Con una ventaja de sólo 1-0 a su favor a los seis minutos de la segunda mitad, Brasil estaba siendo sometido a una intensa presión por parte de Freddy Adu y sus compañeros estadounidenses en el encuentro disputado en Turku. Y justo cuando parecía que los sudamericanos estaban a punto de recibir el decisivo tanto del empate, el brillante mediocampista Ederson se hizo con la pelota en el lado izquierdo del área, y dio uno, dos y hasta tres pasos antes de elevar la cabeza y colocarla con un toque corto y suave por encima de Phil Marfuggi, dándole así la puntilla a los norteamericanos. Después del partido, este mediapunta de calidad exquisita se sentó con FIFA.com para hablar acerca del fútbol brasileño, de la próxima semifinal ante Colombia y de la responsabilidad que supone vestir el número 10 de la selección brasileña.

"Empezamos a achicar espacios rápidamente, superando el empuje del rival", declaró, recordando el gol que aseguró el triunfo en cuartos de final. "Estados Unidos nos estaba presionando mucho... Yo controlé el balón, hice un par de movimientos ante el defensa y tuve suerte de disparar justo donde necesitaba, con la fuerza suficiente para ponerlo por encima de la cabeza del portero".

Con una sonrisa de oreja a oreja, el apuesto número 10 añadió: "Es de lejos el mejor gol que haya marcado con la camiseta de Brasil".

Cuando se le preguntó acerca de la presión que implicaba vestir el legendario número diez de Brasil, el muchacho no pareció impresionarse. "Ya hace algún tiempo que llevo este número, lo tuve también durante la fase de clasificación sudamericana", dijo encogiéndose de hombros el jugador que idolatra al famoso 9 brasileño, Ronaldo. "Así que no siento demasiada presión con esta camiseta. Pero es una gran responsabilidad y me la tomo muy en serio".

Ederson formó parte del equipo que cayó por 1-0 ante Colombia en la segunda ronda de la fase previa sudamericana, y deja bien claro qué le motivará en la semifinal que disputará próximamente ante los Cafeteros.

"Claro que nos gustaría vengarnos de Colombia, porque nos derrotó en el torneo de clasificación sudamericano", señala mientras la sonrisa le desaparece repentinamente de los labios. "Pero lo más importante es vencerles para llegar a la final, y conseguir nuestro objetivo último. Así que tenemos dos razones para querer ganar".

uando se le menciona la alegría que parece impregnar a la selección brasileña, la cara de Ederson vuelve a encenderse. "Nuestra técnica es muy distinta a la de los demás", asevera. "Nuestro estilo de juego marca la diferencia. Nadie juega al fútbol como lo hacemos en Brasil".

"El entrenador siempre nos dice que seamos felices, que juguemos bien al fútbol y que nos divirtamos. Debemos tener una gran determinación, pero el fútbol también tiene que ser algo para disfrutar. Estar contento con el equipo y con el juego es muy importante".

De regreso a su lugar de concentración, en Tampere, y frente a un combinado colombiano que aún no ha jugado ningún encuentro fuera del césped artificial del estadio Töölö de Helsinki, Emerson envió una advertencia.

"Queremos ganar. Siempre queremos ganar. Cuando se visten los colores de Brasil, la responsabilidad de tener éxito es enorme. Siempre que jugamos, intentamos mejorar y progresar. Ser uno de los cuatro mejores equipos en un Mundial no es algo sencillo. Estamos orgullosos de lo que hemos hecho aquí... y queremos continuar".

La humilde Colombia se entrega al máximo
Sin duda Colombia no será cosa fácil para el exquisito Ederson y sus compañeros auriverdes. El pasado 14 de mayo, los Cafeteros consiguieron neutralizar a Brasil gracias a un potente y solitario disparo de Fredy Guarin en Santa Cruz (Bolivia). "Brasil es uno de los mejores equipos del mundo, y tiene varios jugadores fantásticos", señaló el número 10 colombiano, Sebastián Hernández, que juega en el Atlas mexicano.

"Nuestra selección nunca ha llegado tan lejos en un Mundial, así que es maravilloso para toda Colombia", declaró el técnico Eduardo Lara después de su victoria por 2-0 en cuartos de final sobre el modesto equipo centroamericano de Costa Rica.

os colombianos suman nada menos que 13 goles en cuatro partidos. Con una defensa tenaz y un gusto especial por reducir el ritmo del encuentro y mantener la posesión de la pelota, el conjunto sudamericano será un adversario temible para Brasil.

El seleccionador brasileño, Paquetá, es más consciente que nadie de los peligros que acechan. "Colombia es un equipo muy potente", señaló. "Sin embargo, estaremos motivados para la victoria. Obviamente, tenemos que ganarles, pero también porque ellos nos ganaron en el torneo de clasificación".

"Seguimos soñando con el campeonato, que vinimos aquí a ganar... Estamos entre los cuatro mejores del mundo y queremos llegar aún más lejos".

"Tenemos humildad y respeto... Nos entregamos al máximo y jugamos ante todo por la camiseta colombiana", afirmó el defensa Harrison Morales. "Tal y como nos dice el entrenador (Lara), lo damos todo y le complicaremos la vida a cualquier equipo al que nos enfrentemos".