Cuando comenzó el Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA, allá por el 16 de septiembre de 2005, eran dieciséis los equipos que soñaban con llegar a lo más alto en territorio peruano. Sin embargo, apenas una semana después, la mitad de ellos ya ha visto su sueño hecho trizas. A continuación, FIFA.com recopila las palabras de quienes ya emprenden el largo regreso a casa entre tristeza, resignación y, en algunos casos, esperanza.
José Pavoni (Seleccionador de Perú): "Estoy muy triste y desilusionado por esta eliminación. Realmente no la esperábamos, porque hicimos un trabajo espectacular durante 18 meses. Agradecemos al pueblo por todo su apoyo, y debemos resaltar una vez más el esfuerzo de estos chicos. Quiero seguir luchando junto a ellos, el proceso debe continuar".
David Duncan (Seleccionador de Ghana): "Nos vamos con la frente alta. Jugar en un torneo de esta envergadura y magnitud, a esta edad, puede hacer que los chicos estén nerviosos y eso se note en el campo de juego. A eso debe sumarse que en la mayoría de los partidos tuvimos un hombre expulsado. No podría haber pedido más de mis muchachos, ya que lo dieron todo. Estoy muy orgulloso de ellos. Tienen un gran futuro".
Ange Postecoglou (Seleccionador de Australia): "Es una pena quedar eliminado en primera ronda, pero debemos comprender que cada torneo de la FIFA representa un paso adelante en el desarrollo del fútbol de nuestro país. Obviamente, la clasificación continental fue más simple, porque los rivales no tenían el mismo nivel que los que enfrentamos en Perú. Sin embargo, considero que hemos aprendido mucho de esta experiencia y me voy muy feliz con el hecho de volver a casa al menos con un triunfo".
Gustavo Ferrín (Seleccionador de Uruguay): "Estoy muy triste con esta eliminación, pero debo aclarar que no se premió al buen fútbol. Cuando dejamos Uruguay, prometimos que exhibiríamos buen juego, y eso es lo que hicimos aunque no tuvimos suerte en los primeros dos juegos. Pero más allá del resultado deportivo, me quedo conforme con una gran victoria humana: este grupo ha aprendido a alimentarse como corresponde y a afrontar un trabajo de manera profesional. Eso no tiene precio, y de seguro le traerá grandes frutos al fútbol de nuestro país".
Francois Bohe (Seleccionador de Costa de Marfil): "Claro que a nadie le gusta quedar eliminado en primera ronda, pero no hay que desesperarse. Este proyecto está muy claro desde el principio: formamos este grupo hace tres años comenzando con 40 jugadores hasta armar el equipo actual. Para el próximo sub-20 esperamos clasificar con quienes, en el futuro, serán los próximos Elefantes grandes, como llamamos a la mayor. Es algo a largo plazo".
Francesco Rocca (Seleccionador de Italia): "Pagamos caro el haber recibido algunos goles por intentar atacar con mucha gente. De todos modos, fue algo especial el disputar este torneo. Quisiera agradecer a la FIFA, a la organización local y al maravilloso público peruano. Jugamos tres partidos muy intensos y del más alto nivel. Fue una gran experiencia para mi equipo, y dejamos el torneo con el corazón roto".
Fred Osam-Duodu (Seleccionador de Gambia): "Esto es fútbol, se trata de victorias y derrotas. Pero en nuestro caso, la alegría debe imponerse a la tristeza. En nuestra primera experiencia en una Copa Mundial, ganamos dos partidos, incluyendo el enfrentamiento con Brasil, y perdimos apenas uno. Duele, pero estamos contentos con lo que dejamos en este torneo".
Tini Ruijs (Seleccionador de Qatar): "Le dije a mis jugadores antes del torneo que debíamos jugar por el orgullo de nuestro país, pero algo no estuvo bien. Así y todo, no estoy sorprendido por estos resultados, ya que no tuvimos el tiempo de preparación suficiente. Si uno ve lo que los brasileños se han preparado por dos años, y nosotros por tres meses, es lógico que haya mucha diferencia entre ambos. Rescato la experiencia de haber jugado ante mucho público en Piura y Trujillo, aunque recibimos muchos goles. Esta fue la séptima participación de Qatar en una Copa Mundial, y creo que ha sido la peor".