Excepto su apariencia alfombrada y un agradable tono verde, el césped del estadio Töölö de Helsinki no tenía nada de extraordinario. Pero la superficie de juego de diez partidos, incluida la final, del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Finlandia 2003 era, de hecho, artificial. Buscamos la opinión de jugadores y técnicos acerca de un experimento que podría ser de los más significativos de la historia de este hermoso deporte.
Fue la primera vez que se utilizó una superficie que no fuese de hierba natural en un torneo de la FIFA. La popularidad cada vez mayor de que goza el fútbol se ve frenada en algunos países por las condiciones climáticas extremas, por lo que Finlandia 2003 se consideró como el emplazamiento ideal y la oportunidad perfecta para probar el césped sintético y evaluar su rendimiento.
El estadio Töölö de la capital finlandesa cuenta con 11,000 localidades y un aspecto similar al de una caja de bombones. Pero debido a las condiciones climáticas, podría haber permanecido vacío durante muchos meses al año. Sin dudas, fue el indicado para utilizar como laboratorio físico en esta prueba. El más reciente de los cerca de 20 campos artificiales financiados total o parcialmente por el Programa Goal de la FIFA, rodeado por un entorno muy atractivo, recibió a México, Colombia, China y al anfitrión, Finlandia, durante la fase de liguilla.
En su terreno
“Creo que esta es la solución para el futuro del fútbol en Finlandia”, declaró el seleccionador finlandés, Jyrki Heliskoski. “Con nuestros inviernos largos y crudos, podría ampliar nuestra temporada en dos o tres meses, y eso podría tener un valor inestimable para el fútbol finlandés”.
“Empezamos a jugar en mayo, realizamos unas 25 sesiones de adiestramiento y disputamos 12 amistosos”, añadió el veterano y respetado técnico. “Al principio la respuesta de los chicos no fue entusiasta. Un tercio tenía impresiones negativas, los comentarios de otro tercio eran positivos, y el último tercio era neutral. Pero ahora los jugadores son neutrales o positivos”.
La perspectiva de un purista
Los futbolistas colombianos comparten esas opiniones. Tras adjudicarse el Grupo A, el conjunto sudamericano fue el que más partidos disputó (5) sobre césped artificial. Después de un empate ante México y las victorias sobre RP China, Finlandia (9-1) y Costa Rica en cuartos de final, Colombia terminó despidiéndose lejos del césped artificial, en el campo de hierba natural de Tampere, logrando la mejor clasificación de su historia en un torneo de la FIFA (el cuarto puesto).
El genial número 11 colombiano, José Otalvaro, admitió que se fue habituando al césped poco a poco. “Al principio era difícil acostumbrarse... Habíamos llevado a cabo todos nuestros preparativos en césped natural, pero fuimos mejorando con cada partido”, afirmó el adolescente.
l preparador físico de su equipo, Rodrigo Larrahondo, se mostró comprensivo con las necesidades de los países que no cuentan con un clima tan benigno como Colombia: “Tenemos una ubicación geográfica y un clima privilegiados, que permite que el césped natural crezca todo el tiempo, pero sabemos que este no es el caso de otros países... lo que convierte a estos campos en necesarios”.
¿Césped húmedo o seco?
El seleccionador Humberto Grondona, cuyo combinado mexicano disputó tres partidos en Töölö, expresó ciertas preocupaciones después de su debut, ante Colombia. “Ha sido la primera vez que jugamos en este césped, y estaba bastante húmedo, por lo que el balón se desplazaba muy rápido”, señaló después del único empate sin goles del torneo. “Creo que al equipo le llevó un tiempo adaptarse”.
México se clasificaría para la fase de eliminatorias antes de ser derrotado, al igual que Colombia, lejos del césped artificial de Lahti, por Argentina en cuartos de final.
Pero España fue quien mejor rendimiento ofreció en esta superficie. Tras su espectacular victoria por 3-2 en semifinales sobre Argentina, con gol de oro incluido, el seleccionador Juan Santisteban alabó el aguante del campo, que albergó su octavo partido en dos semanas. “El césped es excelente”, apuntó. “En España también sufrimos el frío y la humedad, que afectan a la calidad del césped. Creo que sin duda es algo necesario”.
Cuestiones médicas
Un temor significativo que había antes de Finlandia 2003 era el riesgo de lesiones que entrañaba una superficie a la que no estaban acostumbrados los futbolistas. Estas y otras cuestiones se trataron en una reunión de jugadores, técnicos, árbitros, directivos y médicos celebrada el 24 de agosto en Helsinki. Pero el número de lesiones sufridas fue similar al del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Trinidad y Tobago 2001. Y en Helsinki sólo se produjeron siete, todas ellas causadas por problemas futbolísticos comunes.
Treinta y uno de los 117 goles logrados en el torneo, cifra que igualó el récord existente, se marcaron en césped artificial, en un torneo de la FIFA que muchos observadores juzgaron como el más emocionante de los últimos tiempos.
Y aunque seguirá el debate acerca de los beneficios e inconvenientes de utilizar campos artificiales, especialmente en partidos de alta competición, si se continúa la senda trazada en Finlandia 2003 quizás la típica imagen de lodazales en la entrada del túnel de vestuarios se vea menos en el futuro.