México necesitó un gol en el último momento para forzar la prórroga y derrotar a una valerosa Costa Rica en el encuentro de cuartos de final del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005 disputado en el Estadio Miguel Grau de Piura.

Los tan cacareados mexicanos, que se enfrentarán el jueves a Estados Unidos o a Holanda en semifinales en Chiclayo, parecían destinados a decir adiós al torneo hasta que faltaban dos minutos para el final del tiempo reglamentado, cuando volvieron a meterse dentro del partido, para superar luego con facilidad a los costarricenses en el tramo decisivo.

El seleccionador mexicano, Jesús Ramírez, declaró aliviado: "Ya tuvimos otros partidos difíciles antes, así que incluso cuando perdíamos a falta de sólo dos minutos yo seguía creyendo que pasaríamos, porque tenía fe en mi equipo, que no se rindió. Creo que realmente hemos merecido ganar, porque mis chicos lo han buscado de verdad".

Tal y como se esperaba, México efectuó seis cambios respecto al debilitado equipo que empezó su último partido de la liguilla frente a Turquía, recuperando a sus mejores delanteros, Giovani Dos Santos y Carlos Vela. En contraposición, Costa Rica únicamente introdujo una novedad en el conjunto que había vencido 2-0 a los anfitriones peruanos, dando entrada a Ariel Recinos en sustitución de Guillermo Guardia.

Tras un comienzo algo apagado, Vela insufló vida al choque en el minuto 19. En un saque de esquina en corto bien trabajado con César Villaluz, el delantero del Guadalajara obligó al guardameta costarricense, Alfonso Quesada, a emplearse con una estirada hacia su poste izquierdo. Quesada neutralizó luego un lanzamiento de falta con efecto de Villaluz, y también se tiró para detener un disparo de primeras de Dos Santos.

A continuación Vela se topó una vez más con el atento Quesada en una posición más central, y parecía claro que el centroamericano iba a ser una figura clave en una hipotética victoria contra pronóstico de los suyos sobre México.

Aunque los mexicanos dominaron indiscutiblemente la primera parte, a pesar de tener el balón no consiguieron abrir brecha. Con todo, el costarricense Jean Solórzano protagonizó el tiro más peligroso, que detuvo Sergio Arias a la conclusión de una decepcionante primera parte.

Costa Rica realizó el primer contragolpe con intención al regreso de los vestuarios. Solórzano volvió a llevar peligro con una prometedora internada, aunque su disparo fue demasiado alto y no inquietó a Arias.

Vela enganchó luego un buen zurdazo, pero Quesada supo estar a la altura. Posteriormente Dos Santos desperdició una oportunidad inmejorable para México al lanzar el balón muy por encima del larguero cuando tenía toda la puerta para sí. El público de Piura, descontento, se apresuró a abuchear esa jugada, y poco después volvió a sufrir la decepción de cantar un gol que no resultó ser más que un disparo de Omar Esparza contra el lateral de la red.

En el minuto 67, cuando Costa Rica inauguró el casillero, la suerte hizo algo más que sonreírle. De hecho, fue una jugada insólita. Esteban Rodríguez colgó un saque de esquina envenenado. El suplente Edgar Andrade parecía tener la situación bajo control, pero su intento de despeje con la zurda fue desastroso y no llegó a enganchar bien la pelota. El defensa Efraín Valdéz fue incapaz de neutralizar de cabeza el "disparo" desviado y con efecto, y acabó marcando uno de los goles en propia meta más extraños que se hayan visto (1-0; 67').

Costa Rica tuvo el mérito de resistir una intensa presión, y siguió creando el suficiente peligro al contragolpe como para que México tuviese que darlo todo para continuar en un torneo que había prometido ganar.

Los centroamericanos terminaron capitulando a falta de dos minutos, y en esta ocasión la fortuna estuvo del lado mexicano. Un lanzamiento de Valdez desde la frontal adquirió una extraña trayectoria en una abarrotada área penal y se coló por toda la escuadra, forzando así la prórroga (1-1; 88').

Casi en cuanto comenzó ésta, México se puso por delante con gran estilo. Villaluz asistió a Guzmán, excelente delantero que había entrado desde el banquillo, y que colocó un imparable cañonazo por el primer palo, más allá del alcance de Quesada (1-2; 92').

Vela dio la tranquilidad a su equipo al marcar el tercero, un remate de cabeza, justo antes de que acabase el primer tiempo de la prórroga (1-3; 105').

El entrenador de Costa Rica, Geovanny Alfaro, señaló tras la derrota de su equipo: "Ha sido un gran partido, aunque hayamos perdido. Tuvimos mucha fe en nosotros, y yo tenía muchas esperanzas de que ganáramos cerca del final, pero el fútbol es así, y lo que pasa, pasa. Estoy orgulloso de mis jugadores".