El público que abarrotó un Waldstadion con el cartel de "no hay entradas" fue obsequiado con una exhibición de fútbol que quedará en la memoria por mucho tiempo. Aunque puede que los aficionados de la Albiceleste sientan que su selección estuvo un poco por debajo de lo deseado, lo cierto es que cualquier combinado internacional habría tenido enormes dificultades para competir con el equipo de Carlos Alberto Parreira, que brindó todo un festival de fútbol.
Adriano, Kaká, Robinho y Ronaldinho los cuatro magníficos' se mostraron todos en gran forma, creando algunas jugadas realmente brillantes y, de paso, condenando a su gran rival sudamericano a su derrota más severa en seis años.
En realidad, sería injusto explayarse sobre la poco vistosa prestación de Argentina, ya que la noche fue de Brasil. En Ronaldinho tuvo al Jugador Anheuser Busch del Partido, y en Adriano al ganador del Balón de Oro y de la Bota de Oro; pero lo que le llevó al triunfo en esta edición de la Copa FIFA Confederaciones fue un auténtico esfuerzo colectivo.