Cuatro partidos, cuatro victorias: el balance de los turcos en el Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005 hasta ahora es realmente encomiable. FIFA.com ha hablado, antes de la emocionante semifinal entre Turquía y Brasil, con dos jugadores clave: el motor en el centro del campo Nuri Sahin y el capitán Erkan Ferin. La confianza del campeón europeo está al máximo.
Chicos, han atravesado un gran camino para llegar a esta instancia. ¿Qué satisfacción se siente al estar entre los cuatro mejores equipos del mundo?
Nuri Sahin (NS) y Erkan Ferin (EF): Hemos alcanzado nuestro objetivo mínimo, pero estamos aquí para ser campeones del mundo.
Ahora, en semifinales les espera Brasil. ¿Se puede decir, desde el punto de vista emocional, que se trata de una final anticipada?
NS: No se juega todos los días contra Brasil. La selección brasileña es ahora mismo la número uno del fútbol mundial. Estamos deseando que llegue el partido. Tenemos respeto, pero no miedo. Hemos estado viendo el encuentro de Brasil contra la RDP de Corea. Su delantera, con Renato, Ramón y Anderson, es realmente peligrosa, pero tienen problemas en defensa. Saldremos con la mente fría para sacarle provecho a ese defecto.
¿Es una ventaja que Turquía haya tenido un día más para recuperarse y que Brasil debiera jugar 120 minutos en el calor de Iquitos?
EF: Nosotros también hemos jugado en Iquitos y debo decir que es muy cansador, perdimos mucho líquido corporal. Tardas algunos días en recuperarte. Pero sobre el terreno las posibilidades estarán cincuenta y cincuenta, porque sólo se piensa en luchar y ganar. Por eso, no veo ventajas ni desventajas para ninguno de los dos equipos.
¿Podemos decir que la clave será adelantarse en el marcador?
NS: Nuestro entrenador siempre dice que hay que jugar con disciplina, ya sea contra Brasil o contra Azerbaiyán. Nosotros hacemos nuestro juego, no nos adaptamos en absoluto al rival, sino que es el rival quien tiene que adaptarse a nosotros. Por eso no nos preocupa demasiado marcar primero. En los tres primeros partidos no hemos inclinado el marcador a nuestro favor hasta el minuto 80 o 90. En cualquier momento podemos meter el gol, nuestra calidad ofensiva es muy grande.
En la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002 ya hubo una semifinal entre Brasil y Turquía. ¿Tiene Turquía en mente ese partido?
NS: Turquía nunca ha ganado a Brasil en un encuentro oficial. Ahora tenemos la ocasión de hacer historia, si logramos ese primer triunfo contra Brasil. Lógicamente, aún tenemos en mente aquella semifinal, pues los veinte jugadores que aquí estamos seguimos el campeonato de 2002. Podría ser una revancha.
Hasta ahora, Turquía ha cuajado una soberbia actuación en el Campeonato Mundial Sub-17. ¿Cuál es la diferencia entre este equipo y el del Campeonato de Europa en Italia?
EF: Tras el Campeonato de Europa hemos tenido tres meses para seguir mejorando, para perfeccionar la transición de la defensa al ataque. Creo que lo hemos logrado con creces.
NS: Yo pienso que, sobre todo, hemos progresado defensivamente respecto al Campeonato de Europa. No cedemos tantas oportunidades; en Italia encajamos casi un gol por partido. Nuestros laterales ahora se incorporan con frecuencia al ataque. En nuestra capacidad goleadora nada ha cambiado: Tevfik Kose es el mejor delantero de Europa en esta categoría.
¿Dónde residen las principales virtudes del equipo?
EF: Nuestros cinco delanteros tienen una técnica depurada al máximo. No cometen ni un solo error. Nuestro principal objetivo es mover el balón lo antes posible desde la defensa hasta el centro del campo.
La selección turca sub-17 tiene muchos jugadores de gran calidad, pero el interés general se centra a menudo sólo en unos pocos. ¿Les molesta eso a los demás compañeros?
