España se clasificó el domingo para las semifinales de Finlandia 2003 de manera espectacular, luciendo su mejor fútbol del torneo y despachando a Portugal de la competición con un contundente 5-2 en el estadio Ratina de Tampere. Los goles de Cesc (2), Sánchez y Jurado consumaron una venganza muy apetecida por el equipo de Juan Santisteban tras su derrota frente a los lusos en la final del Campeonato Sub-17 de la UEFA, y abocan a los españoles a un emocionante duelo contra los argentinos en la semifinal que se celebrará el miércoles en Töölö.
Había mucha expectación ante este choque europeo e ibérico, sobre todo porque suponía una reedición de la final del Campeonato Europeo Sub-17, que los anfitriones portugueses ganaron por 2-1. Pero con los dos goleadores de aquel encuentro, Márcio Sousa (2) y David, sentados en el banquillo, este choque de cuartos de final tenía pinta de ser muy diferente.
Fue, sin embargo, Portugal quien arrancó con mejor pie. Bruno Gama recibió el balón en la banda derecha, corrió hasta la línea de fondo y envió un centro de tiralíneas que Manuel Curto, entrometiéndose entre el guardameta y un defensa dentro del área pequeña, sólo tuvo que empujar con la cabeza para marcar su quinto gol del torneo, colocándose como máximo goleador con un tanto por encima de Freddy Adu y de Carlos Hidalgo (0-1, 3’).
España, que al igual que Portugal había superpoblado el medio campo con un 4-5-1, respondió de inmediato, y pudo haber empatado cuatro minutos más tarde. El gigantón defensa central Sánchez se elevó más que nadie a siete metros de la portería, pero su cabezazo empalmó el córner a escasos centímetros del poste (7’).
El encargado de liderar la carga de los españoles por la banda derecha en busca de la igualada era Sisi, un jugador menudo con un quiebro diabólico. El futbolista del Valencia no cesaba de hacerle trajes a Tiago Gomes y, a partir de una falta que se había ganado a pulso junto a la banda, Sánchez reparó su fallo anterior haciéndose un hueco junto al segundo palo para rematar a las mallas con el empeine el servicio de Jurado (1-1, 28’).
El resplandor del sol en el pintoresco cielo escandinavo no hizo sino avivar aún más las llamas de la Furia Roja. Sisi forzó otra falta desde la derecha, y esta vez fue el otro central, Francis, quien remató el centro de Jurado. Mientras la defensa portuguesa volvía a las andadas y mostraba por qué había concedido 14 goles en el torneo hasta ese momento, el capitán español envió el balón inexplicablemente fuera (42’).
Segundos más tarde, sin embargo, la presión española dio sus frutos. Fue de nuevo Sisi quien, coronando una primera mitad impresionante, se internó por la derecha y envió un centro perfecto a Cesc. El cabezazo de libro de este último se coló por la esquina de la portería, lejos del alcance de Mário Felgueiras (2-1, 42’).
Con el viento de juego muy a favor de la escuadra española, el entrenador portugués, António Violante, introdujo en el campo al comienzo de la segunda mitad al mediapunta Sousa. El jugador del Oporto a punto estuvo de lograr la igualada cuando su golpe franco bien templado fue desviado por Francis por encima de la salida del guardameta del Athletic de Bilbao y a tan sólo unos centímetros del segundo palo (48’).
ero fue el nuevo orden instaurado por Santisteban el que acabó imponiéndose para aumentar la ventaja de sus pupilos. Cesc encontró el espacio y el tiempo suficientes para hilar un pase muy fino por el centro hacia Xisco, quien, tras librarse de su marcador, disparó el cuero raso y fuerte desde 14 metros junto al segundo palo, sin que la estirada desesperada de Felgueiras pudiera hacer nada por atajarlo (3-1, 50’).
Habiendo comenzado el torneo al paso, los campeones del Grupo D estaban empezando a mostrar por qué eran tenidos en tan alta estima. Con sus carreras relámpago y sus centros al primer toque, Xisco, Cesc y Jurado estaban haciendo jirones una defensa portuguesa ya de por sí bastante desgarrada. Después de una pared, Xisco soltó un trallazo desde los 22 metros ligeramente por encima del travesaño. (62’). El jugador del Villarreal, que estaba volviendo loco a Paulo Ricardo, vio desmarcado a Jurado en el punto penal, pero el derechazo al primer toque del mediapunta fue magníficamente desviado contra el poste por un atento Felgueiras.
España no perdonó pocos minutos más tarde. Xisco y Cesc trenzaron una preciosa pared para que este último marcara su segundo tanto del partido y tercero del torneo, disparando el esférico al fondo de la red desde los siete metros (78’).
Vieira, que hasta entonces sólo había dejado entrever algún destello de su inmenso talento durante el encuentro, quiso demostrar que las esperanzas que se ponen en él son fundadas clavando una falta desde 20 metros por toda la escuadra, reduciendo así distancias (4-2, 87’). España dio la puntilla al marcador cuando a Xisco le agarraron de la camiseta en el área, y Jurado, el único jugador del Real Madrid en la alineación inicial, golpeó el cuero fuerte y duro para colarlo por una esquina de la portería (5-2, 90+).
El seleccionador portugués, Violante, no buscó excusas al final del choque. “Hoy ha ganado el mejor equipo”, reconoció. “Luchamos en la primera mitad, y pudimos habernos metido de nuevo en el partido cuando íbamos 3-1, pero España será un equipo difícil de batir”.
“Podría decir que nuestra punta de ataque estuvo roma, o que no rendimos a fondo en el mediocampo, o que cometimos errores en defensa, pero a fin de cuentas lo que ha pasado es que España ha sido demasiado equipo para nosotros”.
El entrenador español, Santisteban, entusiasmado, rehusó destacar a ningún jugador con sus alabanzas. “Hemos sido con mucho el mejor equipo, pero después de lo visto hoy, sería injusto destacar a un jugador en especial”, afirmó. “Hemos jugado como un equipo, y los futbolistas han hecho lo que siempre les he aconsejado, divertirse sobre el campo. Más que ninguna otra cosa, esto es lo más destacable para mí en el día de hoy”.
Sisi, el mediapunta derecho, que fue el que más hizo por devolver a España al partido tras ir perdiendo por un gol, declaró que no tiene miedo de enfrentarse a Argentina, la selección que apeó a España en las semifinales del torneo anterior, celebrado en Trinidad y Tobago. “He visto jugar a Argentina y en mi opinión es el mejor equipo del torneo”, aseveró. “Pero creo que nosotros estamos mejorando y estoy seguro de que somos capaces de vencerles y de llegar a la final: sería un sueño”.