Ha conseguido el tercer puesto y ha conquistado, a base de juego ofensivo, el corazón de los aficionados. A pesar de que la selección alemana no ha logrado su objetivo de quedar campeona en la Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005, después del 4-3 tras la prórroga (2-1 en el descanso) en el partido por el tercer puesto frente a México, puede estar más que contenta con el resultado de este ensayo general de cara a la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006.

"Hemos crecido enormemente como equipo a lo largo del torneo, y hemos adquirido importantes conocimientos", apuntó como positivo balance el seleccionador germano, Jürgen Klinsmann. "En general estamos muy contentos con el rendimiento y con toda nuestra actuación", siguió opinando Klinsmann, pero reconoció que su equipo aún se encuentra en pleno "proceso de aprendizaje" hacia la cita mundialista de 2006. "Debemos tener paciencia; aún cometeremos algunos errores".

Después de la titubeante victoria por 4-3 en el debut frente a Australia, y tras ganar ya con autoridad –si bien con trabajo– por 3-0 a Túnez, el once de Klinsmann mejoró su juego contra las dos grandes selecciones de Argentina (2-2) y Brasil (derrota por 2-3), sobre todo en el movimiento del balón, y en ambos partidos al menos estuvo a la altura de sus rivales. Con un poco más de suerte, hubiera podido llegar a la final.

"Ya no debemos preocuparnos por hallarnos por detrás a kilómetros de distancia: ya estamos a la misma altura que ellos", concluyó de forma igualmente positiva Michael Ballack. Tras una gran temporada en su club, el Bayern de Múnich, el capitán sigue siendo una figura decisiva en el equipo nacional. El jugador de 29 años ha logrado 4 tantos y se ha alzado con la Bota de Plata que distingue al segundo máximo goleador, por detrás del brasileño Adriano.

También Oliver Kahn estaba más que contento, sobre todo por el rendimiento mostrado contra la primera y la tercera selección del mundo; aunque, una vez más, no se pudo lograr la victoria contra alguna de las grandes potencias futbolísticas. "Acabaremos derrotando a los grandes, de eso estoy seguro, aunque sea en la Copa Mundial", señaló el guardameta, mirando con esperanza al futuro.

Con 15 goles marcados en cinco partidos, Alemania consta como el equipo con mejor ataque del campeonato. Jóvenes futbolistas como Lukas Podolski, Bastian Schweinsteiger y Per Mertesacker recibieron la confianza del seleccionador y han demostrado que se encuentran en el buen camino y que no tienen por qué arrugarse ante rivales internacionales.

Pero en toda evaluación dirigida a mejorar no deben obviarse los puntos débiles. Ciertamente, la selección alemana ha encajado también 10 goles en cinco partidos, y la defensa ha evidenciado, como su gran flaqueza, echar de menos la presencia de algún integrante más experimentado.

"Debemos mejorar el comportamiento estratégico conjunto en los movimientos defensivos. Ahí estamos aún en fase de aprendizaje", afirmó Klinsmann, a quien no se le escapa el problema. "Aunque de vez en cuando retrocedamos un paso, después también damos dos adelante. Nos queda mucho trabajo por hacer, pero todos están motivados y quieren seguir mejorando. Queremos y podremos seguir creciendo".

El ayudante de Klinsmann, Joachim Löw, ve igualmente positiva la evolución del equipo. "Hace un año aún teníamos la impresión de estar muy lejos. Ahora hemos subido varios peldaños de un salto". La diferencia con los grandes, según Löw, debe atribuirse a "la calidad individual" de grandes estrellas como Ronaldinho, Adriano y Juan Román Riquelme.

El conjunto de Klinsmann ha recibido también grandes elogios de la leyenda brasileña Pelé, que se ha mostrado "sorprendido e impresionado" ante la mejoría de la selección alemana. "Hacía mucho tiempo que no veía una Alemania que jugara el balón tan rápido hacia delante. Es algo muy importante en el fútbol moderno", comentó el tres veces campeón mundial. "Naturalmente, Alemania es uno de los favoritos" para el campeonato del año que viene, agregó el astro de 64 años.