El mes de junio no fue uno más en la rica y colorida historia que une -y separa- a los siempre poderosos seleccionados de Argentina y Brasil. Dueños indiscutidos del fútbol continental, los colosos mundiales se enfrentaron por instancias decisivas en tres oportunidades, todas con resultados contundentes. Y la prensa de ambos países, claro está, todavía juega su propio partido.

"La rivalidad entre ambos países se remite a lo estrictamente futbolístico. Ni los brasileños odiamos a los argentinos, ni ellos nos odian a nosotros. Eso debe quedar en claro", reflexiona Carlos Parreira. "Se trata de un enfrentamiento muy especial, porque ambos quieren demostrar quién es el más fuerte. Pero no pasa de allí", insiste José Pekerman. No obstante, ya sea por eliminatorias mundialistas, Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA o Copa FIFA Confederaciones, cualquier competición es interesante para ver cómo el duelo de las grandes estrellas nacionales se expande a los referentes de la pluma y el papel.

El primer round de esta mini historia se escribió allá por el 8 de junio de 2005, cuando los Albicelestes dieron una clase de fútbol, derrotaron a Brasil en Buenos Aires (3-1) y se aseguraron el primer pasaje continental rumbo a la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006. Bromas y festejos alumbraron los periódicos argentinos en la mañana siguiente. Lágrimas y lamentos inundaron a los brasileños. Pero habría más…

Alegría juvenil
El pasado 28 de junio, los equipos sub-20 de Argentina y Brasil se enfrentaron por las semifinales del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005. El triunfo de los argentinos, a la postre campeones de la competición, no pudo ser mejor: llegó sobre la hora y con un gol cargado de angustia. "O rei", titulaba Olé, que lejos de exhibir una foto de Pelé publicaba una imagen de Lionel Messi, la nueva perla nacional. "Ya echamos a Brasil, ¿hay algo mejor?", insistía el matutino. Por su parte, Clarín se refirió a "El sueño del Pibe: eliminar a Brasil en el último minuto". Días más tarde, los mismos periódicos se regocijarían con el "Pentacampeonato" alcanzado por sus chicos en Holanda.

¿Los periódicos brasileños? Optaron por la formalidad, evitaron los grandes títulos y priorizaron la inminente final de la Copa FIFA Confederaciones del 29 de junio en Francfort.

A ritmo de Samba
Sólo bastaron 24 horas para que los ánimos cambiaran en uno y otro país. La aplastante victoria 4-1 de la Seleção de Carlos Parreira en la final de la Copa FIFA Confederaciones desató un carnaval en tierras brasileñas. El tango más triste, por el contrario, sonó fuerte en la mañana argentina.

"Argentina doblegada ante la samba en Alemania", recalcó el Estado de Sao Paulo en su portada. Folha de la misma ciudad también fue contundente al explicar que "al igual que por las eliminatorias, en Buenos Aires, un equipo aplastó a otro. Esta vez, la víctima fue Argentina". Tras la excelente demostración de Ronaldinho, Adriano y compañía, O Globo remarcó que "la Copa Confederaciones no es tan importante como un Mundial, pero ganarle una final a Argentina siempre lo es".

En la vereda opuesta, algunos optaron por la mesura. Clarín, consciente de las diferencias entre ambos equipos durante la final, tituló: "Brasil brilló a pleno y esta vez el baile lo sufrió Argentina". La Nación, coincidente, se refirió a un triunfo "por demolición", al tiempo que calificó al conjunto de Parreira como "el mejor del mundo". Un párrafo aparte merece el matutino deportivo Olé, quien optó por el humor para maquillar la humillación sufrida en Fráncfort. En su portada, pudo leerse "Error. Por razones técnicas no se pudo imprimir esta tapa. Disculpen, hasta mañana". Sin embargo, en su interior, reconoció el poderío de los vecinos: "Felicitaciones. Por momentos dieron ganas de aplaudir a Brasil".