Todavía no ha habido defensa en este Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 que haya encontrado la fórmula para secar a este endiablado volante que se cuela entre marcadores, asiste y remata sin piedad. Lionel Messi se está confirmando como el jugador revelación, no sólo de la albiceleste, sino del propio torneo.
Cuando se menciona la posibilidad de ganar alguno de los galardones individuales en este torneo niega con la cabeza, aunque no puede evitar sonreír. "Sería algo muy lindo pero aquí el primer objetivo es el grupo, llegar a ser campeones del mundo. Después si llega un reconocimiento personal pues mucho mejor", dice Messi a FIFA.com.
Dieciocho años cumplidos en la víspera del partido de cuartos de final ante España y una timidez abrumadora que tiene que compaginar con ser el objetivo de todos los focos partido tras partido. Lo lleva con paciencia aunque no puede evitar encogerse un poco cuando se acercan los micrófonos. "Intento llevarlo con tranquilidad, aunque lo único que quiero es llegar a la cancha y hacer lo que me gusta. Entonces me olvido de los focos".
Con 13 años se mudó con sus padres y sus tres hermanos a Barcelona, donde la familia se trasladó para dejar atrás la crisis argentina y buscar un futuro mejor. Leo, sin duda, encontró la senda, ya que su talento no pasó desapercibido para la gente del FC Barcelona en los 15 días de prueba que vivió en La Massía. El club se hizo cargo del tratamiento de crecimiento que el pequeño Messi necesitaba para espabilar a sus hormonas dormidas, y se apresuraron a hacer un contrato blindado que le vincula a los colores blaugrana hasta 2010.
El gran clásico sudamericano
Desde el hotel de concentración de Utrecht, los chicos vivieron con tensión los minutos finales del México-Argentina de las semifinales de la Copa FIFA Confederaciones Alemania 2005 que la Albiceleste superó en los penales. "Llegamos al final después del entrenamiento y se vio un partido complicado", comenta Messi. ¿Ya se sueña con llegar ahí? El número 18 se ríe. "Aún es muy pronto para eso. Ahora estamos metidos de lleno en este Mundial Juvenil y tenemos una oportunidad grande de hacer algo importante así que estamos muy concentrados en nuestro trabajar".
En el camino de los sub-20 se cruza ahora, en las semifinales, el mismo rival que sus mayores tendrán en la gran final en tierras alemanas: Brasil. El clásico sudamericano, el partido que todo jugador quiere disputar. "Igual que los otros partidos, sabemos que va a ser complicado, es un clásico pero será muy bonito jugarlo aunque sea difícil. Debemos mostrar la misma actitud y sacrificio que en los dos últimos partidos y luchar con todas nuestras fuerzas por sacar el resultado adelante", indica el jugador nacido en Rosario.
Argentina llega con la moral reforzada después de los dos últimos partidos. En los octavos de final eliminaron en el descuento a una Colombia que llegaba fuertes y prometedora. En los cuartos, la víctima de dos minutos de inspiración del pequeño Leo fue una España que había llegado con la etiqueta de favorita y que superó la fase de grupos con solvencia y contundencia. "El equipo poco a poco se va sintiendo bien. Empezamos con aquel tropezón ante EE UU pero el grupo supo salir adelante, y con fútbol y buena actitud supimos ir llegar hasta aquí".
A Messi le ofrecieron jugar con la selección española pero las raíces tiraron más y renunció a tal posibilidad a favor de la albiceleste. El sábado él fue el verdugo de su país de acogida. "Ellos tuvieron más la pelota pero nosotros aprovechamos mejor las oportunidades. Me gustó como empezamos, con fuerza. Nos venimos un poquito abajo en la segunda parte pero controlamos bien finalmente", comenta respecto al partido el barcelonista.
Cada vez está más cerca el título que en su día ganaron Maradona, Riquelme, Saviola, Cambiasso o Lux... Emociona pensar en repetir el papel de hombres tan importantes en la historia argentina pero Messi se resiste a adelantar acontecimientos y prefiere centrarse solamente en el siguiente compromiso. "Sinceramente, vamos poco a poco y ahora sólo pensamos en el partido de brasil luego ya habrá tiempo de hablar de la final".
Este admirador confeso de Pablo Aimar, cuya camiseta guarda como el mayor tesoro, ha recibido ya elogios del mismísmo Maradona: "La verdad es que es una gran emoción que el mejor del mundo hable bien de uno y dan ganas de seguir trabajando y de seguir aprendiendo cosas".
El partido ante Brasil este miércoles en el estadio Galgenwaard de Utrecht será la penúltima prueba de talento para esta nueva perla albiceleste.