"Un valiente Japón se despide de la Copa pese a empatar con Brasil". Así rezaba el titular de The Japan Times después de la eliminación del conjunto de Zico de la Copa FIFA Confederaciones a manos de la selección brasileña.

Era un análisis correcto de una actuación que debería servir a Zico y a sus jugadores como aliciente para preparar su regreso a Alemania dentro de doce meses. El entrenador brasileño de Japón ya había dicho en la conferencia de prensa posterior al 2-2 del miércoles frente a la Seleção: "Mis hombres han experimentado lo que significa jugar contra un equipo muy fuerte y plantarle cara".

Para Zico el juego de su equipo debe haber sido una auténtica satisfacción, no sólo contra Brasil, sino también la victoria sobre Grecia en su segundo encuentro del Grupo B. Aunque Japón se convirtió en el primer equipo en clasificarse para la Copa Mundial de la FIFA del próximo verano, gracias a sus dos triunfos a principios de mes en la competición preliminar, su desempeño en los doce meses anteriores no habían contribuido en exceso a apaciguar a los exigentes medios de comunicación japoneses, con los que el técnico mantiene una relación difícil.

No obstante, en Alemania el combinado japonés exhibió lo que muchos han considerado su mejor juego desde su anterior visita a Europa, en mayo de 2004, cuando venció a la República Checa y empató con Inglaterra. Francisco Maturana, ex seleccionador colombiano y miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA en Alemania, se deshizo en elogios hacia los nipones tras presenciar el duelo en el que estuvieron a punto de doblegar a Brasil en Colonia.

"Zico debe estar contento con el torneo que ha hecho su equipo", declaró a FIFAworldcup.com. "Los japoneses han demostrado que, además de ser unos grandes atletas, saben jugar al fútbol. Son un equipo que va en la dirección correcta".

La prensa japonesa ha coincidido totalmente. Nikkan Sports ha descrito el empate con Brasil como una "Advertencia al mundo". Hochi Shimbun , a su vez, proclamó con entusiasmo: "La zurda de Shunsuke hace temblar a Brasil", reflejando el soberbio desempeño de la selección nacional frente al equipo que había sido su referencia durante tanto tiempo.

Japón mostró una gran calidad en su centro del campo. Shunsuke Nakamura acaparó la atención con el fantástico gol que le hizo a Brasil y su nombramiento como Jugador Budweiser del Partido en dos ocasiones, e Hidetoshi Nakata, Takashi Fukunishi y Mitsuo Ogasawara también contribuyeron. Sus pases y su juego combinativo permitieron crear ocasiones frente a Grecia y Brasil, llegando a estar a dos dedos de ganar a los sudamericanos. Un gol tempranero de Akira Kaji fue anulado por fuera de juego y, en los últimos segundos, una parada de Marcos privó a Oguro de marcar un gol de una victoria que hubiera sido épica. Con todo, el don de Oguro de salir desde el banquillo y hacer goles importantes es una buena noticia para una selección japonesa que tradicionalmente ha venido adoleciendo de falta de opciones ofensivas.

La clave consiste ahora en aprovechar la estela de estas actuaciones. La siguiente cita de Japón es el Campeonato de Asia Oriental, en donde se medirá a la RPD de Corea, China y la República de Corea a finales de julio y principios de agosto. Posteriormente, también en agosto, jugará su último encuentro de clasificación para Alemania 2006, en el que recibirá a Irán, antes de disputar una serie de amistosos con vistas a preparar la fase final de la Copa Mundial de la FIFA.

Se habla también de realizar otra gira por Europa en octubre, ya que la experiencia obtenida contra rivales de otros continentes es muy beneficiosa. El guardameta Yoshikatsu Kawaguchi está de acuerdo: "En este torneo nos hemos enfrentado a equipos de alto nivel, pero necesitamos acumular más partidos contra rivales como Alemania y Argentina". Ser el mejor de Asia es una cosa, y derrotar a los mejores del mundo otra completamente distinta. Pero los japoneses parecen estar en el camino correcto.