La participación de Costa Rica en la fase eliminatoria del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005 habrá sorprendido a más de uno, una sorpresa que no comparte su seleccionador, Geovanny Alfaro.
Alfaro asegura que él ya sabía desde el principio que su equipo poseía el potencial necesario para superar el Grupo A, aunque también admite de forma confidencial que no se esperaba que sus muchachos llegaran hasta el primer puesto de la tabla.
Según Alfaro: "Siempre creímos que podríamos superar la primera ronda. Hemos conseguido algo grande porque hemos eliminado a dos de los equipos favoritos al título, Ghana y Perú".
Alfaro, que planeó y organizó la victoria sorpresa por 2-0 ante el conjunto anfitrión del campeonato, tendrá que recurrir a sus mejores tácticas para volver a dar la campanada contra el gran favorito México, su rival en el partido de cuartos de final que se celebrará en Piura el domingo por la tarde.
Gran parte de su éxito dependerá de la forma del centrocampista más importante de Costa Rica, César Elizondo, quien tuvo que abandonar por lesión el partido de grupos contra Ghana y sólo pudo jugar los últimos 20 minutos del choque de la victoria costarricense contra los peruanos.
Se supone que el entrenador de México, Jesús Ramírez, presentará una alineación muy diferente al once inicial de su partido contra Turquía, su última cita del Grupo B. Con la tranquilidad de que el equipo ya se había clasificado para cuartos de final, el seleccionador obligó a descansar a seis jugadores, entre ellos sus primeras opciones para la delantera, Giovani Dos Santos y Carlos Vela.
Ahora, parece seguro que volverán a ocupar sus puestos. Vela, gracias a los tres goles que marcó en la primera ronda, comparte el título de máximo goleador de México en la fase final de la competición mundial sub-17 con Jorge Toledano, quien estableció la marca en 1991.
Es más que probable que el delantero suplente Ever Guzman se quede fuera, a pesar de haber sido el autor del gol contra Turquía. Aunque los mexicanos perdieron aquel partido, Ramírez declaró que estaba contentísimo con sus jugadores y encantado de haber proporcionado a muchos de sus pupilos sus primeros minutos de acción en el campeonato.
Aquellas pruebas le ofrecen ahora más opciones para plantearse el choque contra Costa Rica. El seleccionar mexicano asegura: "Estoy contento porque los muchachos que no habían jugado antes han conseguido un poco de experiencia. Está claro que habría preferido no perder ante Turquía y que habíamos planeado colocarnos en la primera posición del grupo y viajar a Iquitos, pero aquel partido ya es cosa del pasado y ahora debemos pensar únicamente en el futuro".
La derrota significa que Ramírez y sus chicos podrán quedarse en la misma sede de Piura. El entrenador se ha fijado la meta más alta de todas y tiene la mirada puesta únicamente en el relumbrante trofeo del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA.
Con determinación férrea, admite: "Sinceramente, nuestro objeto es convertirnos en campeones del mundo. Llevamos mucho tiempo preparándonos para esta ocasión y no vamos a dejar que nadie se interponga en nuestro camino".
Aunque Costa Rica y México nunca se han medido en una fase final sub-17, fue Costa Rica el equipo que se impuso en sus enfrentamientos previos durante los encuentros de clasificación de la categoría en los años 2001 y 2003.
Con ésta, ambas formaciones han alcanzado ya en tres ocasiones los cuartos de final del certamen, aunque ninguna de ellas ha llegado a semifinales. Sólo habrá un campeón en esta carrera por pasar a la historia que tendrá por escenario el Estadio Miguel Grau.