La Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005 ya deja entrever cuán magnífica será la cita mundialista del próximo año. Los aficionados aclaman a sus ídolos sobre el campo y se encargan de garantizar un ambiente extraordinario. Los equipos ofrecen partidos espectaculares y el sol brilla en el cielo. El Programa de Hospitalidad supone una razón más para acudir al certamen del próximo año. Azafatas encantadoras, una excelente cocina e Iris Pawelski, Directora del Centro de Ventas en iSe Hospitality, que se ocupa de que los huéspedes se sientan como en casa. De esta forma, el fútbol se disfrutará el doble.

Al menos desde tres horas antes, Iris Pawelski se encuentra en el Área de Hospitalidad, con el objeto de familiarizarse con las particularidades del lugar. "Tengo que revisar bien todo y asegurarme de que todo está en su sitio". A fin de cuentas, debe estar preparada para cualquier eventualidad. "Es importante, para que podamos explicar a los huéspedes, por ejemplo, cómo llegar desde el Área de Hospitalidad hasta el estadio, o cómo encontrar sus localidades o los servicios", comenta Iris acerca de sus primeras responsabilidades en el lugar.

Después recibe a las atractivas azafatas. "Se les entregan listas de huéspedes y de localidades a todas ellas. Tras la reunión con las azafatas debo arreglarme de nuevo, y a continuación espero a los huéspedes también en este lugar. A partir de ese momento, ya sólo cuentan los invitados", señala, mientras se ocupa con diligencia de un problema relativo a las localidades. Porque el bienestar de los invitados es la prioridad principal.

No es la propia Iris Pawelski la que elige a las azafatas, pero el hecho de que Franz Beckenbauer las haya valorado muy positivamente no la deja impasible. "La dedicación de las azafatas en el desempeño de su trabajo es excelente. Por ejemplo, si ‘extraviamos' a un invitado y hay que volver a buscarle acomodo, nuestras azafatas se ocupan de la situación de forma encantadora, y atentamente realizan la petición al visitante".

Cuando finalmente todos están sentados, y esto se ha conseguido sin mayores complicaciones, la simpática Iris se tranquiliza. No obstante, su trabajo no termina ahí, ni mucho menos. Ahora dispone de tiempo para ocuparse personalmente del bienestar de los invitados. "Mi trabajo también consiste en la atención directa de los huéspedes, y en asegurarme de que todo está en orden. Aunque también, claro está, es mi responsabilidad acercar a los clientes los paquetes de hospitalidad para el Mundial". A fin de cuentas, por algo es la "Directora del Centro de Ventas".

Durante el descanso del partido, Iris puede descansar finalmente, pues los huéspedes permanecen en el estadio. Tras el encuentro, la situación se mantiene relajada. Los invitados se mueven en el área de hospitalidad, entremezclándose. Después de 90 minutos de fútbol y los 15 del intervalo, no tienen ningunas ganas de volver a sentarse. Se habla sobre el partido y se establecen contactos. Cuando los últimos huéspedes dejan el recinto, Iris puede relajarse definitivamente y disfrutar tras el deber cumplido. "Entonces, todo el personal puede sentarse a descansar y brindar por su trabajo".

Para Iris Pawelski, la Copa FIFA Confederaciones es el ensayo general de cara a la Copa Mundial de la FIFA del próximo año, la cual espera impaciente. "Estoy muy ilusionada ante la cita mundialista del año que viene. Siempre ha sido mi gran objetivo estar en ella y ahora lo he conseguido", se congratula.

Con tal compromiso y sacrificio aguardándola, la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 será con toda seguridad un éxito completo.