Pese al optimismo exacerbado con que tanto se está hablando de la creciente igualdad en la Zona oceánica, el último escalón parece estar aún demasiado alto para la mayoría de las modestas selecciones de los Mares del Sur. Australia, que junto con Nueva Zelanda es la única nación de la región que ha alcanzado una fase final de la Copa Mundial de la FIFA, se despachó a gusto este martes 12 de octubre con un 6-0 sobre la ambiciosa Islas Salomón, ante los casi 20,000 espectadores que acudieron al estadio Aussie de Sydney.


La auténtica paliza (11-1) sufrida en el global de la eliminatoria por la prometedora -aunque netamente superada- Islas Salomón reservó a los Socceroos un puesto en la Copa FIFA Confederaciones del próximo año en Alemania. De paso, Australia refrendó su hegemonía en la zona y ahuyentó sus demonios de hace 4 años, cuando se quedó fuera de la anterior edición del torneo tras caer ante su eterno rival, Nueva Zelanda. 

El resultado también puso de manifiesto el largo camino que le queda aún por recorrer a Islas Salomón y a otras selecciones modestas de la zona, pese a haber conseguido algunos  resultados muy llamativos en la competición preliminar  para el torneo de Alemania 2006.

Goles a montones
Con el regreso a la alineación del extremo del Liverpool Harry Kewell, los hombres de Frank Farina se mostraron muy superiores a sus rivales desde el comienzo. El jugador afincado en Inglaterra, incluso, se anotó un gol en su cuenta particular antes de sentarse en el banquillo para la segunda mitad (aquejado de una leve contusión en su tobillo).

Tony Vidmar, Archie Thompson, el joven sub-23 Ahmed Elrich, Brett Emerton y Ante Milicic escoltaron a Kewell en la faceta goleadora, mientras los aficionados isleños sufrían para mantener la compostura frente a su contrincante profesional, bien plantado y lleno de futbolistas que militan en el extranjero. Para Elrich, Emerton y Milicic fue su segundo gol en otros tantos partidos, ya que todos ellos entraron en liza la semana pasada en el choque de ida, disputado bajo un calor sofocante en Honiara.

El primer gol llegó procedente de un saque de esquina en el primer ataque de los Aussies, cuando sólo se llevaban 5 minutos de partido. Milicic introdujo el balón en el fondo de las mallas, y su equipo ya no se detuvo. Apenas tres minutos después, un Kewell totalmente desmarcado empujó el balón a gol con suavidad desde unos 6 metros.

Tras realizar tres cambios al descanso, Australia sentenció el partido en el minuto 60, cuando el remate en semifallo de Vidmar se coló dentro tras ser cruelmente desviado. Thompson marcó a pase de Emerton a 10 minutos del final, antes de que el  cerebro del Blackburn cerrara el marcador con una bonita volea que selló el ridículo de Islas Salomón. 

Peligro de relajación
Después del 1-5 logrado en Honiara la semana anterior, a Farina debió costarle un poco motivar a sus hombres con vistas al encuentro de vuelta. Pero aun así, se negó a menospreciar a un equipo de Islas Salomón que se vio totalmente desbordado.

"Cuando tienes un partido ante ti, lo menos que puedes hacer es disputarlo", declaró tras el partido. "Y siempre tienes que hacer todo lo necesario para ganar".

El seleccionador de Islas Salomón, Allan Gillet, fue bastante menos generoso en su valoración. "Ha sido como si jugaran hombres contra chavales", admitió el técnico inglés. "Los australianos han mostrado a la perfección el abismo de categoría que sigue habiendo entre los dos equipos, y su experiencia en el extranjero fue demasiado para nosotros esta noche".

Pese a la derrota, Gillet e Islas Salomón pueden recuperar el ánimo recordando su  sensacional trayectoria hasta la última ronda , a costa de un peso pesado como Nueva Zelanda y, como poco, podrán aprender de esta dura experiencia con vistas a la decisiva eliminatoria para Alemania 2006 del próximo año, frente a la propia Australia.

La del próximo año será la tercera participación de los Socceroos en la selecta cita de la Copa FIFA Confederaciones. Allí se medirán a algunas de las mejores selecciones del mundo; a saber, Grecia, Brasil, Argentina, Túnez, Japón, México y los anfitriones, Alemania.