Brasil hizo historia el 30 de agosto, cuando se convirtió en el primer país en ganar tres veces el Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA, tras derrotar a España por 1-0 en la final. La Seleção que acudió a este torneo será recordada por ser el equipo menos goleado y el segundo más goleador del torneo, utilizando siempre el mismo once inicial. Hemos hablado con Marcos Castro, también conocido como Paquetá, sobre el enfoque técnico, táctico y psicológico que se utiliza al dirigir un combinado sub-17.
FIFA.com: ¿Qué se siente después de entrenar al vencedor del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA?
Paquetá: Es muy emocionante, la culminación perfecta de dos años de esfuerzo. Quizás no hemos ofrecido nuestra mejor forma en la final, pero hemos hecho partidos muy buenos, y en esta ocasión el resultado era más importante que el espectáculo. Creo que en el Sudamericano fuimos el mejor equipo, pero quedamos subcampeones.
¿Cuál es su filosofía personal sobre el fútbol?
El fútbol es un deporte colectivo, en el que se debe respetar la individualidad técnica. Mi objetivo es en primer lugar entrenar y dar instrucciones tácticas al equipo antes de que empiece el partido, y luego, una vez comenzado, dirigir a los jugadores de tal forma que esas ideas se lleven a cabo lo más fielmente posible. El trabajo en equipo es fundamental en este proceso, y el equipo debe funcionar de forma eficaz como un todo, tanto en ataque como en defensa. En este aspecto concreto, nos concentramos en defender con firmeza, como una unidad, y en salir rápidamente desde el mediocampo. Pero un entrenador siempre debe adaptar sus tácticas en función de la habilidad y el carácter de los jugadores que tiene a su cargo.
Explíquenos los criterios que empleó para seleccionar a sus jugadores, desde el comienzo del proceso hasta la plantilla final y el once inicial.
mpezamos viendo jugadores en competiciones regionales hace dos años, antes de empezar a reunir a algunos en los centros principales de entrenamiento. Se estableció un criterio de selección y poco a poco unos 70 jugadores se redujeron al grupo final de 20. El once que alineamos buscó encontrar el equilibrio adecuado entre las líneas (defensa, mediocampo y ataque) y asegurar que la condición física del jugador se adaptase a su función táctica.
¿Puede explicar algunos de los métodos de entrenamiento que adopta entre los partidos? ¿Cuál es el elemento más importante?
Observamos a nuestros rivales en vídeo antes de entrenar. Desde una perspectiva práctica, dejamos que los jugadores piensen en los problemas y los animamos a que asuman la responsabilidad. De esta forma, sienten que desempeñan una función importante en el resultado.
Mi enfoque se basa en mantener la motivación de los jugadores y poner énfasis en las cualidades técnicas individuales.
Usted alineó al mismo once en todos los partidos. ¿Cómo preparó a sus jugadores para que estuviesen en la cúspide de su condición física con sólo dos días de descanso entre los encuentros?
Primero nos centramos en el aspecto psicológico, mediante sesiones de relajación después de los entrenamientos y 48 horas antes de los partidos. Luego organizamos amistosos según el formato de la competición y, como base de todo, llevamos a cabo un fortalecimiento muscular seguido de una base aeróbica. Todo ello, lógicamente, con pruebas de evaluación física.
¿Cuál es la cualidad más importante que debe tener un entrenador en la categoría sub-17?
El profesional debe ser ante todo un educador, porque a esta edad (sub-17) el futbolista experimenta muchos cambios, no sólo fisiológicos, sino también de formación del carácter.
¿Cómo adaptó su estilo de juego al césped artificial?
Primero, dejando que ellos hagan una evaluación de lo que era mejor y peor, y a partir de esa evaluación llegamos a la conclusión de que era necesario que el equipo jugase con una aproximación mucho mayor de las líneas, ya que el balón se vuelve muy rápido en los pases.