El campeón
Argentina estuvo majestuosa a lo largo de toda la
competición, desarrollando un magnífico juego ofensivo, con pases
en corto, el famoso "toque", cambios de ritmo fulgurantes
y brillanteces técnicas: mereció con creces el título. La
albiceleste contaba entre sus filas con una línea de ataque de
categoría internacional: Diego Armando Maradona, Gabriel Calderón,
Ramón Díaz y Osvaldo Escudero. Además de la excepcional
contribución del futuro "Pibe de Oro", merece una mención
especial Ramón Díaz, goleador de gran clase, rápido, técnico y
siempre en el lugar preciso. Entre las víctimas de los pupilos de
César Luis Menotti figuraron Polonia, Yugoslavia, Uruguay, y la
URSS en la final. Los argentinos no pasaron apuros en ningún
momento, apoyándose en una defensa inexpugnable (Juan Simón y Hugo
Alves) y contando con la extraordinaria calidad que atesoraba su
línea ofensiva para rematar la faena. A pesar de ir con ventaja en
el marcador durante la final frente a los soviéticos, continuaron
atacando, y gracias a los zarpazos de Díaz y Maradona, acabaron
imponiéndose por 3-1. En el conjunto de la competición, los
albicelestes anotaron 20 goles y sólo recibieron dos, unas cifras
que prueban el dominio indiscutible de este sobresaliente conjunto.
Las sorpresas
Este segundo Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA, de un
nivel excelente según todos los analistas, no tuvo sorpresas
importantes. Las semifinales que enfrentaron a Argentina contra el
Uruguay de Rubén Paz, y a la URSS contra la Polonia de Andrzej
Buncol, son prueba de que no hubo sitio para los equipos más
débiles.
Destacó, no obstante, la clasificación de Argelia para cuartos de final, gracias a sendos empates frente a México y Japón, y a una victoria sobre España en la primera ronda. Los magrebíes, muy sólidos en defensa, también mostraron un juego colectivo interesante, en el que destacaban dos individualidades ofensivas de gran calidad, Derrayi Benyabala y Rachid Jelufi. Sin embargo, en cuartos de final, se vinieron abajo ante una Argentina superior en todas las facetas del juego (5-0).
El mejor jugador del torneo
La competición japonesa reveló el surgimiento de un jugador
excepcional. Diego Armando Maradona salpicó con su gran clase el
conjunto del torneo. Autor de seis tantos, asistente de ensueño,
creador de magníficos pases transversales en sus vertiginosas
acciones de ataque, excelente lanzador de tiros libres, Maradona
llevó a su equipo a la consecución del preciado título. "El
Pibe de Oro" vio la luz en Japón con los cambios de ritmo y la
conducción del balón que ya le caracterizaban y que harían de él la
estrella internacional en que se convirtió años más tarde.
Procedente de la cantera de Argentinos Juniors, Maradona daría
luego el salto a Boca Juniors y más tarde a España, para fichar por
el Barcelona. Luego, desembarcaría en el Nápoles italiano. Siete
años después de este título, se haría con la Copa Mundial de la
FIFA México 1986, en donde marcó algunos de los goles más bellos de
la historia del fútbol.
Los más destacados
Gabriel Calderón (ARG), Ramón Díaz (ARG), Diego Armando
Maradona (ARG), Joszef Nagy (HUN), Antal Roth (HUN), Andrzej Buncol
(POL), Jacek Kazimierski (POL), Fernando Àlvez (URU), Rubén Paz
(URU), Viktor Chanov (URS), Aleksander Zavarov (URS)...
Japón 1979 en cifras:
Posiciones:
- Argentina
- URSS
- Uruguay
- Polonia
Goles marcados:
83 (media: 2,59)
Mejor ataque:
Argentina, 20 goles.
Bota de Oro, de Plata y de Bronce:
- Ramón Díaz (ARG), 8 goles
- Diego Armando Maradona (ARG), 6 goles
- Andrzej Palasz (POL), 5 goles
Sedes:
Kobe, Omiya, Tokio, Yokohama
Espectadores:
454,500 (final: 52,000)
Media de espectadores:
14,203
Marcas del torneo:
Indonesia ostenta un triste récord, el de la mayor diferencia
de goles negativa durante una primera ronda de un Campeonato
Mundial Juvenil de la FIFA, un total de 16. Los indonesios no
fueron capaces de marcar uno solo.
