La heroica Ghana quedó eliminada del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005 mientras China se aferraba desesperadamente al empate, pese a que los ghaneses jugaron la mayor parte del partido con sólo 10 hombres en el Estadio Miguel Grau de Piura.

Zhang Ning, el seleccionador chino, admitió después del encuentro: "Este resultado ha sido el que esperábamos. Era lo que nos habíamos propuesto y lo hemos conseguido. Ghana es un equipo muy bueno y muy rápido. Si no hubiera perdido a un hombre, habríamos pasado muchos más apuros".

China se había quedado sin Dalei Wang, su guardameta estrella, por culpa de una sanción y ha sido precisamente su sustituto, Wenyi Chi, el que ha tenido más trabajo de los dos en lo que va de competición. El cancerbero se vio con su defensa quebrada en dos ocasiones durante los primeros compases del encuentro, aunque el silbato del árbitro le libró de sus cuitas.

En primer lugar, el ghanés Opoku Agyemang perforó la meta china, pero el árbitro anuló el gol por culpa de una falta anterior cometida contra el defensa Linfeng Li. A continuación, Agyemang volvió a batir a Chi en una frenética jugada. Su compañero en el ataque, Sadat Bukari, obligó al guardameta chino a efectuar una soberbia parada y, del saque de esquina resultante, el mismo jugador efectuó un remate de cabeza que se estrelló en el larguero. Cuando el rebote cayó ante Agyemang, éste envió el balón al otro lado de la línea de meta pero el árbitro ya había pitado una falta en el área.

A Ghana se le denegó una petición de pena máxima y parecía que China iba a pasar contra las cuerdas el resto de la primera parte. No obstante, consiguió ver la luz al final del túnel cuando su rival quedó reducido a 10 hombres en el minuto 21. El ghanés George Appiah recibió dos tarjetas amarillas en un minuto y dejó a su equipo en inferioridad numérica la mayor parte del encuentro.

Por fin, China consiguió amenazar la meta de Ghana. Su capitán, Zhuangfei Li, fracasó en su intento por conectar el peligroso lanzamiento de falta de Jian Yang en el último tramo de la primera mitad, pero los ghaneses completaron el periodo con mucho más ímpetu que el rival y los espectadores les dedicaron en agradecimiento varios "olés".

Mubarak Wakaso protagonizó una electrizante carrera por la banda izquierda y su inteligente pase cruzado llegó hasta Charles Boateng, aunque Chi se lanzó hacia la derecha y paró muy bien el balón.

Ghana salió al campo muy pronto después del descanso y sus jugadores formaron una piña en la línea del centro del campo en un intento por infundirse unos a otros la entereza de ánimo necesaria para afrontar una decisiva segunda parte. Parece que el abrazo surtió efecto, ya que la selección africana se hizo con la ventaja a los 11 minutos del inicio de la segunda parte. Agyemang efectuó un repentino quiebro hacia la izquierda y James Tagoe envió su pase hacia Bukari, que lanzó un trallazo a la meta rival y, esta vez, el gol subió al marcador (1-0, 56').

Sin embargo, la respuesta de China fue casi instantánea. Los asiáticos empataron gracias a un excelente globo de Xuanhong Wang, cuando se cumplía la hora exacta de partido (1-1, 60').

Sin amilanarse, Ghana se revolvió. A Mubarak Wakaso le faltaron pocos centímetros para devolver la ventaja a su equipo en una extraña jugada. Chi se adelantó para bloquear su disparo, pero el balón rebotó de forma muy rara y se estampó en el poste.

Agyemang pasó de un taconazo para Emmanuel Adjetey pero éste, con mucho espacio, desperdició esta fantástica apertura y envió el balón muy alto. Bukari trató de superar a Chi, pero su intentó se perdió en las alturas. La selección de Ghana seguía presionando incansablemente para conseguir el segundo gol que la mantendría con vida en la competición.

China, excesivamente presionada, recurrió a la táctica de perder el tiempo cuando todavía faltaban 15 minutos para el final del encuentro. La afición le comunicó inmediatamente lo que pensaba de esos cínicos trucos.

Casi como respuesta a las críticas, China lanzó un emocionante contraataque, en el que Xu Yang se complementó con Jie Huang, aunque el último remate acabó en las nubes.

Ghana perdió su última oportunidad de hacerse con el partido cuando el árbitro le concedió un libre indirecto cerca del punto penal. Cuando Jonathan Quartey lanzó la falta, estampó el balón en la muralla china situada sobre la línea de gol.

Los seis minutos añadidos al tiempo reglamentado no lograron cambiar el resultado que, unido al conseguido en el Grupo A, otorga a China la segunda plaza para un encuentro de cuartos de final contra Turquía en Iquitos este domingo.

Ghana, que salió del campo entre lágrimas y cánticos de alabanza de la afición local, abandona muy pronto el Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005, una injusta recompensa por sus fantásticas hazañas en una noche de amargo desengaño en Piura.

Aunque Ghana no se haya clasificado para la siguiente ronda, su entrenador, David Duncan, aseguró que estaba muy orgulloso de sus muchachos y muy "entusiasmado" con su actuación en general. Y añadió: "Podemos marcharnos con la cabeza muy alta. Los chinos no han querido jugar y es una pena. Los espectadores no han acudido al partido para ver un paseo por el campo. Las buenas gentes de Perú que se encontraban en el estadio son quienes mejor pueden juzgar quién ha sido hoy el mejor equipo".