El goleador menos esperado
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Las caras en el plantel del Monterrey eran elocuentes. La lesión del goleador Humberto Suazo, padecida el último viernes durante una sesión de entrenamiento, desató la preocupación de todos y obligaba a Víctor Vucetich a rediseñar la táctica del equipo. Lo que pocos esperaban -por no decir ninguno- era que la responsabilidad recayera en los hombros del joven volante Jesús Corona, con apenas 19 años y un puñado de partidos con la camiseta de los Rayados.

 “Me enteré de que iba a jugar recién en la charla técnica, a eso de las dos de la tarde. No lo podía creer. Lo primero que hice fue enviarle mensajes de texto a mi familia para confirmarles la noticia, pedirles que estén pendientes y que me dieran bendiciones”, confiesa a FIFA.com el tercero de cinco hermanos. Y vaya si cumplió con las expectativas de su entrenador.

El mexicano, sexto jugador más joven en disputar la historia de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, fue uno de los pilares del mediocampo y abrió el partido ante Ulsan Hyundai con un oportuno tanto a los nueve minutos de juego. “Siempre fui de hacer goles, aunque este me lo encontré”, confiesa respecto a la gran acción colectiva del equipo que terminó con su toque preciso a la red en la boca del área chica.

“Llegamos tocando, tocando y tocando, hasta que salió una diagonal y me quedó…”. Su relato se entrecorta entre risas. Y es que detrás, escondido bajo un gorro de invierno, lo pellizca nada menos que Humberto Suazo, el goleador que le cedió su lugar a causa de una dolencia en la pierna derecha. “La verdad es que me entristece tener que jugar por su lesión”, aclara Corona, quien asegura haber recibido “el apoyo de él y de todo el plantel. Me dijeron que juegue con tranquilidad y haga lo que sé dentro del campo de juego. Uno siempre tiene que estar preparado, pero ese tipo de gestos ayudan y mucho”.

“Un verdadero jugadorazo”
Admirador del brasileño Ronaldo, Corona lleva ya un par de años con el plantel profesional de Monterrey aunque recién en 2012 ha comenzado a contar con cierta continuidad. Es fanático del beisbol, en clara herencia paterna, y atesora lo que todo jugador de su edad necesita para explotar sus condiciones: el apoyo público y marcado de todos sus compañeros.

Coro viene haciendo las cosas muy bien y se merecía esta oportunidad, la verdad es que no defraudó”, afirma para FIFA.com el capitán del equipo, José María Basanta. “La confianza que se le ha brindado tanto dentro como fuera de la cancha le permite transmitir lo suyo en el campo de juego”, agrega Wálter Ayoví, capitán de la selección ecuatoriana y compañero de Corona en el mediocampo. “Es un jugadorazo que hace todo naturalmente. Va por buen camino, si mantiene el perfil y la humildad se acoplará al fútbol europeo sin ningún problema”, remata César Delgado, autor de los otros dos tantos en la victoria frente al Hyundai Ulsan.  

Casi nada, para quien sueña ahora con mantener el nivel nada menos que ante el Chelsea y por las semifinales del torneo. “Es una gran motivación jugar contra un equipo así, al que veo siempre por televisión. Sabemos que nunca un equipo de la CONCACAF consiguió jugar la final del Mundial de Clubes y eso representa una motivación extra”, asegura quien se ilusiona con “trascender y tener una carrera muy larga”. Pero ya habrá tiempo para concretar todo eso. Antes, el goleador menos esperado tiene otra misión más urgente, tal como confiesa en su rápida despedida: “Quiero llegar rápido al bus y ver mi teléfono, que debo tener todos los mensajes de mi familia”.