Brasil batió un récord y conquistó su tercer título juvenil tras derrotar a España por 1-0 en la final del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Finlandia 2003, disputada el sábado en Helsinki. El gol anotado por el defensa Leonardo en el minuto 7 fue el único de un encuentro muy reñido y de gran calidad, en el que no pocos futbolistas de ambos equipos parecen destinados a hacer grandes cosas en el futuro.

El torneo sólo necesitaba un gol más para igualar el récord establecido en Egipto 97, y se produjo a los siete minutos del pitido inicial. El capitán Joao ejecutó un lanzamiento de falta con efecto desde 20 metros que dio en el interior del segundo palo, cuyo rebote llegó a Leonardo, quien no perdonaría, al machacar al fondo de las mallas (1-0, 7’), lo que ocasionó el ya familiar ritmo de tambores brasileño.

España comenzó el partido del mismo modo que había terminado ante Argentina, practicando un juego de toque sobre el alisado césped artificial de Töölö. Sin embargo, momentos después casi recibe el segundo en contra, en una jugada parecida a la del primer tanto. Mandaluniz interceptó una suave semivolea de Ederson a cinco metros de la portería, a los pies de Abuda, uno de los dos máximos goleadores de su equipo, cuyo disparo acabó dando en el larguero.

La ocasión sirvió para espolear a los arietes Evandro y Ederson, que demostraron su increíble calidad durante unos instantes. El primero casi amplía la ventaja de los suyos al enganchar un remate de cabeza que fue despejado bajo la línea de gol. Pero fue España, con los centrocampistas del Valencia Sisi y Silva intercambiándose los extremos, la que empezó a dominar la posesión del balón, y el hábil Jurado llevó peligro por dos veces antes del descanso.

La defensa de la Seleção, comandada por un impresionante Joao, y que sólo había recibido un gol a lo largo de toda la competición, se mostraba de nuevo impenetrable. Jurado parecía el más indicado para romperla tras la reanudación. El centrocampista del Real Madrid, desde veinte metros, se giró y conectó un zurdazo que se marchó pocos centímetros por encima del larguero (54’).

Tras un inicio lento de la segunda parte, de repente el partido cobró vida. Otro lanzamiento de falta de Joao estuvo a punto de ser gol (55’), y luego Bruno hizo quizás la mejor parada del torneo ante un potente cabezazo de Xisco al segundo palo (62’). La Furia Roja tenía la iniciativa por primera vez en el partido y, animada por el numeroso público que se dio cita en Töölö, se lanzó en busca del empate. Silva cabeceó alto un saque de esquina (66’), y Xisco disparó desde la izquierda demasiado cerca de Bruno (71’).

ero Brasil, que jugaba ahora al contragolpe, casi sentenció el choque cuando Abuda, que se coló por detrás de la zaga española, envió un centro con mucha intención que Evandro cabeceó a los brazos de un agradecido Mandaluniz (76’).

Sin embargo, los europeos siguieron presionando. Cesc, que no se había dejado notar después de su proeza en semifinales, se introdujo en el área tras otra brillante jugada de despiste de la defensa, pero el disparo del joven jugador barcelonista se marchó muy desviado (78’). El delantero David, que acababa de entrar en el campo, envió una volea al lateral de la red desde una posición ventajosa (81’).

Ya en el tiempo añadido, Cesc disparó a los brazos de Bruno. A continuación el guardameta se estiró de puños para despejar un testarazo de Arzo por encima del larguero. La suerte no acompañó a España, y Brasil y sus hinchas se dejaron llevar por la euforia cuando sonó el pitido final.

Al término del choque, el seleccionador brasileño, Paqueta, declaró que el triunfo era la recompensa perfecta tras dos años de esfuerzo: "No ha sido nuestra mejor actuación del torneo, quizás marcamos demasiado pronto. Pero hoy el resultado era más importante que el espectáculo"

.El técnico español, Juan Santisteban, que ya había perdido la final hacía 12 años, se mostró orgulloso y afirmó que su equipo había merecido más del partido. "Fueron los españoles quienes jugaron como brasileños", dijo como respuesta a una pregunta acerca del estilo de Brasil. "En la segunda parte tuvimos muchas ocasiones, pero no conseguimos meterla. Así es el fútbol. Ahora espero que algunos de estos jugadores puedan llegar a ser las estrellas de mañana".