Finlandia 2003 está demostrando ser una de las competiciones más fascinantes de la FIFA de los últimos tiempos. La sexta jornada, en donde se dirimieron los grupos C y D, estuvo tan repleta de acción como las cinco anteriores: en el fantástico partido a todo o nada que nos ofrecieron Portugal y Camerún se vio un asombroso gol desde 55 metros, una sensacional remontada en los instantes finales y un triplete logrado en ocho minutos. Una vez enjuagadas las lágrimas, todas las selecciones que quedan en liza son americanas y europeas. Ningún equipo asiático ni africano, estos últimos por primera vez desde el comienzo del torneo, en 1985, ha conseguido superar la fase de liguilla.

Brasil, que se proclamó campeón del Grupo C tras imponerse a Yemén sin mayores problemas por 3-0, se enfrentará el domingo a Estados Unidos en Turku, mientras que España, vencedora del Grupo D y que derrotó a los norteamericanos en la batalla por el primer puesto, viajará a Tampere para medirse con su gran rival, la selección portuguesa, en una reedición de la final del Campeonato Sub-17 de la UEFA que ganaron los anfitriones lusos, y que se adivina apasionante.

Cuatro equipos dijeron adiós: la República de Corea, que se marcha con la cabeza alta tras acabar con las esperanzas que albergaban los animosos debutantes sierraleoneses de alcanzar la segunda ronda; la propia Sierra Leona; Yemén, que ganó muchos seguidores con su atractivo fútbol; y Camerún, cuyos Cachorros de león rugieron fuerte pero demasiado tarde, al remontar un 5-0 adverso ante Portugal y empatar (5-5) en un choque repleto de emociones.

Privilegiados
Los hinchas de Tampere ya habían tenido el privilegio de presenciar varios enfrentamientos sensacionales en el Grupo C. Pero lo que vieron en la noche del miércoles 20 de agosto es algo de lo que hablarán a sus nietos. Portugal, que había sido vapuleada por 5-0 en su anterior partido, ante Brasil, pretendía no sólo lograr el punto que le diese el pase a la siguiente fase, sino también demostrar que ese encuentro había sido un accidente.
Portugal y Camerún entran del brazo en la historia del torneo (5:5)

eso fue exactamente lo que empezaron haciendo los campeones de Europa. El talentoso Vieira, desaparecido hasta el momento en el torneo, demostró por qué los ojeadores se apelotonan para atraer su atención con lo que debe ser el objetivo de este o de cualquier otro torneo juvenil. El futbolista del Oporto se hizo con el balón en su parte del semicírculo, vio a Luc Kalapach ligeramente adelantado y envió un potentísimo disparo desde 55 metros que pasó por encima de la cabeza del joven guardameta y se coló al fondo de la red. El asombro hizo enmudecer por un instante al estadio de Ratina. Luego, como uno solo, los seguidores fineses se levantaron y aplaudieron, mientras los jugadores portugueses se abalanzaban sobre el pequeño Vieira.

"Me hice con el balón, pero no tenía opción de pase, así que aproveché la ocasión y tuve suerte", declaró con modestia el muchacho, de 17 años. "Es el gol más bonito que he marcado en mi vida".

"No puedo explicarlo", declaró su entrenador, António Violante. "Tiene un don, ve cosas en el campo que otros no ven".

"Nunca lo había visto en un partido o en un entrenamiento", añadió el técnico camerunés, Abee.

El electrizante tanto pareció magnetizar al equipo de Violante, y a Manuel Curto en particular. Unos minutos más tarde, había logrado un triplete, y su equipo se encontró con un 4-0 a favor. Luego llegó otro gol de Bruno Gama, y los portugueses ya casi contaban con cobrarse la revancha del humillante 5-0 recibido ante Brasil unos días antes, lo que depararía un choque de cuartos de final entre los dos conjuntos de la Península Ibérica.

Pero Camerún no se había leído el guión. Confrontados con su propia estrepitosa derrota y la de África, los Cachorros de león de Anatole Abee espabilaron y, ayudados por la entrada de Serge Ngal, volvieron a meterse en el partido. A poco más de media hora del final, del 5-0 se pasó al 5-1, 5-2, 5-3... De repente Portugal, que había recibido ocho goles en sus dos anteriores partidos, mostraba el lado más oscuro de su personalidad, y el público pasó a animar las acometidas africanas. 5-4 y, en el cuarto minuto del tiempo añadido, 5-5. Con un Portugal fuera de combate, a Camerún le faltó tiempo para darle un vuelco total al resultado.

