Por primera vez en su historia futbolística México ha ganado un Campeonato Mundial de la FIFA. Los mexicanos vencieron en la final a los favoritos de Brasil por un claro 3-0. La auriverde, en cambio, sufrió la primera derrota en la final de un Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA desde el 2-3 frente a Ghana en Guayaquil (Ecuador 1995).

40,000 espectadores presenciaron el 32º y último partido del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005 en el estadio nacional de Lima, que enfrentó a México y Brasil en la lucha por el título. Todos y cada uno de los asistentes disfrutaron de un gran espectáculo futbolístico durante esta noche de domingo.

Desde el pitido inicial el segundo enfrentamiento de estas selecciones en un Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA fue movido y entretenido. En los prolegómenos del partido los expertos se habían inclinado ligeramente por Brasil a la hora de designar un favorito, pero fueron los mexicanos quienes gozaron de las primeras ocasiones. A los 31 minutos el delantero mexicano Carlos Vela hizo realidad su anuncio: "Hoy marcaré un gol para mi padre, que es su cumpleaños". Dicho y hecho: su remate de cabeza al segundo palo dejó sin opciones al meta Felipe. El juego ofensivo brasileño se vio perjudicado por la lesión de Anderson. El delantero del Gremio, designado mejor jugador del torneo por los periodistas, tuvo que abandonar el césped a los quince minutos. Tras adelantarse en el marcador, los mexicanos siguieron en racha y aumentaron su ventaja. Tan sólo dos minutos después Omar Esparza estableció el 2-0 en el marcador, resultado tranquilizador con el que se llegó al descanso.

En la reanudación México siguió siendo el equipo más peligroso, mientras que Brasil no pudo superar el entramado defensivo rival. El juego brasileño careció de brillantez e ideas. Poco después de saltar al césped, Pedro Valverde incluso pudo marcar el 3-0, pero su remate a diez minutos del final del partido se fue desviado. Ever Guzmán entró poco después para sentenciar definitivamente el partido, al driblar a Felipe y anotar el tercer tanto mexicano. Los jugadores mexicanos de la selección Sub-17 celebraron su victoria sobre el campo y agradecieron la presencia de sus hinchas.

Unos turcos cansados se quedaron sin opciones
El sol hizo acto de presencia en el estadio nacional de Lima justo a punto para el partido por el tercer puesto y brindar así el marco apropiado para finalizar el Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005. El buen tiempo pareció inspirar especialmente a los holandeses que, al igual que en la final del campeonato europeo, dominaron la contienda desde el inicio. El seleccionador holandés había mostrado a sus jugadores videos de las mejores jugadas antes del partido contra Turquía y esta medida de motivación surtió efecto. A los 13 minutos John Goossens adelantó a los holandeses en esta reedición de la final del Campeonato de la UEFA de la categoría. La asistencia corrió a cargo de Jeffrey Sarpong que centró desde el círculo central.

Los turcos, en cambio, parecieron acusar en exceso el esfuerzo de la semifinal ante Brasil. Aunque el combinado de Abdullah Avci luchó con entrega, le faltó la concentración y decisión necesaria en sus acciones. Turquía, campeón europeo, no se aproximó con peligro al área rival hasta el minuto 26. Su juego resultó espeso y a ello se sumaron varias bajas. El jugador del Bayer Leverkusen Tevfik Köse tuvo una de las escasas ocasiones claras de gol poco antes del descanso, pero no acertó con la meta holandesa.

En la segunda parte las grandes ocasiones se hicieron esperar hasta el cuarto de hora final. Goosens marcó su segundo tanto en el minuto 88 y Nuri Sahin devolvió por instantes la esperanza a los turcos con un disparo desviado que se coló en la meta holandesa, pero acabaría siendo el gol de honra. Con este 2-1 los holandeses materializaron su revancha por la derrota por 0-2 en la final del torneo europeo. Ambas selecciones pueden volver a casa con la cabeza bien alta tras disputar un torneo extraordinario.

Al final de esta jornada el Presidente de la FIFA Joseph S. Blatter entregó la Bota de Oro adidas al mexicano Carlos Vela como máximo goleador del torneo. Posteriormente, el brasileño Anderson, que acudió en muletas, recibió el Balón de Oro adidas al mejor jugador del torneo. Giovanni Dos Santos y Nuri Sahin fueron galardonados con el Balón de Plata adidas y el Balón de Bronce adidas respectivamente al segundo y tercer mejor jugador de la competición. El Trofeo al Juego Limpio recayó en la selección de la RDP de Corea.