La fabulosa clase de los brasileños salió a relucir para el deleite del público en la anegada cancha de Turku, donde los auriverdes golearon a Estados Unidos por 3-0. Su victoria establece una apetitosa semifinal sudamericana entre Brasil (que retornará a su sede de Tampere) y Colombia. El duro encuentro de cuartos de final también supuso el adiós a Finlandia 2003 del sensacional y descollante estadounidense Freddy Adu.

Los estadounidenses se vieron sometidos a una férrea presión desde el comienzo, ya que Brasil imprimió rápidamente su ritmo ‘marca de la casa’. Y ya en el tercer minuto estuvo a punto de marcar cuando Junior corrió hacia el área y cedió el balón a Ederson. El empapado Phil Marfuggi apenas pudo evitar que el trallazo del brasileño encontrara el fondo de las mallas. Mientras el hombre más peligroso de Estados Unidos, Adu, se veía obligado a bajar al mediocampo para crear algo de juego, los brasileños rebosaban confianza en tanto que el sol luchaba por abrirse paso entre las nubes en Turku.

Después de algunas bellas triangulaciones en la parcela central que dejaron a los norteamericanos casi hipnotizados, Arouca enganchó un zurdazo desde 20 metros en el minuto 11. Cuando Marfuggi ya estaba claramente batido, el balón golpeó en la parte de encima del larguero, produciendo un sonoro suspiro en el público.

Al poco de avisar con ese primer disparo, los brasileños consiguieron el único gol de la primera parte. Jonathan envió desde la derecha un medido centro a Leonardo, y el defensa central emergió por encima de un océano de jugadores estadounidenses para conectar un soberbio testarazo que el desesperado Marfuggi apenas pudo rozar con la punta de los dedos (1-0, 18’).

Con el brillante lateral Leo yéndose hacia delante y haciendo suya la banda derecha, la presión constante sobre la meta de Estados Unidos siguió incrementándose según avanzaba el primer periodo. Moviendo el balón con facilidad por toda la anegada cancha, los alegres brasileños parecían poder marcar de nuevo en cualquier momento. Pero, conforme se acercaba el descanso, Estados Unidos supo mejorar y hacer llegar más balones a Adu, evitando así la sangría y yéndose a los vestuarios con sólo una desventaja de 1-0.

Adu siguió mostrándose amenazante en los primeros compases del segundo tiempo. En el primer minuto de la reanudación, le robó peligrosamente la cartera a Leonardo y a punto estuvo de causar estragos en el área brasileña. Pero Corey Ashe no supo controlar con la suficiente rapidez el balón que le llegó suelto para nivelar el marcador.

Adu es un joven jugador extraordinario que seguirá mejorando", manifestó el seleccionador de Estados Unidos, John Ellinger. "Todavía tiene cosas que aprender, pero tiene un porvenir más que brillante en el fútbol... y se merece toda la atención que despierta".

Estados Unidos parecía estar en su salsa en estos comienzos del segundo tiempo, imponiendo tímidamente un cierto dominio contra los repentinamente anodinos sudamericanos. Pero las esperanzas estadounidenses de alcanzar la semifinal se desvanecieron de golpe mediante una explosión de absoluta brillantez a cargo de Ederson, contra lo que estaba siendo el desarrollo del juego.

Con una pasmosa exhibición de habilidad, Ederson levantó la cabeza y picó el balón por encima del guardameta de Estados Unidos con el exterior de su pie derecho, desencadenando una masiva celebración en el banquillo brasileño (2-0, 61’). Y Evandro logró el tercero sólo tres minutos más tarde, al aprovecharse de un error de Marfuggi al despejar el balón, estableciendo el gol número 100 en todas las fases finales de la competición (3-0, 64’).

Adu, Jamie Watson y el resto de los orgullosos norteamericanos lucharon denodada y apasionadamente en los minutos finales, pero no hubo nada que hacer contra el efervescente Brasil. "Los jugadores hicieron hoy lo que tenían que hacer", afirmó el seleccionador de Brasil, Paquetá, tras el encuentro. "Los chicos sacaron a relucir su técnica, y creo que estamos mejorando en cada partido".

Su homólogo rival, Ellinger, también tuvo palabras de elogio para los brillantes brasileños. "No me siento como si acabáramos de perder por 3-0", aseguró. "Me quito el sombrero ante Brasil. Es una selección maravillosa, que ha sabido conseguir dos goles vitales justo cuando estábamos volviendo a meternos en el partido".

"Las tres selecciones sudamericanas que quedan son todas equipos muy potentes", dijo Paquetá sobre la ‘final a cuatro’ casi de la Conmebol que vivirá Finlandia 2003. "Nuestro partido contra Colombia será muy complicado. Ya nos ganó en la fase de clasificación, y tendremos que hacer todo lo que podamos para vencer... Tenemos que ganar", concluyó.