En busca de venganza
Todos, los 22 jóvenes futbolistas, se desplomaron sobre el campo cuando sonó el pitido final, y los espectadores irrumpieron en ovaciones. Luego se levantaron sacudiendo las cabezas, se reunieron en el semicírculo y se abrazaron. Una auténtica muestra de cariño en una emotiva noche de puro espectáculo.

A pesar de recibir 13 goles en tres encuentros, Portugal volverá a visitar Ratina el domingo para disputar la eliminatoria de cuartos de final, ante España.

"Será un partido distinto a la final europea", señaló Violante. "Ellos buscarán la revancha, pero nosotros les haremos frente e intentaremos ganar".

os primeros partidos del día comenzaron con tres de los equipos que aún tenían opciones de pasar a la siguiente ronda. Brasil, con cuatro puntos en sus dos primeros choques, tenía casi asegurado un puesto en cuartos de final, pero Yemén y Sierra Leona, con un punto cada uno, necesitaban el triunfo y esperar otros resultados para clasificarse.

Durante 15 minutos bañados por un sol radiante en la segunda mitad del encuentro disputado en Lahti, planeó la caprichosa posibilidad de un sorteo para decidir el pase a cuartos de final por segundo día consecutivo, cuando el delantero sierraleonés Obi Metzger surgió desde 20 metros y envió un soberbio cañonazo que se coló por el segundo palo, lejos del alcance de Cha Ki-seok, sumando así su segundo tanto del encuentro y adelantando a los suyos por 2-1.

Sin embargo, los muchachos de Yoon Deok-yong no iban a sucumbir por tercera vez después de haberse adelantado. Yang Dong-hyen puso el 2-2 y Lee Yong-rae hizo el tanto de la victoria. Los jóvenes Guerreros Taeguk consiguieron su primer triunfo del torneo y el único de un combinado asiático.
Corea hunde a Sierra Leona en un partido de dominio alterno (2:3)

"Nos faltó disciplina al final del encuentro", se lamentó el seleccionador de Sierra Leona, Musa Kallon. "Nos costó caro en los tres partidos, ya que recibimos goles. Podíamos haber conseguido 9 puntos, pero hubiera estado bien volver a casa con una victoria".

Viaje de regreso
ientras tanto, en Tampere, Brasil se paseó ante Yemén, y después del impresionante tercer gol anotado por Arouca, los combativos yemeníes acabaron despidiéndose del partido. El otro representante asiático se había batido con bravura en su debut en un torneo de la FIFA, y hará el largo viaje de regreso a casa con la cabeza bien alta.
Brasil despacha con estilo a un valiente Yemén (3:0)

En el segundo encuentro del Grupo D, tal y como se esperaba, John Ellinger optó por reservar a Freddy Adu, que tenía dos tarjetas amarillas. Y la ausencia de su hombre talismán pareció afectar al juego norteamericano. Con Sisi causando estragos por la banda y con el concurso de Silva, autor de tres tantos en el último partido, el seleccionador español, Juan Santisteban, tuvo el equilibrio perfecto, y sus pupilos se lanzaron sobre Estados Unidos desde el pitido inicial. A los impresionantes europeos les bastó un gol en cada mitad de Jurado y de Cesc, aunque Santisteban se llevó su ración habitual de nerviosismo con la expulsión de Silva. El jugador del Valencia pasa de héroe a villano por la tarjeta roja vista al final de la primera parte, y ahora se perderá el choque de cuartos de final.
España se adjudica el Grupo D a costa de un gris Estados Unidos (0:2)

En un día de mucha emoción, los adolescentes saludaron merecidamente al público al término de una fase de grupos sensacional. Algunos tomarán el avión, mientras que para otros continuará el espectáculo. Pero después de cautivar al público en Finlandia, sus nombres parecen destinados a aparecer de nuevo en un futuro no muy lejano, durante un evento aún más grande.