Tras haber partido de Kerkrade, localidad situada al sur del país, y pasado por Tilburg y Doetinchem, los rutilantes holandeses y su anaranjado circo ambulante de animados seguidores regresan ahora al estadio más meridional del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005, para enfrentarse a Nigeria en cuartos de final. 

Con todos los billetes vendidos, se espera que hasta 20,000 personas atesten el Estadio Parkstad Limburg, sede del Roda JC, para respaldar a los locales. El combinado holandés, extraordinaria colección de promesas, está siendo la sensación de esta competición. Los hinchas que les siguen los pasos y se agolpan para presenciar sus encuentros, son buena prueba de ello.  

Haciendo gala de una profusión de goles (nueve en cuatro partidos) y de un fútbol despampanante, los juveniles holandeses están dando muchas alegrías en este entretenido mes de junio a sus seguidores, que son tan encantadores como sus ídolos. 

Quien también se mostraba entusiasmado con el ambiente registrado en Doetinchem era Ron Vlaar, cuyas destacadas actuaciones esta temporada con la 'cenicienta' de la liga, el Alkmaar, le han valido una convocatoria en la selección absoluta que entrena Marco Van Basten. Oculto en el bosque y sede de los "Supergranjeros" de De Grafschaap, el Estadio Vijverberg, que no acostumbra a recibir a la selección de Holanda, bullía de excitación mientras se llenaba hasta la bandera, no muy alta, todo hay que decirlo. 

Los jóvenes holandeses se dejan querer por sus paisanos
"El ambiente ha sido magnífico", comentó Vlaar. "El país se está aficionando de veras a este torneo y a nuestro equipo". Cazadores de autógrafos asediaban al alto, fornido y talentoso central durante la vuelta de salutación al estadio tras el contundente 3-0 sobre Chile. Con la fuerza y el ánimo de la juventud, no negó ninguna firma y se quedó a confraternizar con sus admiradores durante 20 minutos después del pitido final. 

Todo sonrisas al dejar el campo, el imponente defensa no tiene ningún miedo al desafío de Nigeria del 25 de julio. No obstante, después de haber despedido a los impresionantes ucranianos en su cruce de octavos de final, una hora antes de que los holandeses hicieran añicos a Chile, los nigerianos, que no han concedido ningún gol desde su segundo partido de la liguilla, serán un hueso duro de roer para los anfitriones.

Luego de haber dominado claramente a los sudamericanos, Vlaar no espera perder los papeles contra Nigeria. "Según parece, por lo que he oído, Nigeria es un equipo fuerte en el aspecto físico", comenta. "Que vengan. No les tengo miedo, y mis compañeros tampoco".

El lateral derecho Dwight Tiendalli, cuyo avispado golpe franco sirvió el primer gol a Ryan Bable a los tres minutos del choque contra Chile, también espera una prueba de resistencia física. "El siguiente obstáculo es Nigeria. Hemos visto 5 o 10 minutos de su encuentro contra Ucrania. Parecen un equipo muy fuerte físicamente".

Nacido en Utrecht, Tiendalli vislumbra una final disputada por Holanda en su ciudad natal. "Creo que sería muy bonito jugar la final en el Galgenwaard (el estadio de Utrecht). Sería fantástico, y a la gente de Utrecht le encantaría tener la oportunidad de apoyar al equipo. Tal y como van las cosas, creo que podemos conseguirlo".

Y de la misma manera que el país se está congregando en apoyo de su joven selección, Ryan Babel, delantero del Ajax y máximo goleador del equipo, observa una actitud semejante entre los jugadores de cara al crucial choque de cuartos de final. 

"Al principio, el equipo necesitó cierto tiempo para conocerse", declara el jugador. "Pero nos estamos compenetrando muy bien. Nos hemos convertido en un conjunto muy cohesionado".

El seleccionador, Foppe de Haan, el técnico que lleva más años de servicio en la historia del fútbol profesional holandés, es el principal responsable de la transformación del grupo. "Nigeria juega un fútbol muy diferente al de Chile. Son muy fuertes, con excelentes individualidades", afirma.

Ante su quinto lleno del torneo, los holandeses saldrán con muchas ganas de dar espectáculo a su público de Kerkrade, que estará muy contento con el regreso de la selección y deseará que se quede en Limburg hasta las semifinales.