Argentina se habitúa al oro

Hace cuatro años, en Atenas, la selección argentina marcaba un hito al colgarse la primera medalla de oro de su historia. Muchos se preguntaban si aquella campaña, marcada por seis victorias y ningún gol en contra, podía ser igualada. La respuesta ha llegado en Pekín 2008: con otros seis triunfos consecutivos, el equipo dirigido por Sergio Batista se volvió a subir a lo más alto del podio olímpico en un torneo que fue récord histórico en asistencia de público.

Pese a lo que marca la estadística, el camino al título no fue sencillo: los argentinos debieron imponerse a Costa de Marfil (2-1), Australia (1-0) y Serbia (2-0) en la fase de grupos. Ya en cuartos de final, Holanda fue un hueso difícil de roer y sólo pudo quebrarse con un soberbio gol de Ángel Di Maria en tiempo suplementario. La victoria depositó a Lionel Messi y compañía en las semifinales con Brasil, en lo que resultó el mejor partido del equipo en el torneo: se saldó con un categórico 3-0 en la noche soñada de Sergio Agüero. La final ante Nigeria no resultó una contienda brillante, pero un nuevo tanto de Di Maria, la grata revelación del equipo, terminó por decidir el título y entregarle un nuevo récord a los argentinos: 12 triunfos consecutivos en el marco del certamen.

En cuanto a nombres propios, los sudamericanos encontraron en Sergio Romero un reemplazante de lujo para el lesionado Oscar Ustari. El arquero, campeón mundial juvenil en 2007, demostró estar a la altura y no recibió un solo tanto en 315 minutos de juego. Nicolás Pareja fue otro de los que sorprendió con su excelente nivel, al igual que Ángel Di Maria: el rosarino inició el torneo desde el banco de suplentes y terminó convirtiéndose en la clave de la victoria con goles decisivos ante Holanda y Nigeria.

Por último, cabe una mención especial para Juan Román Riquelme, el cerebro del equipo, y Lionel Messi, sin dudas, el futbolista más desequilibrante de este torneo. Ellos escribieron la historia junto a Javier Mascherano, el único sobreviviente de Atenas 2004 y primer deportista en la historia de su país que ostenta ya dos medallas doradas.

Nigeria de pie, frustración brasileña
A diferencia de lo ocurrido en 2004, África volvió a demostrar que el Torneo Olímpico es una de sus especialidades. Costa de Marfil, Camerún y Nigeria sobrevivieron a la fase de grupos y enamoraron a los aficionados chinos, aunque fueron los pupilos de Samson Siasia los que se instalaron en la gran final. Lamentablemente para ellos, Argentina se interpuso en el partido decisivo y no les permitió reeditar la histórica victoria de Atlanta 1996, pero los goles de Victor Obinna y el juego de Solomon Okoronkwo quedarán en la retina de todos los que siguieron su meritoria campaña.

Un párrafo aparte merece la excursión brasileña. El equipo de Dunga llevó a China lo mejor que tenía a su alcance con jugadores de la talla de Ronaldinho, Alexandre Pato, Lucas, Thiago Neves y Rafael Sobis; ganó 5 partidos, apenas perdió 1 y terminó como el equipo más goleador del torneo con 14 conquistas. Así y todo, sus aficionados sólo recordarán la semifinal perdida 0-3 a manos de Argentina y una nueva frustración de cara al único título que le falta a su vitrina. El bronce, en esta oportunidad, actuó como premio de consuelo.

La gran sorpresa del torneo fue Bélgica, que llegó con poca reputación pero se las arregló para dejar fuera a Italia y terminar disputando el partido por el tercer puesto ante Brasil. Los conjuntos asiáticos, por el contrario, estuvieron lejos de emular a los iraquíes en 2004: China, Japón, la República de Corea y Australia fueron eliminados en la primera fase. La misma suerte corrieron Estados Unidos y Honduras, provenientes de CONCACAF, así como Nueva Zelanda.

Naciones participantes:
Camerún, Costa de Marfil, Nigeria, Australia, Japón, República de Corea, RP China, Bélgica, Holanda, Italia, Serbia, Estados Unidos, Honduras, Nueva Zelanda, Argentina y Brasil.

Cuadro de honor:

1. Argentina (Oro)
2. Nigeria (Plata)
3. Brasil (Bronce)
4. Bélgica

Premio Fair Play: Costa de Marfil.

Estadios y sedes:

Estadio de los Trabajadores (Pekín), Estado Nacional de Pekín (Nido de los Pájaros), Estadio del Centro Deportivo Olímpico de Qinhuangdao, Estadio de Shanghai, Estadio del Centro Deportivo Olímpico de Shenyang, Estadio del Centro Olímpico de Tianjin.

Total de goles:

75 (media/partido: 2.34)

Máximos goleadores:

4 goles: Giuseppe Rossi (ITA)
3 goles: Victor Obinna (NGA)
3 goles: Moussa Dembele (BEL)

Total de espectadores:
1.397.448
Media de espectadores: 43.670