Que al seleccionador sub-20 de Brasil, Renê Weber, le gustaría llegar a entrenar al combinado nacional absoluto no es ninguna gran sorpresa. Después de todo, se trata de uno de los cargos más importantes que hay en el mundo del fútbol.

Sin embargo, teniendo en cuenta la presión que implica ese puesto, quizás no todo el mundo tenga las características necesarias para ocuparlo, si bien es evidente que un buen papel en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 aumentaría las posibilidades de Weber de cumplir su sueño.

Weber se hizo un nombre en su país como jugador en el afamado Fluminense, y formó parte de la plantilla que conquistó el campeonato en 1984 junto a su amigo y compañero Branco, ahora principal responsable de las categorías inferiores de la selección.

El campeón de la Copa Mundial de la FIFA 1994 nombró a Weber seleccionador sub-20, tras haber dirigido al América-RJ, el Arrabal do Cabo-RJ y el Sporting Cristal del Perú.

Su nuevo trabajo acarreaba una inmensa responsabilidad añadida, pero Weber se ha limitado a decir: "Yo sufro presiones todo el día por ser el entrenador de una selección brasileña, pero eso ya lo sabía de antemano. Hay que ganar o ganar… ninguna otra cosa es aceptable, pero este tipo de presión me gusta".

"Para mí es buena, y tengo el equipo adecuado y la estructura correcta para este trabajo. Sin presión, el fútbol sería muy frío y sin importancia. Cuando ganamos, las alabanzas siempre son para los jugadores, pero cuando perdemos, ¡le echan la culpa al entrenador! Aunque debe ser así… En mi época de futbolista era igual", comenta.

"Siempre me centro en el grupo, no en un individuo ni en un problema concreto. El equipo es siempre lo más importante. Sin un grupo fuerte, Brasil a menudo pierde partidos".

Con la absoluta como objetivo
Weber no deja de recalcar que su única preocupación durante las dos próximas semanas será conducir a Brasil al triunfo en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA. No obstante, con la vista más allá, ha admitido que estaría interesado en subir un peldaño y convertirse en el seleccionador absoluto en un futuro.

Pero para hacerlo teme que probablemente deba dejar el conjunto sub-20, ya que no cree que el puesto pueda ser suyo mientras siga implicado en las categorías inferiores. En este sentido, ha afirmado: "En estos momentos sólo me interesa este torneo y dar a Brasil un éxito en esta categoría. En el futuro, sí, me gustaría ser seleccionador de Brasil, pero en mi país las cosas son diferentes. Por ejemplo, José Pekerman es ahora el seleccionador absoluto de Argentina, después de haber entrenado durante cinco o seis años al equipo sub-20".

"En Brasil esto sería imposible. Ningún entrenador ha pasado directamente de la selección sub-20 a la absoluta. Tiene que suceder de otro modo. Normalmente, el seleccionador de Brasil es alguien que viene de las competiciones de clubes con mucha más experiencia y madurez".

"Después de mi trabajo con los sub-20, me sentaré con Branco y hablaremos de mis ideas. Él y yo somos grandes amigos. Nos escuchamos mutuamente cuando hablamos de fútbol y de toda clase de cosas. Tiene una gran imaginación".

"Contamos con un cuerpo técnico fantástico, y todos hablamos de muchas ideas, pero la última palabra la tengo yo, ¡porque en última instancia es a mí a quien le pueden cortar la cabeza!".