El campeón
Los españoles pusieron fin a la supremacía de los sudamericanos en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA. En las tres competiciones anteriores, Argentina y Brasil se habían repartido el trono de la competición. Los pupilos de Iñaki Sáez tuvieron primero que atravesar el grupo más complicado, y enfrentarse a Brasil, Zambia y Honduras. Tras batir a los auriverdes sin encajar ningún gol en el primer partido (2-0), la selección española siguió sumando puntos contra Zambia (0-0) y Honduras (3-1). A continuación derrotó a Estados Unidos, Ghana, Malí, y por último a Japón en la final. Jugando suculentamente al primer toque por mediación especial de los mediocampistas Xavi y Gabri, y multiplicando los cambios de ritmo, los españoles resolvieron el torneo a la perfección. También fue de destacar la buena actuación del delantero Pablo Couñago (5 goles, Bota de Oro).
Las sorpresas
El continente africano fue el que se sintió más a gusto en
este torneo. Prueba de ello es que para octavos de final se
clasificaron cuatro equipos africanos, para cuartos dos y otro para
semifinales. El caso más sobresaliente fue Malí, inédito
semifinalista, que desarrolló un juego pulido, pleno de velocidad y
técnica, y resueltamente ofensivo. Alentados por un flamante Seydou
Keita, los malienses descabezaron a Portugal (2-1), Camerún (5-4),
Nigeria (3-1) y Uruguay (1-0), terminando terceros en su segunda
participación en el Campeonato.
La gran sensación de Nigeria 1999, sin embargo, no fue un equipo africano, sino uno asiático: Japón. Los nipones se abrieron paso hasta la final eliminando por el camino a Inglaterra, Portugal, México (verdugo de Argentina, la defensora del título) y Uruguay. Dirigido por el estratega francés Philippe Troussier y contando con la protección de Masashi Motayama, pero sobre todo con la de su capitán Shinji Ono, el combinado japonés tejió un juego de alta costura, incluso en la final, en donde la fatiga desafortunadamente acabó por hacer mella en los jugadores. No obstante, Japón consiguió la segunda plaza, algo que no había logrado ningún equipo de la confederación asiática desde la sorpresa de Qatar en 1981.
El mejor jugador del torneo
Al igual que su selección, el maliense Seydou Keita no era de
los que más llamaban la atención al inicio del torneo. Sin embargo,
acabó siendo elegido mejor jugador de la competición. Dotado de una
técnica fina, regateador de altos vuelos y gran disparador, Keita
fue ante todo la cabeza pensante de los aguiluchos, y guió a los
suyos hasta sus más altas cimas. Sobrino de Salif Keita, antiguo
astro del fútbol africano y de la liga francesa durante los años
60-70, Seydou formó parte de la línea central del Marsella, club
con el que firmó un contrato de cinco años justo antes del
Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA. Después fichó por el Lens,
donde juega todavía.
Los más destacados
Esteban Cambiasso (ARG), Ronaldinho (BRA), Ashley Cole (ENG),
Shinji Ono (JPN), Koji Nakata (JPN), Seol Ki Hyeon (KOR), Seydou
Keita (MLI), Rafael Márquez (MÉX), Julius Aghahowa (NGA), Roque
Santa Cruz (PAR), Damien Duff (IRL), Robbie Keane (IRL), Gabri
(ESP), Xavi (ESP), Fabián Carini (URU), Diego Forlán (URU)...
Nigeria 1999 en cifras:
Posiciones:
- España
- Japón
- Malí
- Uruguay
Goles marcados:
158 (media: 3,04)
Mejor ataque:
Malí y España, 16 goles
Botas de Oro, de Plata y de Bronce:
- Pablo Couñago (ESP), 5 goles, 2 asistencias
- Mahamadou Dissa (MLI), 5 goles, 1 asistencia
- Gaspard Komol (CMR) y Taylor Twellman (EUA), 4 goles
Sedes:
Bauchi, Calabar, Enugu, Ibadan, Kaduna, Lagos, Port
Hacourt
Espectadores:
624,400 (final: 38,000)
Media de espectadores:
12,008
Marcas del torneo:
España se convirtió en la novena selección latina en ganar el
trofeo. Los únicos países no latinos que lo consiguieron antes
fueron la URSS (1977), Alemania (1981) y Yugoslavia (1987).
