Pase lo que pase en la final que disputarán el sábado España y Brasil en el estadio Töölö de Helsinki, será novedoso. Después del triunfo del Pentacampeão en la Copa Mundial de la FIFA del año pasado, la joven Seleção apunta a su tercer título juvenil, lo que constituiría un récord. Pero no será tarea fácil, ya que deberá medirse a un conjunto europeo que nunca se rinde y que busca su primer campeonato. El 32º y último encuentro, en el que actuarán Evandro y Cesc, dos de las estrellas de Finlandia 2003, será a buen seguro un choque para recordar.
En suelo finlandés hemos asistido a más goles que nunca, y los dos finalistas encabezan la tabla de máximos anotadores. España es el conjunto más goleador, con 16 tantos, dos más que Brasil. Y de todos los duelos individuales que podrían decantar el resultado el sábado, quizás el más atractivo sea el que librarán los mediapuntas de ambos equipos: el brasileño Evandro, que ha visto puerta por cuatro veces, y el español Cesc, que lidera la tabla de goleadores con cinco dianas. Estos dos jugadores fueron clave en sus triunfos de semifinales. Cesc logró dos impresionante tantos, incluido el gol de oro que supuso el triunfo sobre Argentina, y Evandro asistió al delantero Abuda en numerosas ocasiones durante el partido ante Colombia.
"Quién marque los goles no es importante. Jugamos como un equipo, y ésa es la razón por la que le paso a Abuda y no intento marcar yo", declaró el número 11 brasileño, que no marcó en la victoria por 2-0 de semifinales. "Para ganar un campeonato hay que tener un buen grupo".
Aunque no sea el capitán de su equipo, el genial Evandro es sin duda el comodín de la baraja de su técnico. Además de sus recursos dentro del campo, su sentido del humor fuera de él ha contribuido a crear la excelente atmósfera que reina en la concentración brasileña.
"Creo que es importante sonreír tanto dentro como fuera del campo", afirma con una amplia sonrisa. "Les he puesto apodos a todos los jugadores".
Pero Evandro también tiene su lado serio, y espera incrementar sus cuatro goles actuales en la final ante España y hacerse con el Balón de Oro de adidas.
"Vi a España jugar contra Argentina, y parecía un equipo buenísimo", añadió el alto jugador del Guarani. "Creo que ahora parte como favorita".
Compitiendo con Evandro por el título de máximo goleador, y quizás por el Balón de Oro de adidas, está el español Cesc.
De este futbolista de 16 años ya se había hablado largo y tendido incluso antes del torneo, debido a los rumores existentes sobre su lucrativo traspaso al Arsenal, conjunto de la Premier League inglesa. Y después de sus asombrosas actuaciones en Finlandia, los ojeadores estarán aún más pendientes de él. Tal es su energía y vigor que parece casi insultante coartar al jugador del Barcelona con una posición fija en el esquema del equipo. Pero un lugar importante en donde ha desarrollado un don para aparecer en el momento preciso es el área penal. Y su gol de oro en el minuto 117 en la semifinal contra Argentina sirvió para recalcar su sentido de la oportunidad.
"Vi la oportunidad y supe que no quedaba mucho tiempo", afirmó el catalán, recordando la jugada. "No tuve que pensármelo dos veces, simplemente me lancé".
Mientras su compañero Francis le llevaba a hombros, a Cesc le corrían las lágrimas por las mejillas al darse cuenta, tras superar a un defensa con un regate y colocar un cañonazo por toda la escuadra, que se había convertido en el predilecto de todo un país.
"No puedo creer lo que me está pasando", fue todo lo que consiguió musitar.
El número 17 español se caracteriza por surgir en las grandes ocasiones, y no necesita que se lo recuerden. Aunque otros hubiesen preferido un equipo más débil en la final, a Cesc le alegra que la Furia Roja vaya a enfrentarse al poderoso Brasil.
"Yo quería a Brasil en la final, porque creo que es el equipo más difícil", subraya. "Si quieres ser el mejor, tienes que vencer a los mejores".
El veterano entrenador español, Juan Santisteban, ha derrotado a varios equipos de renombre en los 26 partidos del torneo en los que ha dirigido a su selección, pero hasta el momento no ha logrado conquistar el trofeo supremo. Ahora espera mejorar su única participación, y también la única de España, en una final juvenil, la de Italia hace 12 años, cuando sus pupilos cayeron ante Ghana.
"Puede que Brasil sea el mejor equipo del mundo en todas las categorías, pero esta selección no conoce la derrota. Vamos a entregarnos al máximo", señaló.