Argentina y Nigeria se enfrentarán en la final del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 tras superar con éxito sus partidos de semifinales en Utrecht y Kerkrade, respectivamente, con sendas victorias sobre Brasil y Marruecos.
Los argentinos se encuentran en la antesala de la historia, puesto que han alcanzado cuatro de las últimas seis finales y, si logran vencer a Nigeria el sábado, habrán conquistado su quinto título, uno más que el equipo al que tanto les gusta ganar… Brasil.
En la primera semifinal, Argentina se cobró la revancha por su derrota a manos de Brasil en la misma fase en el pasado Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA de 2003, imponiéndose 2-1.
Brasil empezó con más fuerza en el Estadio Galgenwaard de Utrecht, lanzándose enseguida a por su rival sudamericano, pero serían los rioplatenses quienes asestasen el primer golpe, adelantándose en el minuto 7 gracias a su goleador revelación, el genial Lionel Messi.
Messi alivió de la mejor manera posible la presión que sufría el equipo argentino en los primeros minutos al batir a Renan mediante un potente zurdazo con efecto, que supuso su cuarto tanto en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA (0-1, 7').
Los brasileños quedaron visiblemente aturdidos por recibir un gol tan pronto y cuando tan bien estaban jugando, pero Argentina se asentó bien después de ponerse con ventaja, permitiendo a su adversario tener cuanta posesión del balón quisiera hasta que entraba en el último tercio. Era entonces cuando los argentinos rompían la ofensiva rival y lanzaban contragolpes.
Messi y Neri Cardozo estaban inmersos en los ataques más peligrosos de su conjunto, y ambos participaron en una acción en la que la meta brasileña fue perforada una vez más, aunque la jugada, Cardozo, en boca de gol, envió un centro de Gustavo Oberman al fondo de la red, fue anulada por fuera de juego.
Rafael estaba siendo uno de los brasileños más dinámicos, desbordando por la banda derecha, pero aun con todas sus inteligentes tretas y elaboradas combinaciones, los defensores del título apenas llevaron peligro, sobre todo en la segunda parte, cuando la estrategia de contención argentina se revelaba especialmente eficaz, además de estar más enfocada al ataque.
Todo cambió en el minuto 75, al producirse el tanto del empate. Renato, de espaldas a la portería, remató de cabeza una falta peinada por Fábio Santos, batiendo así a Óscar Ustari en un área repleta de jugadores (1-1, 75').
En los instantes finales, y cuando el árbitro había añadido cuatro minutos, Argentina logró el gol de la victoria y, una vez más, Messi fue clave. Su velocidad había causado problemas a Brasil a lo largo de toda la tarde, y tras un centro suyo desde la izquierda, el capitán argentino, Pablo Zabaleta, aprovechó para superar a un desguarnecido Renan (1-2, 93').
Aunque la segunda semifinal no tuvo tantos entresijos tácticos como la de Utrecht, el ambiente en Kerkrade fue digno de contemplar. El nutrido contingente marroquí tomó y tiñó con sus colores este tranquilo rincón sureño de Holanda.
Sin embargo, pese a todo su bullicio, los hinchas marroquíes no fueron capaces de impulsar a sus ídolos hacia la gloria contra Nigeria en la semifinal con sabor africano, ya que los vencedores de los anfitriones holandeses se llevaron también merecidamente este encuentro.
Nigeria fue el mejor equipo sobre el césped, y a casi nadie sorprendió que se adelantara un poco después de la media hora, a través de un potentísimo y totalmente imparable zurdazo de Taye Taiwo ante el que nada pudo hacer Mohammed Bourkadi (0-1, 34').
Marruecos dio en muy pocas ocasiones la impresión de poder rehacerse, y fue dejándose llevar poco a poco por la indisciplina a medida que avanzaba el partido, sobre todo en los instantes finales, cuando la derrota era ya inevitable. Nigeria estrelló dos tiros contra el larguero, uno de Dele Adeleye y otro de Olubayo Adefemi inmediatamente después, y posteriormente Adefemi dobló la renta de los suyos con un fuerte testarazo descendente en un saque de esquina de John Obi Mikel (0-2, 70').
Chinedu Ogbuke sentenció definitivamente la contienda con el tercero, si bien el resultado estaba ya fuera de toda duda, al marcar también de cabeza tras rechazar Bourkadi un disparo de Promise Isaac (0-3, 75').
Marruecos se despidió del torneo con malos modos. Sus seguidores dejaron patente su malestar y su frustración antes de que Mouhssine Iajour fuese expulsado por realizar una entrada con los pies por delante y escupir luego a Isaac cuando se disponía a abandonar el campo. Rida Doulyazal lo acompañó a los vestuarios antes de tiempo, a causa de otra fea entrada, y Marruecos terminó con nueve hombres. Marruecos tendrá que enfrentarse a Brasil en el partido por el tercer puesto con estas importantes bajas en su equipo.