Múnich 1972

Hungría fue a Alemania con la firme intención de llevarse la corona olímpica por tercera vez consecutiva, pero el centrocampista polaco Kazimierz Deyna le robó las ilusiones al anotar el 2 a 1 para Polonia en la final. Estando 1-0 bajo en la pausa, Polonia aprovechó el violento vendaval a sus espaldas para volcar el partido ante la presencia de 80,000 espectadores en el estadio Olímpico de Múnich.

Deyna, quien había marcado los dos goles en la final, contabilizando un total de 9 tantos en todo el torneo, fue una de las piezas más cotizadas del elenco polaco, junto con Grzegroz Lato, quien brillaría en la Copa Mundial de 1982, y Robert Gadocha.

Hungría llegaba invicta a la final. Su última derrota databa de la semifinal de 1960, en la que había perdido 2 a 0 contra Dinamarca.

Los polacos eran, indudablemente, la escuadra más potente de este torneo, en el cual se introdujo una segunda ronda de grupos antes de las eliminaciones en los cuartos de final y semifinales. Abrieron la senda exitosa de la primera vuelta con tres victorias: 5 a 1 contra Colombia (tres goles de Gadocha y dos de Deyna), 4 a 0 contra Ghana (dos goles de Gadocha y uno de Deyna) y 2 a 1 contra Alemania Federal (dos tantos de Jerzy Gorgon).

En la segunda fase, los polacos empataron con Dinamarca 1 a 1, derrotaron a la Unión Soviética por 2 a 1 y arrollaron 5 a 0 a Marruecos, clasificándose para la final con cuatro tantos más de Deyna.

En la confrontación entre las dos Alemanias en la segunda fase, Alemania Oriental derrotó a su rival por 3 a 2. Joachim Streich y Eberhard Vogel concretaron la victoria en el segundo tiempo y se clasificaron para el partido por el tercer puesto.

Por primera vez en la historia del Torneo Olímpico, dos equipos compartieron las medallas de bronce, ya que Alemania Oriental empató a dos con la Unión Soviética. No se había previsto ningún sistema para definir el ganador.