alzar la copa; siendo, en 24 años de carrera como entrenador, la primera derrota de Vucetich en una final. “La vida sigue igual. Lo único es que hay un título menos, esa es la única diferencia. Sigo siendo la misma persona, los objetivos siguen siendo los mismos; es parte de la vida perder”, apuntó el considerado Rey Midas, quien hasta ese entonces había disputado y ganado doce finales. 

Por la revancha
De cara a esta nueva chance, el entrenador considera que la experiencia adquirida del año pasado será de suma importancia. “Hay más oficio y madurez en los jugadores. Hay más experiencia porque ya sabemos exactamente lo que significa y cómo se tiene que jugar un partido; el que nos corresponde”, sentencia con contundencia. 

Y es que, a diferencia de su primera experiencia, en este Apertura 2012 lograron avanzar a la Liguilla; estancia que Vucetich considera vital para su preparación: “El año pasado no calificamos a la fase final del fútbol mexicano. Nos quedamos prácticamente parados poco antes de la competición. En ese caso nos afectó estar un mes sin jugar antes de la edición del 2011. Tuvimos puro entrenamiento y esa falta de competencia nos restó en el aspecto futbolístico”, afirma sobre la causa del bajón futbolístico exhibido en tierras niponas hace ya doce meses. 

Con esta diferente preparación, las ilusiones se avivan y se trabaja en los posibles rivales que se pueden encontrar en el camino: “Nosotros vamos con una idea fija y definida de lo que vamos a hacer. Sin embargo, debemos conocer a los rivales y saber contrarrestar sus virtudes y aciertos. Tenemos elementos muy interesantes que el día de mañana van a ser una gran sorpresa”. Pero hay más: como si el entusiasmo no fuera ya genuino, en esta edición del certamen se suma un punto interesante según la óptica del estratega: la ausencia del FC Barcelona: “El Barcelona marcaba cierta clase de diferencia, hay más oportunidades para todos ahora que no está”, señala ante la ausencia del cuadro culé

Con experiencia en la competición y tres años de jugar juntos bajo un mismo proyecto, los Rayados ponen en la mesa su armonioso juego de conjunto y se presentan como uno de los equipos a ser considerados de cara al título. “Es una revancha. Y finalmente con una expectativa más alta de lo hecho en 2011. El Monterrey tiene condiciones para ser campeón, sin duda alguna”, advierte.