La selección marroquí sub-20 ya ha hecho historia en este Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005: por vez primera, se clasifica un combinado de su país para las semifinales de una competición internacional. Y, llegados hasta aquí, los norteafricanos aspiran a más. Ahora que desaparece toda la presión, y cada victoria se convierte en una recompensa, los marroquíes se han propuesto seguir causando furor y endulzar la vida de sus hinchas con más momentos inolvidables.

Antes de que su técnico, Jamal Fathi, se llevara a sus hombres el lunes por la tarde al último entrenamiento, en el Estadio Parkstad Limburg de Kerkrade, se dirigió al equipo en una extensa arenga, cuando faltaban poco más de 24 horas para la semifinal del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 contra Nigeria. Empezó en árabe y, después, siguió en francés, para pedirles disciplina, concentración y preparación para el duelo con el conjunto del África occidental. Tras unas palabras de reconocimiento hacia el equipo, permitió que los jugadores se repartieran a lo largo del césped de este precioso estadio, para entrenar por última vez.

Después del calentamiento y un relajado partidillo, en el que los jóvenes pudieron ensayar las jugadas a balón parado, Fathi prefirió no dejarlo todo en manos del destino y quiso ensayar determinadas situaciones: lanzaron penales, incluso le tocó al guardameta Mohammed Bourkadi, héroe de los cuartos de final contra Italia al parar dos tiros en la tanda de penales y otro, en dos ocasiones ya que hubo que repetirlo, en el tiempo reglamentado. En la memoria de los árabes se mantenía fresco el recuerdo del choque entre Nigeria y Holanda, donde los porteros también tuvieron que disparar desde los once metros, antes de que terminaran imponiéndose los nigerianos.

Preparados para Nigeria
Tras los entrenamientos, Fathi, que en otros tiempos jugó en el Raja de Casablanca y ganó la liga marroquí, quiso pronunciar unas últimas palabras: "Hemos venido para jugar la final. Estamos preparados para el encuentro con Nigeria y vamos a aprovechar todo nuestro potencial", declaraba a FIFA.com.

El seleccionador no quiso darnos ninguna receta general para el éxito. "No existe la clave del éxito, los jugadores tienen que entregarse con voluntad de ganar, valor y serenidad", prosiguió Fathi. Tenerse que enfrentar a un rival del mismo continente en semifinales no significa mucho para Fathi: "En esta fase del campeonato, las cosas son muy sencillas. Hemos alcanzado la semifinal y haremos lo posible por ganar este partido".

El técnico de Marruecos también recalcó la importancia de este encuentro para el fútbol de su país: "Esta es una gran oportunidad para el fútbol marroquí, de cara al futuro".