Que en la formación de Ricardo Lavolpe late con fuerza un corazón mexicano ha sido un hecho perfectamente constatado en FIFAworldcup.com. Cuando El Tri saltó al campo para su primer compromiso del Grupo B, el jueves contra Japón, fue la primera vez en la historia de la Copa FIFA Confederaciones que una selección presentaba una alineación compuesta en su totalidad por jugadores de su liga nacional.
Aunque el combativo centrocampista Gerardo Torrado aparece en la lista como jugador del Racing de Santander español, en realidad ha fichado ya por el grande mexicano del Cruz Azul. De hecho, Rafael Márquez, del Barcelona, es el único miembro de la plantilla adscrito todavía a un conjunto foráneo. El azulgrana ha sido incluido entre los suplentes en los dos últimos encuentros, pero no ha tomado parte en ninguno de ellos por no estar al cien por cien físicamente.
Empiezan a establecerse comparaciones directas con la selección de Grecia que se proclamó campeona de Europa en Portugal el pasado verano. Por entonces, apenas siete jugadores en el combinado de 23 hombres de Otto Rehhagel militaban en equipos de fuera de su patria, y ahora ese número asciende a más de 20. Tras el triunfo en la Eurocopa 2004, el seleccionador de Grecia subrayaba que la clave de la victoria fue un conjunto que formaba una auténtica piña.
"Esta victoria es el resultado de un trabajo de tres años", declaraba el técnico alemán. "De los griegos, normalmente se conocen sus individualidades, pero sólo se es fuerte cuando se es un equipo. Hemos estado trabajando día y noche para ello. Nos empleamos con pasión y mucho espíritu combativo, y hemos logrado algo grande. Mis jugadores se atuvieron a la táctica que habíamos convenido, y la noticia de nuestro resultado ha circulado por todo el mundo".
Los seguidores griegos se preguntan si la dispersión del equipo por toda Europa ha tenido consecuencias adversas en la mentalidad de su selección tras la Eurocopa 2004, un motivo por el que algunos mexicanos se habrán sentido un poco preocupados tras oír las declaraciones del arquero Oswaldo Sánchez, después de su memorable 1-0 sobre los actuales campeones del mundo.
"Desde el principio nos dimos cuenta de que los brasileños son como nosotros", afirmó. "Cuentan con buenos jugadores de grandes equipos, pero el fútbol mexicano ha demostrado que ha mejorado. Estamos contentos por la victoria, que es muy importante para México, porque hemos demostrado que los futbolistas mexicanos también pueden triunfar en Europa".
Antes de comenzar la Copa FIFA Confederaciones, la opinión general en Europa era que México tendría enormes problemas para superar a Brasil y a Grecia en su grupo de la primera fase. Tras sus dos primeros encuentros, la gente ahora le augura que ganará el torneo. El seleccionador Lavolpe se muestra confiado y considera que sus jugadores están floreciendo justo en el momento correcto.
"Llevo tres años siendo seleccionador mexicano, y es una gran satisfacción ver que estamos creciendo y que somos capaces de batir a las selecciones más grandes", sonrió. "Estamos mejorando, a pesar de jugar con el mismo estilo. Jugamos de la misma forma ya sea contra un país grande o pequeño. Para nuestros jugadores da lo mismo que nos midamos contra Dominica o contra Brasil".
En cuanto a Grecia, llega al encuentro de Fráncfort con resignación en el ánimo, algo que, tras sufrir dos derrotas sin registrar un solo gol, es fácil de comprender. "Para el partido ante México debemos dar descanso a algunos jugadores", declaró Rehhagel. "Quiero que los que no tienen muchos minutos tengan la oportunidad de demostrar lo que pueden hacer. Siempre es un problema tener tres o cuatro bajas", señaló aludiendo a la pérdida de hombres clave como Traianos Dellas, Mihalis Kapsis, Giourkas Seitaridis y Theo Zagorakis.
Sin embargo, a pesar de las lesiones y de las estadísticas recientes auténticos fantasmas de la selección griega en estos momentos, existen también unas ganas enormes de cambiar la situación a mejor, un sentimiento resumido por el héroe de sus días más gloriosos en Portugal, Angelos Charisteas. "Los espectadores europeos miran hacia nosotros. Tenemos que hacer un ejercicio de autocrítica. No estamos en Portugal y tampoco hemos mostrado nuestra calidad. Nos queda un encuentro para demostrar nuestra valía".
Si esa opinión es compartida por el resto de la selección de Grecia, el Grupo B podría cerrarse con un partido memorable, cuando helenos y mexicanos se vean las caras en el Waldstadion el miércoles por la noche.