EF: A mí no, en absoluto. Es maravilloso que algunos de los nuestros estén en el candelero. Nos sentimos orgullosos. Dentro del equipo, todos somos iguales, nadie tiene una situación especial.
¿Cómo es el ambiente del equipo?
NS: Los veinte jugadores nos llevamos estupendamente bien, ésa es nuestra gran fortaleza. Cuando volvemos a ver nuestros partidos, lo cual es voluntario, todos nos sentamos ante el televisor. Por las noches nos juntamos sin los entrenadores y hablamos de lo que podemos mejorar. Juramos que en el campo lo daremos todo por nuestro país.
¿Cómo valoran la evolución del fútbol turco?
EF: Ha sido muy bueno para nosotros cómo se ha desarrollado en los últimos años. Tras el triunfo del Galatasaray de Estambul en la Copa de la UEFA y el tercer puesto en la Copa Mundial de la FIFA 2002, nosotros y nuestro fútbol hemos seguido evolucionando: se ha hecho más moderno y popular. Nuestros campos de entrenamiento han mejorado, y también nuestro sistema de juego. Ahora queremos igualarnos lo antes posible a los ingleses.
¿Es quizá el equilibrio que tiene el equipo una clave de su éxito?
EF: En Turquía tenemos un nuevo sistema de ojeadores, con el que conseguimos un gran equilibrio en el equipo. Es nuestra principal virtud, junto al espíritu de equipo y la disciplina.
NS: Nuestro seleccionador recibe informes después de los partidos de liga regionales. Si hay un jugador que haya causado buena sensación, el seleccionador llama al responsable regional e invita al chico a un entrenamiento de prueba. Uno de nosotros ha entrado así en la selección nacional.
¿Cómo emplean el escaso tiempo libre que les deja el campeonato?
EF: Yo navego mucho por Internet.
NS: Muchos se han traído el ordenador portátil; realmente, no tenemos muchas posibilidades. Después del partido contra China, en Iquitos, por la noche fuimos un rato a la discoteca. Por la mañana hemos ido una vez al zoo, y ha estado bien. Pero tampoco tenemos tanto tiempo libre, ni lo necesitamos, porque queremos concentrarnos en los partidos.
Ustedes juegan en países diferentes: uno, en el Galatasaray de Estambul; el otro, en el Borussia de Dortmund. ¿Intercambian las experiencias?
EF: Nos llamamos con frecuencia y chateamos por Internet. Estamos muy unidos. El sistema escolar es distinto en uno y otro país: yo en Turquía ya he acabado mis estudios, y Nuri aún tiene que hacer la reválida en Alemania. En el fútbol no hay tantas diferencias, pues en Turquía ya se juega muy a la europea.
¿Siendo tan jóvenes, se han integrado rápido en esos clubes históricos?
EF: Todos tenemos las mismas oportunidades, todo depende del rendimiento en el campo. Si uno es mejor que yo, juega él, es así de fácil.
NS: No tiene ninguna importancia la edad. Se trata de rendir en el terreno de juego. Por primera vez estoy en un equipo en el que nadie dice: "¿Por qué juega él, por qué no juego yo?" Eso lo veía antes en otros equipos pero aquí no, y me parece estupendo.
¿Qué se siente al haber sido el futbolista más joven de la historia de la Bundesliga? ¿Es mayor la alegría o la responsabilidad?
NS: La responsabilidad está bien. En cada ocasión debo demostrar que valgo. Ahora soy el jugador más joven de todos los tiempos en la Bundesliga, y no me puedo permitir errores porque, si no, nadie dirá: "Ése es Nuri", sino que todos dirán: "Es el jugador más joven de la historia de la Bundesliga". Debo vivir con esa carga, yo mismo me la he buscado. Mi intención es seguir mejorando y convertirme en un jugador básico para el Borussia de Dortmund. No me contento con dos partidos de liga. En la selección nacional no me importa cargar con la presión; junto a Erkan y Tevfik Kose, somos los que dirigimos el equipo. En el campo, soy el brazo derecho del entrenador, pues juego en el centro y desde ahí puedo distribuir el juego.
Una última pregunta: ¿Quién será campeón?
EF y NS: ¡Nosotros!