Recién bajados del autobús que les ha traído de Doetinchem, donde han logrado una trabajada victoria sobre Ucrania, Nigeria y su técnico Samson Siasia se están instalando en su nuevo alojamiento más al sur, en Kerkrade.
Pocos esperaban que los africanos salieran vivos del que se rumoreaba que sería el grupo más complicado del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005. Y aún menos creían que se iban a librar de la impresionante Ucrania en octavos. Pero con un equipo cohesionado, un cerebro tácticamente astuto en el banquillo y un poco de suerte del lateral izquierdo Taye Taiwo, las Águilas Verdes se las han arreglado para dispararse hasta los cuartos de final.
Después de empatar con Brasil, vapulear a Suiza y deshacerse de Ucrania, los nigerianos habrán de dejar a un lado el victimismo en Kerkrade cuando se enfrenten a la arrolladora Holanda el 25 de junio en el Estadio Parkstad de Limburg. El anfitrión y más feroz de los conjuntos que han llegado a esta fase final no ha encajado un solo gol desde el momentáneo desliz de su primer partido de la liguilla, contra Japón.
"Desde luego, Holanda tiene un gran equipo y no encaja muchos goles", ha dicho Siasia a FIFA.com ante una taza de café en el vestíbulo de su hotel en Heeren, a las afueras de Kerkrade. "Pero mis defensas también están jugando a la perfección. Desde la pérdida de concentración que tuvimos en nuestro segundo partido (contra la República de Corea), tampoco hemos vuelto a dejar que nos marquen".
El hecho de que uno de los laterales nigerianos, Taye Taiwo, marcara el único tanto en la tensa eliminatoria de octavos contra Ucrania ha llevado a Siasia directamente a decir cariacontecido: "Necesitamos aprovechar mejor las ocasiones. Un buen delantero las crea, pero uno perfecto convierte sus oportunidades. Necesitamos que nuestros puntas se acerquen un poco más a ese grado de rendimiento".
"Pero siempre hace falta algo de fortuna, y que un defensa marque el gol del triunfo en un partido tan tenso como el de Ucrania es un chispazo de buena suerte", ha dicho Siasia encogiéndose de hombros.
Intuición táctica
Consciente del peligro demostrado en la primera ronda por las sensaciones ucranianas Oleksander Aliiev y Artem Milevskyi, el seleccionador nigeriano permaneció de pie todo el partido en el reducido terreno de Doetinchem, pendiente de que su equipo no sufriera un lapso de falta de concentración similar al que le costó recibir los goles al final del choque contra la República de Corea. "Sabíamos que había que neutralizar a sus dos mejores futbolistas", ha añadido. "Una vez hecho, fue mucho más fácil jugar contra Ucrania. Puse a dos marcadores pegados a ellos e hicieron muy bien su trabajo. Cuando conseguimos que Aliiev no tocara el balón y marear a Milevskyi, estaban acabados".
Una muestra similar de tácticas contundentes y preparación le llevó en la primera ronda a empatar con Brasil y ganar 3-0 a Suiza, uno de los favoritos para el título, que quedaba así eliminado.
"Estudiamos detenidamente a nuestros rivales. Primero miramos los vídeos de nuestras actuaciones y después los del contrario", relata el técnico. "Cometimos algunos errores en los primeros partidos, pero nos enorgullecemos de no caer en los mismos fallos otra vez".
Con las tácticas en orden y el seleccionador sacando lo mejor de sus jóvenes pupilos, habla de intangibles como posibles remontadas. "Mis chicos están ávidos y determinados", ha dicho. "Algunos incluso están jugando con pequeñas lesiones, tienen un tremendo deseo de hacer algo por sí mismos y por toda la gente que desde sus casas está siguiendo cada movimiento suyo". "El partido contra Holanda será difícil, pero también el rival", ha añadido con una sonrisa.
"En cuanto nuestros delanteros encuentren la chispa y comiencen a concretar sus ocasiones, vamos a ser un equipo contra el que muchos no querrán jugar", ha terminado. "Este partido contra Holanda es a vida o muerte, y no tenemos intención de irnos a casa después de haber llegado hasta aquí".