La joven estrella de la Albiceleste Lionel Messi no quería desvelar sus cartas en la víspera del partidazo de cuartos de final del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 entre Argentina y España. Y es que el mediocampista español Cesc Fábregas estaba muy cerca de él en el vestíbulo de su hotel en Enschede. Ambos se encontraron y charlaron animadamente. Antes que rivales son amigos tras los años de entrenamiento compartidos en el FC Barcelona.
"Será un partido complicado frente a un rival duro", declaró Messi en el día de su 18º cumpleaños a FIFA.com , pero no quiso dar pistas acerca de sus ánimos. "Se trata de un partido como cualquier otro", explicó, a pesar de enfrentarse a España y de que desde hace cinco años milita en el Barça
El delantero no dispuso de mucho tiempo para celebrar su mayoría de edad. Tras la comida, Messi recibió una tarta, como los demás jugadores que celebraron su cumpleaños durante el torneo. Sus pensamientos volvieron a centrarse en el día siguiente, antes de que el equipo se desplazara a los campos de entrenamientos para realizar la última sesión a puerta cerrada.
En los prolegómenos los responsables de la selección argentina, que ya ha ganado cuatro veces este torneo, tomaron una serie de medidas cautelares ante las temperaturas veraniegas (35º C): alimentación rica en hidratos de carbono, sesiones ligeras de entrenamiento y ejercicios de recuperación marcaron el programa tras el retorno a Enschede. Por otro lado, se prohibió jugar al tenis de mesa, para que los futbolistas no malgastasen energías innecesariamente. Antes del partido de cuartos de final, además, los argentinos se despidieron de José Sousa, que volvió a Buenos Aires por una fractura en la muñeca.
Respecto al enfrentamiento con España, el mediocampista Lucas Biglia comentó a FIFA.com : "Tenemos que parar el juego de Fábregas y de Juanfran. Nosotros también contamos con una serie de jugadores importantes en nuestras filas y debemos sacar provecho de sus virtudes. Para ganar necesitaremos un mediocampo fuerte que pare a los españoles. Será un partido muy difícil, pero si queremos conseguir nuestro objetivo de ganar el torneo, tendremos que vencer a todos los rivales".
Desde la derrota por 0-1 frente a Portugal en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA 1995, los argentinos no han vuelto a perder contra un combinado europeo. España no lo tendrá fácil, y su seleccionador, Iñaki Sáez, es consciente de ello. Ha explicado las claves a FIFA.com : "Tenemos que hacer nuestro juego sin cometer errores y mantener el estilo que venimos practicando hasta ahora, es decir, robar balones y realizar transiciones rápidas en ataque". Según el técnico español, "las ocasiones son mayoritariamente fruto de errores en defensa o en el mediocampo. En un torneo de estas características no puedes cometer errores para no brindar ocasiones al rival. Si un equipo se adelanta, el otro tendrá dificultades para volver a meterse en el partido".
El jugador del Arsenal Cesc comentaba antes del almuerzo: "Nosotros, como en cada partido, estamos muy ilusionados por llegar a ganar este torneo y vamos a salir a dar la cara ante Argentina. Todos los jugadores argentinos son muy importantes, y si han llegado a cuartos es por algo. Ya nos enfrentamos a ellos en el Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Finlandia 2003, de modo que nos conocemos mutuamente".
Hasta la fecha España no ha mostrado debilidades a lo largo del torneo. El equipo que el año pasado se proclamó campeón de Europa sub-19 en Suiza ha ganado los cuatro partidos disputados. En octavos de final venció 3-0 a Turquía, otra selección que llegaba con la etiqueta de favorita. Tras unos titubeos iniciales Argentina también logró meterse en el torneo, tal y como demuestra la victoria por 2-1 sobre Colombia. Ambas selecciones se miden por cuarta vez en un Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA. El balance es de dos victorias argentinas y una española. En 1995 los rioplatenses vencieron 3-0 camino de su segundo título. Ocho años después, en la última edición del torneo, disputada en Emiratos Árabes Unidos, Argentina ganó a España en la primera fase por 2-1. El único triunfo español (2-1) se produjo en 1989.
El partido de cuartos de final se disputa en el estadio de Enschede el sábado a partir de la 20:30 CET.