Aoyama, dispuesto a darlo todo
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Un cañonazo de Toshihiro Aoyama desequilibró a favor del Sanfrecce Hiroshima el partido contra el Auckland City FC, el encuentro inaugural de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2012, saldado con la victoria por 1-0 del conjunto japonés. El incansable mediocampista no está dispuesto a que el año de ensueño del campeón de la J.League se acabe así como así.

“Las posibilidades de ganar la J.League y participar en una competición mundial no abundan precisamente”, explicó Aoyama a FIFA.com. “Aunque cuesta mantenerse en plena forma después de una temporada tan larga, estamos muy motivados para hacer un gran trabajo”.

Para Aoyama, uno de los cinco jugadores del Sanfrecce que figuran en el Once Ideal de la J.League de 2012, la ilusión de participar en la máxima competición mundial de clubes se hizo realidad al saltar al terreno de juego desde el túnel de vestuarios del Estadio Internacional de Yokohama.

“Cuando pisé por primera vez el césped mientras sonaba el himno de la FIFA, pensé: ‘Hasta ahora todo esto lo había visto sólo por la tele’”, confesó Aoyama. “En el momento de saltar al campo y oír la música comprendí de verdad que estaba compitiendo en un campeonato internacional. Me siento muy orgulloso de representar a Japón, un sentimiento que me motivó y me espoleó durante el partido”.

Sanfrecce desplegó el mismo sistema 3-4-2-1 que lo ha propulsado hasta su primer título de la J.League. El delantero Hisato Sato, proclamado mejor jugador de la temporada 2012 de la liga nacional, y el defensa Ryota Moriwaki crearon excelentes ocasiones, mientras Aoyama y el veterano Kazuyuki Morisaki organizaban hábilmente el juego en el centro del campo.

El conjunto de la ciudad de Hiroshima dominó la primera parte del encuentro, y el Auckland se vio obligado a renunciar a la posesión durante la mayor parte del choque. “El Sanfrecce es un equipo fantástico”, declaró el entrenador del Auckland, Ramón Tribulietx, tras el partido. “Prácticamente no hemos conseguido arrebatarle el balón”.

Dura defensa rival
Pese a su dominio, a los de Hiroshima les costó quebrar la defensa del club neozelandés, que disputaba por cuarta vez la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Sin embargo, la paciencia dio sus frutos y los hombres de Hajime Moriyasu consiguieron su propósito.

El momento decisivo se produjo en el minuto 66, cuando Aoyama recibió la pelota a unos 25 metros de la meta y descerrajó allí mismo un poderoso disparo que se coló por la escuadra. El jugador, de 26 años, parecía tan sorprendido como el que más cuando por fin desbarató la defensa rival.

“Aunque no logramos batir la meta rival en la primera parte, el Auckland tampoco nos planteó ninguna amenaza”, analizó Aoyama, quien fichó por el Sanfrecce recién salido de la escuela secundaria. “Habíamos controlado el juego, y además con una gran organización. Sabíamos que, si conservábamos la posesión, llegaría el gol. Tan sólo he anotado dos tantos en la liga en toda la temporada, pero supongo que los astros se alinearon para que yo marcara un gol tan maravilloso en este escenario tan especial. Yo he sido el primer sorprendido”.

El momento resultó más especial si cabe porque se trataba del gol número 200 de la historia de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, que actualmente se encuentra en su novena edición. “¿De verdad? ¿El 200? ¡Vaya!”, exclamó Aoyama cuando le informaron del hecho. “¡Quiero quedarme con ese balón ya!”.

Además de la responsabilidad de haberse convertido en los representantes de su nación, los hombres del Sanfrecce están disfrutando al máximo del momento y se declaran dispuestos a llegar al menos hasta el tercer puesto, un resultado que igualaría el mejor rendimiento de un equipo japonés en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Para lograrlo, deberán imponerse en cuartos de final al campeón de África, Al Ahly, este domingo.

“Estamos divirtiéndonos de lo lindo”, manifestó Aoyama. “Cada partido que ganemos nos acercará un paso más al título de mejor club del mundo. Es verdaderamente estimulante tener la oportunidad de convertirnos en el mejor club. Por esta razón jugamos todos los futbolistas. Soy feliz. El próximo partido será mucho más importante y, por lo tanto, me emplearé con todas mis fuerzas”.