Al día siguiente de la derrota por 3-0 frente a Nigeria en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005, aún reinaba en el cuartel general de Marruecos un ambiente desolado. Los jugadores caminaban despacio por el hotel hacia la sala de desayunos, pesarosos por no haber podido cumplir su sueño de vencer en el derbi africano, lo que hubiera sido un nuevo hito en la historia del fútbol marroquí. En el viaje de unas dos horas de duración hasta Utrecht, donde el próximo sábado lucharán por la tercera plaza contra Brasil, los jóvenes de Marruecos apenas levantaron la cabeza. El seleccionador, Jamal Fathi, deberá demostrar su tacto en el plano psicológico de aquí al día del partido.

Fathi hizo su balance para FIFA.com: "Por supuesto que estamos decepcionados, pues hemos demostrado a lo largo del campeonato que podemos jugar mejor al fútbol de lo que hicimos contra Nigeria. Aquí hemos hecho grandes progresos y creo que la primera parte estuvo muy igualada. Pero después del segundo gol nos vinimos abajo moralmente", analizó Fathi.

Al indagar por las causas, el técnico magrebí ya tenía preparada una respuesta: "Lo tuvimos en nuestras manos, pero mis jugadores simplemente no han sabido resistir la presión. El pueblo marroquí estaba muy entusiasmado, la gente salía a la calle y nuestros teléfonos no han parado de sonar un minuto. También los medios de comunicación han ejercido una enorme presión. No se debe olvidar que estos jugadores son muy jóvenes". Ahí hizo Fathi una comparación con la selección holandesa porque "ellos también tuvieron problemas para aguantar tanta presión".

Sin embargo, y a pesar de toda la decepción por quedar fuera de la final, el conjunto africano dista mucho de dar por perdido el partido por la tercera plaza contra Brasil, el próximo sábado en Utrecht. "Intentaré reanimarles de aquí al encuentro con Brasil; tenemos que olvidar la derrota", continuó Fathi.

El hecho de encajar una derrota tan humillante frente a Nigeria, después de que en enero, en el campeonato continental en Benín, forzaran ante el mismo equipo la tanda de penales, no sorprende al exitoso entrenador marroquí. "En Benín no había esas masas de espectadores, no había la menor presión; mis jugadores estaban entonces mucho más relajados", explicó.

"Aquí hemos perdido contra una excelente selección nigeriana, cuyos componentes son todos profesionales y están en las mejores ligas; los nuestros son aficionados, auténticos juveniles. Aunque hayamos perdido por 3-0, mis muchachos han demostrado lo que son capaces de hacer. En el futuro intentaremos subir hasta lo más alto", señaló.

El técnico rompió una lanza a favor de su estrella, el delantero Mousshine Iajour, que contra Nigeria apenas pudo entrar en juego e incluso se ganó la expulsión. "Es un magnífico jugador, aunque frente a Nigeria no lo demostrara. Nuestros problemas estuvieron sobre todo en el centro del campo, ya que las sanciones nos obligaron a hacer algunos cambios en el equipo. No creo que hubiera podido hacer nada más con la alineación".

El defensa marroquí Salah Sbai, que tras cumplir su sanción podrá jugar de nuevo por el tercer puesto, a pesar de la desilusión se muestra dispuesto para la lucha contra el destronado campeón. "Ahora lo que nos toca es jugar contra Brasil, y volveremos a darlo todo en el terreno de juego".