La primera misión del seleccionador argentino Francisco Ferraro en los días previos a la final del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 es frenar la euforia de sus jugadores tras la clasificación in extremis ante Brasil, para que recuperen la tranquilidad y concentración necesarias para afrontar el trascendental partido.
"Nigeria es una selección muy dura, con gran energía física en la que todos corren y luchan sin cesar. Tiene futbolistas con muy buena técnica. Espero que el sábado nos levantemos con buen pie y que mis chicos tengan la misma actitud y el mismo orden que mostraron en la semifinal", decía Ferraro quien ya ha recuperado el rostro serio y anda algo preocupado por la poca contundencia de cara a portería de su equipo.
Las caras de los jugadores de la selección argentina no pueden esconder la inmensa alegría de verse en la final. Tratan de disimular esas sonrisas de felicidad cuando se cruzan por los pasillos del hotel con su última víctima, pero se les llena el pecho de orgullo cuando se mezclan con los periodistas que alaban su trayectoria.
"Ya estamos más tranquilos y pensando en el rival del sábado que será muy complicado", asegura Fernando Gago, uno de los jugadores más destacados por su lucha y entrega en el partido ante Brasil. Lautaro Formica corrobora las palabras de su compañero: "El equipo está muy bien mentalmente. Sabemos que tenemos jugadores de muchísima calidad y estamos cumpliendo". "Toda Argentina tiene que estar muy contenta y satisfecha con lo que estamos haciendo aquí", apostilla Gago.
Gustavo Cabral y Neri Cardozo, dos de los hombres importantes de este conjunto, son quizás los menos alegres ya que se perderán la gran cita final al tener que cumplir un partido de sanción por doble amonestación. Especialmente amarga la amarilla que vio Cabral en el minuto 43 del segundo tiempo, cuando faltaba un suspiro para sellar el billete a la final.
El encuentro no será fácil ante una Nigeria que viene de ganar por 0-3 a Marruecos y que llega con la intención de llevarse el primer trofeo juvenil a África. "Son un equipo muy duro y potente. No podemos dejarles solos ni un momento con el balón porque si te das la vuelta dan un pase largo que te puede rompe. Pero nosotros somos un equipo que nos armamos muy bien atrás y sabemos salir con fuerza hacia adelante", explica Formica a FIFA.com.
Siempre Argentina
A pesar de su debut con derrota ante Estados Unidos, precisamente en el único partido en que Messi comenzó en el banquillo, la albiceleste ha ido engrasando su maquinaria con el paso de los partidos y, como marca la tradición, se planta siempre en las últimas rondas de la competición.
"Nuestro país es una cantera inagotable de la que salen jugadores con mucha técnica. Además el futbolista argentino gana un plus cuando se viste la camiseta albiceleste", explicaba el técnico.
"Desde que naces te dan una pelota y desde chico lo único que quieres hacer es jugar. Así que cuando llegas a la selección, peleas cada partido como si fuera el último porque estás cumpliendo un sueño. Cuando vistes la albiceleste es cierto que te transformas, que siempre tienes una fuerza más", asegura con el brillo en los ojos el defensa Formica.
Paso a paso ese coraje argentino, que ganó dos partido en el último segundo -precisamente ambos duelos sudamericanos- ante Colombia en octavos y Brasil en semifinales, se ha plantado en la gran final. Y de repente sus jugadores se ven a un paso de emular el éxito que en su día consiguieron sus ídolos Maradona en 1979, Sorín en 1995, Aimar, Riquelme y Cambiasso en 1997 o Saviola en 2001.
"Estamos a un pasito de la gloria", decía el emocionado capitán Pablo Zabaleta. El rubio volante todavía temblaba horas después de recibir la llamada desde Italia de Diego Maradona que quiso felicitar a los "pibes" y pedirles que se llevasen el trofeo a casa pero sin hacer sufrir hasta el último suspiro a los sobresaltados corazones argentinos. El mítico diez repitió llamada a la revelación Messi, quien se hizo a un lado los focos y micrófonos para solamente acertar a decir "gracias Diego, gracias".
La nueva generación de talento argentino tienen ante sí la oportunidad histórica de conseguir el pentacampeonato juvenil y el coraje que imprime la camiseta albiceleste saldrá de nuevo a relucir el sábado a partir de las 20:00 CET en el estadio Galgenwaar de Utrecht.