España, 7 puntos
Tras un preocupante empate a tres tantos ante la animosa selección africana de Sierra Leona, España remontó el vuelo y acabó primera en el Grupo D, en Lahti. Llegó al segundo partido decidida a demostrar su historial y clase, aunque sus jugadores no debían dar crédito a sus ojos cuando perdían por 2-0. Pero el suplente estelar Silva, perteneciente al Valencia, y que debutó en el torneo en la segunda parte, le dio la vuelta al partido con un genuino triplete en 45 minutos de fútbol maravilloso. Con tres goles perfectamente ejecutados, el extremo izquierdo se complementó bien con David, considerado antes de la competición como el máximo aspirante a estrella del equipo español, para enviar a su selección disparada hacia el primer puesto del grupo. Y después de la victoria sobre Estados Unidos, liderada por Jurado en su tercer y último partido, los europeos van directo a la gloria. Con el veloz y habilidoso Sisi ofreciendo una ayuda fundamental por la derecha, España estuvo a la altura de las expectativas que la situaban como una de las favoritas, mostrando gran confianza y madurez para enderezar el rumbo tras un comienzo difícil.

Estados Unidos, 6 puntos
stados Unidos contó con una de las auténticas sensaciones de la primera fase, al demostrar Freddy Adu en la cancha el porqué de todo el bombo publicitario que parece acompañarle. Tras ver cómo su equipo perdía por 1-0 contra los coreanos en su partido debut, el jugador de 14 años inició una internada a unos 35 metros de la portería, se fue de cuatro defensas y del portero Cha Ki-seok y marcó un increíble primer gol, lanzando así un toque de atención a todos los que dudan de sus enormes cualidades como futbolista. Con otras dos dianas en la goleada sobre Corea (6-1) y el tanto de la victoria en el último minuto del partido contra Sierra Leona, el jugador más joven del torneo dejó su sello de autoridad como un futbolista de ascensión meteórica. Junto a su hiperactiva pareja atacante Jaime Watson, forma un tándem que es mucho más que la simple suma de su talento individual. Y el entrenador estadounidense cuenta con la máxima confianza en este dúo letal. “Los dos se entienden a la perfección… y hacen maravillas juntos”.

República de Corea, 3 puntos
A los combativos coreanos no les faltó energía y espíritu de lucha, pero aparte de su coraje y de correr incansablemente, no ofrecieron mucho más. El guardameta Cha Ki-seok salvó parte del honor de los asiáticos con algunas paradas brillantes a lo largo de los tres partidos contra rivales de primera fila. Han Dong-wan añadió un toque de clase arriba como creador de juego y delantero implacable. Su talento individual contra Sierra Leona bastó para que los Guerreros Taeguk se convirtieran en el único equipo de la AFC en ganar un partido en Finlandia 2003. Tras irse de su marcador y dejarle tirado, hizo un maravilloso disparo que superó al meta Unisa Bangura.

Sierra Leona, 1 punto
Sierra Leona, a pesar de su falta de organización y disciplina, no dio tan mala imagen como se podría pensar por su último puesto. Nadie le ganó con facilidad: los jugadores de la nación de África occidental, devastada por la guerra y la pobreza, exhibieron talento y brillantez, pero también ingenuidad y muy mala suerte. Con el juego animoso y creativo del capitán Samuel Barlay al mando de los africanos, y que dejó su huella con dos goles preciosos y una exhibición de talento, en muchas ocasiones fue una delicia ver jugar a este equipo talentoso. Los dos goles de Obi Metzger’s, entre ellos un espectacular tiro lejano contra Corea, hicieron que el delantero estuviera a la altura de las expectativas que se crearon en torno a él antes del torneo, mientras que el trabajo defensivo de Umaru Bangura mantuvo cierto orden dentro de la retaguardia de los africanos, en ocasiones desorganizada.

“Barlay y Bangura son grandísimos jugadores”, señaló el seleccionador de Sierra Leona, Musa Kallon, acerca de sus prometedoras estrellas. “Y haré todo lo posible porque lleguen aún más lejos en el mundo del fútbol”.