Haría falta que se conjugaran varias circunstancias favorables para ver a los debutantes africanos de Sierra Leona acceder a los cuartos de final de Finlandia 2003. El seleccionador Musa Kallon espera que los hados les sean propicios a sus chicos, tan maltratados por la suerte en sus dos primeros partidos. Cuando, antes del encuentro contra Corea, se arrodillen para rezar alrededor del círculo central con los brazos tendidos hacia el cielo, quizás estén pidiendo clemencia desde dentro de sus corazones.
Tras un lento comienzo en el que era su primer partido en una fase final de la FIFA, contra España, lograron despertar de su modorra y dar la vuelta al marcador (3-2). Pero a pesar de todos sus esfuerzos, los novatos sierraleoneses vieron cómo sus ilusiones se venían abajo en las postrimerías de un extenso tiempo de prolongación. El suplente Xisco se lanzó en el primer palo para marcar de cabeza e impedir que los talentosos africanos se llevaran los tres puntos.
Tras el partido, Kallon no cesó de expresar su consciencia de la veleidosa crueldad que se da a veces en el fútbol. "El fútbol es así", afirmó inclinado sobre una mesa en la rueda de prensa del estadio de Lahti. "Hay que esperar que se produzca lo inesperado... y siempre es triste conceder un gol tan tardío".
Pero lograr un punto ante España, finalista del Campeonato Sub-17 de la UEFA, no es ninguna vergüenza. Y con su gran capitán, Samuel Barlay, en estado de gracia, la selección más joven del torneo y su seleccionador debían de esperar mejorar su actuación en el segundo encuentro, contra Estados Unidos en Lahti.
Después de dominar a los norteamericanos por toda la cancha y durante la mayoría del partido, en el minuto 89 dejaron por una vez que la jovencísima estrella en ciernes Freddy Adu se les escapara, libre de marcaje. Tras recibir un medido pase de cabeza, se marchó de su defensor, regateó a Patrick Bantamoi y dio el triunfo a su equipo, segando de raíz las ilusiones de Sierra Leona de nuevo al borde del pitido final.
"No esperábamos encajar un gol", señaló el sierraleonés Obi Metzger, una de las revelaciones del torneo. "No me podía creer que hubiéramos perdido el partido".
"Quería al menos un empate", afirmó Kallon. "Nos recuperaremos e intentaremos hacerlo mejor la próxima vez".
Con 25 tiros a puerta frente a los 12 de los norteamericanos, Sierra Leona aventajó a Estados Unidos en todas las estadísticas, salvo en la única que realmente importa: el marcador final.
"En comparación con algunas de las selecciones que hay aquí, Sierra Leona es sólo un pequeño punto en África", afirmó Kallon, siempre orgulloso de sus chicos. "Puede que no tengamos buenos estadios, que no tengamos infraestructuras y que estemos todavía recuperándonos de una larga guerra... pero estamos constantemente intentando llegar más alto".
Gran conocedor del fútbol, el ex jugador profesional Kallon admite tener que multiplicarse en sus tareas con su jovencísimo equipo. Y es que la media de edad de la selección de Sierra Leona es sólo de 16 años y un mes.
"Tengo que ser el seleccionador en primer lugar", afirma Kallon con una sonrisa. "Pero también debo ser su hermano mayor, su padre. Están muy lejos de casa y tengo que mantener su ilusión y hacerles creer en sí mismos".
No será fácil, ciertamente, mantener alta la moral de los chicos para el último encuentro del Grupo D, contra la República de Corea, después de una racha de mala suerte así, a pesar de encontrarse en buena forma.
Kallon, que necesita una victoria contundente para tener una mínima oportunidad de lograr un puesto en los cuartos de final, espera que los dioses futbolísticos tengan misericordia de su joven equipo, cuyas brillantes sonrisas han empezado a apagarse un poco.
"Cambiaremos nuestro estilo de juego, por supuesto", señaló. "Tenemos que ganar, por lo que daremos todo lo mejor de nosotros contra los coreanos".
Ganar a la selección coreana, en cualquier caso, no será pan comido, ya que los heridos guerreros Taeguk desean dejar el torneo con un apunte de dignidad. Sin embargo, con jugadores ofensivos del calibre de Obi Metzger, Alimamy Sesay, Samuel Barlay y Sheriff Suma, el seleccionador Kallon puede confiar en conseguir la avalancha de goles que necesita su equipo, y esperar que un Estados Unidos potencialmente sin Adu pueda vencer a España para dejar a los ibéricos con cuatro puntos.
Las opciones son remotas, pero como el propio Kallon siempre dice: "El fútbol es así". Y, realmente, nunca sabes lo que puede llegar a suceder.