El defensor del título, Brasil, tuvo que recurrir a una remontada en Tilburg para derrotar este viernes a Alemania, y obtener un puesto en las semifinales del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005.

El zambombazo imparable de Rafael en la prórroga consiguió sellar la victoria para los brasileños, tras su reacción para doblegar a Alemania bajo un calor sofocante en el Estadio Guillermo II.

El seleccionador de Brasil, Renê Weber, manifestó encantado tras el partido: "Incluso cuando íbamos perdiendo 1-0 a escasos minutos del final, sabía que lucharíamos hasta el último instante y triunfaríamos. Cuando nos íbamos con tres al ataque, sabía que algo iba a suceder".

Los jugadores fueron recibidos por unas condiciones de calor y humedad y, antes del saque inicial, los guardametas y capitanes de ambas selecciones, el alemán Rene Adler y el brasileño Renan, leyeron en voz alta un comunicado en apoyo del  Día de la FIFA contra la Discriminación 2005 . El mensaje tuvo una cálida respuesta por parte de los aficionados.

Al comenzar la contienda, ambos equipos parecían remisos a forzar el ritmo, y el primer disparo con rabia tardó un cuarto de hora entero en llegar, cuando el brasileño Rafael Sobis envió su derechazo raso al lado equivocado del poste de la meta de Adler.

Alemania dispuso entonces de una gran oportunidad para cobrar una renta vital, cuando el centro de Christoph Janker desde la derecha sorteó a todo el mundo para caer a los pies del lateral izquierdo Marvin Compper a unos 10 metros de la portería, pero su envío se fue muy desviado.

Fue Brasil quien poco a poco fue asumiendo una mayor autoridad en la primera mitad, sacando a relucir su hábil pero paciente juego de pases, hasta que llegara el momento adecuado para rematar. Tras uno de esos acercamientos paulatinos, Arouca provocó una importante parada de Adler, quien se lanzó por bajo a su derecha.

Siempre que pudo, Alemania se negó a cruzarse de brazos y a dejar que Brasil impusiera su juego. Así, Marcell Jansen estuvo a punto de poner en un serio aprieto a Renan, con un duro disparo que se le coló entre los dedos al arquero brasileño, pero que pasó por encima del larguero.

Al poco de comenzar el segundo tiempo, Brasil debería haber tomado la delantera, pero Sobis, tras llevar el balón controlado hasta las inmediaciones del punto penal, le pegó precipitadamente y desperdició la ocasión de abrir el marcador.

A continuación, Fábio Santos obligó a Adler a salir de su marco para blocar eficazmente la pelota, y en el córner resultante, Edcarlos, totalmente solo, no pudo obtener el fruto deseado con su cabezazo, que se marchó desviado. 

Adler no se enteró de su siguiente parada, ante un duro disparo de Santos que le pegó como un misil en el pecho y salió disparado a las nubes. Todo apuntaba a que Brasil ya no estaba dispuesto a seguir esperando.

Alemania también pareció ofrecer una versión más entusiasta de sí misma tras la reanudación. Así, tanto Jansen como Christian Gentner estuvieron cerca de marcar antes de que, finalmente, los germanos se adelantaran contra lo que estaba siendo el desarrollo del partido. El suplente Alexander Huber obtuvo el poco vistoso tanto, en el que tuvo mucha culpa un claro desvío de Santos ante el rápido remate del centrocampista del Eintracht de Fráncfort, tras un córner colgado desde la izquierda (1-0, 68').

El empate de Brasil fue tan espectacular como precioso. Edcarlos estampó una acrobática chilena contra el travesaño, antes de que Diego Tardelli, que seguía la jugada, cabeceara a las mallas el rechace, con Adler totalmente vendido (1-1, 82').

Evandro pudo haber ahorrado a todo el mundo el sufrimiento de la prórroga, pero su cabezazo en los instantes finales del tiempo reglamentado se fue rozando la parte superior de la red de la meta alemana, y Brasil también vio desestimada una reclamación muy protestada de un posible penal.

En cualquier caso, mereció la pena de veras esperar al gol decisivo de Rafael… un auténtico misil, después de que Alemania no lograra despejar un córner y el defensa se lanzara al trote a por el balón suelto desde la frontal, batiendo de un trallazo a Adler a pesar de su buena estirada (1-2, 99').

Sobis y Thiago Quirino pudieron haber hecho los cinco últimos minutos mucho más relajados para Brasil, cuya superioridad empezaba por fin a manifestarse, pero tras encontrarse solos ante la portería contraria, de algún u otro modo no pudieron hallar su objetivo.

El autor del gol del empate, Tardelli, fue expulsado luego, a poco del final, tras ver su segunda tarjeta amarilla por un piscinazo a juicio del árbitro, en un intento de provocar un penal.

El seleccionador alemán, Michael Skibbe, reconoció: "Ha ganado el mejor equipo, pero, por otro lado, sólo quedaban unos minutos cuando Brasil hizo el 1-1. Ha sido un encuentro excelente durante los 120 minutos".