En la final de la Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005, el miércoles por la noche en el Waldstadion de Fráncfort, se vivirá un gran duelo entre el campeón del mundo, Brasil, y su eterno rival, Argentina. Los partidos entre la Seleção y la Albiceleste tienen desde siempre un sabor muy especial, y esta vez no será la excepción. Hace justo tres semanas, los argentinos decidieron claramente a su favor el encuentro por las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 con un 3-1 inapelable en Buenos Aires. Antes del clásico, FIFAworldcup.com conversó con el centrocampista brasileño Zé Roberto sobre el partido contra sus vecinos sudamericanos, que participan en la Copa FIFA Confederaciones sólo como subcampeones de la Copa América, ya que el campeón también es Brasil.
Zé Roberto, el miércoles se enfrenta a Argentina en la final de la Copa FIFA Confederaciones. ¿Qué significado tiene el partido, que además es contra su eterno rival?
Es un encuentro totalmente distinto a cualquier otro anterior, no sólo por ser la final, sino porque el contrario se llama Argentina. Creo que es un anticipo de la final del Mundial del año que viene. Estamos muy preparados y esperamos hacer un buen partido. Lo queremos ganar.
Hace tres semanas perdieron en la competición preliminar para la Copa Mundial de la FIFA contra Argentina de visitantes. ¿Se puede hablar ahora de revancha?
Lógicamente, existen ciertos deseos de "devolverles la gentileza", pero se trata de otro partido en un torneo diferente. No pensamos en el encuentro de hace tres semanas. Además, nunca queremos perder con Argentina, sea el partido que sea. Es una rivalidad muy antigua.
¿Tiene algún significado especial para usted definir el torneo en su patria adoptiva, Alemania?
No necesariamente. Es especial porque se trata de una instancia decisiva, pero no tiene que ver con el lugar donde se juegue. Sería lo mismo si se jugase en Italia. Ahora, sí sería distinto si se tratara de la final del Mundial.
¿Ha visto partidos de Argentina? ¿Cuál es su principal virtud?
Sí, hemos visto el partido contra México. Argentina tiene un equipo muy bueno y muy rodado. Pienso que sobre todo le favorece la experiencia. Contra los mexicanos movió bien el balón e hizo correr al rival, haciendo trabajar mucho a su rival.
¿Es más fácil para Brasil jugar contra Argentina o contra otro equipo europeo, como Alemania?
No hay mucha diferencia. Ambos son equipos con una gran tradición, con mucha historia. Alemania ha sido tres veces campeona del mundo, y Argentina, dos. Las dos son selecciones muy potentes, que juegan a un gran nivel. Creo que son igual de buenos.
¿Qué espera usted del partido? ¿Es quizás una ventaja que Brasil haya contado con un día más de descanso y tenga 120 minutos menos de desgaste?
No, no lo creo. Nosotros también tuvimos para la semifinal contra Alemania un día menos de descanso. Argentina sabrá sobreponerse al cansancio. Querrá ganarnos, pero nosotros estamos bien preparados.
¿Ha hablado usted ya con su compañero argentino del Bayern de Múnich, Martín Demichelis?
No, no con respecto al partido. Cuando vinimos a Alemania hace dos semanas tuvimos una breve conversación, pero no ahora. Seguro que nos saludamos en el estadio antes del partido, hablaremos un poco y nos desearemos suerte.
Y, tras la final, usted estará deseando que lleguen las vacaciones... Sí, desde luego. Ha sido una temporada larga y agotadora, en la que he ganado la Liga y la Copa con el Bayern. Por eso estoy muy contento. Ahora espero poder ganar mi tercer título