A los dos perdedores de las semifinales del pasado martes, Brasil y Marruecos, les toca reunir las últimas fuerzas este sábado, en Utrecht, para afrontar su último encuentro en el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005.

El técnico de Brasil, René Weber, reconoció tras la derrota por 2-1 contra la eterna rival, Argentina: "Seguramente va a ser difícil motivar a los jugadores una vez más". Y es que, cuando una selección brasileña participa en un campeonato, cualquier resultado que no sea el título se convierte en una decepción muy difícil de encajar.

Sin embargo, tampoco los marroquíes están pasando por su mejor momento, tras perder por 3-0 contra Nigeria, en Kerkrade. La derrota resultó aún más dolorosa, para el equipo y su seleccionador, Jamal Fathi, al saber todos perfectamente que podrían haberlo hecho mejor. Desgraciadamente, en el último partido, sólo jugaron bien durante algunos momentos de la primera mitad.

"Naturalmente, estamos decepcionados, ya que, a lo largo del torneo, hemos demostrado que sabemos jugar mejor. Aquí hemos progresado considerablemente, y creo que la primera parte estuvo bastante igualada. Por desgracia, el segundo gol en contra nos desmoralizó por completo", comentó Fathi.

A Fathi le disgusta la falta de disciplina
Disciplina, ante todo, es lo que les había pedido Fathi a sus jugadores de cara al encuentro, pero aun así, su equipo sufrió dos expulsiones, las de los delanteros Mousshine Iajour y Rida Doulyazal, que terminaron enojando al técnico. "Es la primera vez que un jugador nuestro atenta así contra las reglas de deportividad. He decidido imponerles una multa de 5.000 euros a los dos jugadores, que será donada a un orfanato. Es importante para los jugadores de esta edad que aprendan la lección". 

Dos días después de la derrota, Fathi indicó los problemas de sus jugadores para aguantar la presión. "Pero incluso los más grandes jugadores han tenido sus momentos en los que han perdido la cabeza", añadió. De todas maneras, sigue opinando que sus protegidos son muy buenos futbolistas, y que tienen potencial y espíritu deportivo.

Fathi también aprovechó la ocasión para disculparse por el comportamiento indebido de algunos aficionados. "Lamento lo que ha sucedido en Kerkrade. El Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005, organizado conjuntamente por el Comité Organizador local y la FIFA, debería haberse celebrado en paz. Resulta lamentable que una minoría de aficionados haga destrozos en el estadio. Esperamos que nuestra afición pueda enseñarle al mundo la verdadera forma marroquí de celebrar un Mundial".

En la cita con Brasil, el combinado marroquí echará de menos especialmente la presencia de Iajour, autor de tres goles en este torneo. El defensor Salah Sbai, que podrá jugar nuevamente tras cumplir su sanción, se mostró bastante motivado a pesar de que su equipo no haya conseguido el pase a la final: "Después de todo, se trata de jugar con Brasil, y nos vamos a emplear a fondo una vez más".