Los equipos europeos habían viajado al presente Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 en plenitud de fuerzas. En la anterior edición de EAU 2003, que tuvo lugar entre noviembre y diciembre, tuvieron que prescindir de jugadores que, en plena temporada, no habían sido cedidos por sus clubes; pero esta vez contaban con todos sus efectivos. Sin embargo, no fue suficiente para que un representante europeo alcanzara las semifinales.

Alemania obligó a Brasil a esforzarse al máximo
Tras una primera fase con una actuación regular, la selección alemana sub-20 mejoró ostensiblemente en octavos de final. Contra una China que, con sus tres victorias, había motivado elogiosos titulares, los pupilos de Michael Skibbe demostraron una moral capaz de mantenerles concentrados pese a ir dos veces por detrás en el marcador, y de ayudarles a superar a los potentes chinos al final con un gol de cabeza de Marvin Matip que suponía el 3-2. En cuartos les esperaba el actual campeón, Brasil, un compromiso en el que se crecieron los sub-20 germanos. Alemania ganaba 1-0 y faltaban sólo ocho minutos para dar la sorpresa, pero tras el empate los brasileños se revelaron con toda su energía y al final merecieron la victoria.

Sin embargo, Skibbe sacó una conclusión positiva: "Hemos hecho a Brasil esforzarse al máximo y hemos demostrado que el fútbol juvenil alemán vuelve a estar en la elite mundial. Los chicos han representado dignamente a su país". Por primera vez desde 1987 un conjunto alemán conseguía entrar en la ronda de los últimos ocho. "Si hubiéramos tenido el equipo al completo, quizá habríamos llegado más lejos. No hemos podido contar con Podolski y Gomes para esta importante cita", prosiguió Skibbe.

A Italia la traicionan los nervios
Los italianos entraron en octavos en el último suspiro y, tras sus dos derrotas al principio del torneo, parecían remontar el vuelo a tiempo con las victorias sobre Canadá y Estados Unidos. Pero contra los habilidosos marroquíes la squadra azzurra tuvo grandes dificultades, y además el equipo de Paulo Berrettini, tras la expulsión de Canini, hubo de afrontar la dura prórroga con sólo diez hombres. Italia demostró tener moral y logró volver a empatar a dos gracias a uno de sus mejores jugadores en el campeonato, el delantero Graziano Pelle, pero en la tanda de penales los jóvenes italianos padecieron los nervios.  

Los dos primeros tiros fueron desactivados por el guardameta marroquí, Mohammed Bourkadi, ventaja que los norteafricanos ya no se dejaron quitar. Berrettini se quejaba de la mala suerte tras la eliminación: "Italia siempre cae eliminada en los penales. Hemos empezado agarrotados, pero en la segunda parte solo ha habido un equipo sobre el césped. Ha sido sin duda uno de los mejores partidos que he visto en este Mundial".

Holanda: El anfitrión pierde en el suspense de los penales
Con su gran actuación a lo largo del campeonato, Holanda se había metido entre los favoritos para el título. A las tres victorias en la primera ronda siguió en octavos un triunfo por 3-0 contra Chile, y parecía allanarse el camino hacia las semifinales, pero en cuartos los holandeses se encontraron con Nigeria, un fuerte rival tanto técnica como psicológicamente. El equipo Oranje se vio pronto en desventaja, hasta que un gol al principio de la segunda parte lo metió en el partido, que a partir de ese momento se volvió loco. Se llegó a la tanda de penales y ésta se acabó convirtiendo en un acontecimiento memorable. El suspense duró cuarenta y cinco minutos, y al final el defensa nigeriano Taye Taiwo asestó con su segundo lanzamiento el K.O. a los holandeses.

El seleccionador neerlandés, Foppe de Haan, aún se mostró impresionado en la rueda de prensa celebrada a continuación por el drama de los penales: "Nunca había vivido una tanda de penales como esta. En general hemos ofrecido una buena actuación, pero creando muy pocas ocasiones de gol. Y eso nos ha costado el partido". Sin embargo, Holanda ha causado impresión a lo largo del torneo, demostrando estar entre las mejores selecciones del mundo de la categoría.

España: Messi marca la diferencia
Con cuatro claras victorias en cuatro partidos, el campeón europeo sub-19 del año pasado confirmó su candidatura al título. En octavos, los españoles no tuvieron problemas, con su 3-0, para doblegar a Turquía. Pero el equipo de Iñaki Sáez lo había tenido demasiado fácil como para calentar los motores desde el inicio contra Argentina. El rival, que en octavos había podido ajustar sus máquinas para la dureza de los cuartos con una disputada victoria por 2-1 frente a Colombia, marcó claramente el ritmo desde el principio, lo que inicialmente pareció sorprender a los españoles. Sin embargo, España pudo neutralizar la ventaja de los argentinos antes de la media hora, y en el comienzo de la segunda parte se hizo con el dominio.

Pero Lionel Messi, del FC Barcelona, acabó marcando la diferencia a favor de un equipo argentino en conjunto convincente. Primero sirvió magistralmente el 2-1 a Oberman y, poco después, él mismo dio el tiro de gracia a los ibéricos. Sáez resumió tras el encuentro: "Hemos cometido errores y no siempre existe una explicación para ello. Esta inseguridad se ha notado a lo largo de todo el partido. Los argentinos han merecido ganar, pues tienen más hambre de victoria que nosotros".