La temporada 2004-2005 no pudo ser mejor para Ronaldinho. El brasileño se adjudicó el premio al Jugador Mundial de la FIFA, se coronó campeón con el FC Barcelona y recibió, como cereza del postre, la capitanía de la Seleção. Durante la Copa FIFA Confederaciones, el líder futbolístico del equipo de Carlos Parreira ya ha demostrado su valía: con pases certeros y goles decisivos, ya ha llevado a los suyos hasta la final.
Este domingo, Ronaldinho volverá a enfrentarse con Argentina, tal como sucediera tres semanas atrás por las eliminatorias rumbo a la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006. Sin embargo, el brasileño no se muestra nervioso. Con su sonrisa y amabilidad como marca registrada, se hizo unos minutos para analizar el partido con FIFAworldcup.com. Las claves del choque, la importancia de una final y un deseo añorado: "ser campeón como capitán".
Señor Ronaldinho, se viene una final, en Alemania y ante Argentina. ¿Qué más se puede pedir?
¡Nada más! Sin dudas que es un partido muy especial. Esperamos salir de aquí, victoriosos y con el título bajo el brazo. Respetamos mucho a Argentina, pero vamos a salir a jugar nuestro fútbol con toda la alegría que tenemos. El objetivo principal es volver contentos a casa.
Pero Argentina no es un rival más
Antes que nada, el encuentro será muy especial por tratarse de una final. En un torneo como éste, esa es la máxima motivación que podemos llegar a sentir. Después, claro, al estar un equipo con tanta rivalidad enfrente, el partido se torna todavía más particular. Va a ser un gran juego.
¿Se puede tomar como referencia al duelo que perdieron en Buenos Aires hace tres semanas?
No, no. Esta es una competición completamente distinta, y aquel momento no tiene nada que ver con el que estamos atravesando en este instante. Como dije antes: esperamos hacer bien las cosas para emprender la vuelta a casa, tranquilos y contentos, independientemente de lo que haya pasado en ese encuentro.
Pese a encontrarse a horas de una final, el clima en el equipo es de alegría total. ¿Podríamos decir que se trata de una característica típica de ustedes?
Claro, el brasileño es así (ríe). Nosotros nacemos con esa alegría, y tenemos que vivirla tal cual es porque al fin y al cabo somos unos afortunados. Hacemos lo que más nos gusta: jugar al fútbol.
¿Qué significaría el título para usted?
Para mí sería finalizar una temporada fantástica de la mejor manera posible. Ya he conquistado premios personales y títulos con el Barcelona. Ahora, ganar un campeonato con mi selección, y encima como capitán, sería concretar otro sueño que siempre he tenido.
Sabemos que Diego Maradona fue a verlo en persona cuando estuvo en Buenos Aires. ¿Qué puede decirnos de ese encuentro?
¡Uf! Diego es mi ídolo y el de toda una generación. Los de mi edad no hemos visto jugar a Pelé, por lo que Diego se ha tornado la referencia para todos nosotros. Yo tengo una admiración personal con él, que viene de mucho tiempo. En mi casa todos lo idolatran. Mi padre y mi hermano son muy amantes del fútbol, y por eso desde chico siempre lo he observado. Recibir un abrazo o un elogio de él es lo más grande que puedo tener.
Volviendo al partido del miércoles, ¿como se le gana a Argentina?
Jugando nuestro fútbol: con alegría, con atención y haciendo todo lo que estamos acostumbrados. ¿Si planeo algún festejo en particular? No, no
el saludo de siempre. ¡Ojalá que salga!