Promise ("promesa" en inglés), Gift ("regalo") y Daddy ("papá") son algunos de los fascinantes nombres propios de los jugadores nigerianos que han estado haciendo sonreír a los aficionados durante todo este Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA. Ellos, junto con un Monday ("lunes"), dos que responden al nombre de Kola ("bebida de cola") y muchos más, han contribuido a llevar al país africano en Holanda 2005 a las puertas de una gloria sin precedentes, y pronto podrían hacerse habituales en las plantillas de los equipos de toda Europa. Ante la previsible gran demanda que pronto tendrán las firmas de estos prodigios, FIFA.com preguntó a Samson Siasia, seleccionador de las Águilas verdes y verdadero trotamundos futbolístico, qué consejos les da a sus idealistas pupilos.
"Trato de ser un tutor para ellos. Quiero cerciorarme de que van a ir al club adecuado. Suelo preguntarle al club qué planes tiene para el jugador, cuáles son sus intenciones, cómo va a ayudar al futbolista a adaptarse y a mejorar, y qué cosas le va a proporcionar. Yo me fui a Bélgica [al Lokeren, al dejar África por primera vez], pero al menos iba con otro jugador, lo cual siempre ayuda…", comentó Siasia, cuyos 18 años de carrera futbolística también le llevarían a Francia, Portugal, Arabia Saudí, Australia e Israel.
"Puede hacerse muy difícil cuando vas por primera vez a un país donde no se habla inglés. Si empiezas a quemarte tú solo, estás aislado. Los clubes tienen que abrirle una vía al jugador para que hable con alguien cuando está deprimido. El representante del jugador debería ser capaz de hacerse cargo de él; hablar con el chaval cuando esté triste y sin jugar bien".
La de Siasia, que cobró fama al poner por delante a las Súper Águilas contra Argentina en la Copa Mundial de la FIFA EE UU 1994, es una historia de éxito, pero ha habido cientos de jugadores que no han sabido hacer frente al cambio de entorno, desde una existencia a menudo afectada por la pobreza, hasta la riqueza y el aparente esplendor de la vida europea.
"A mis chicos les digo que he jugado en Europa, y que haces tu vida mejor si mejoras en aquello a lo que te dedicas", afirma. "Un futbolista tiene que ser serio y disciplinado. Cuando vas a Europa, no son necesariamente los grandes clubes los que vienen a por ti. Podría ser perfectamente un equipo más modesto, pero eso ya sería un comienzo. Algunas veces, los jugadores tienen que esperar su oportunidad e irse acostumbrando al nuevo entorno, al idioma, a la comida, al clima y a un estilo de juego nuevo antes de seguir progresando".
¿Haciendo amigos rápidamente?
El concepto de dinero, a menudo, es algo ajeno para muchos jóvenes jugadores africanos, de modo que, cuando la riqueza se presenta de repente ante ellos, puede conducir con frecuencia a decisiones erróneas, al tiempo que atraer a las malas compañías.
"Cuando firmas un contrato, el dinero no lo es todo, les digo", añade el seleccionador nigeriano. "El dinero hace girar al mundo, pero tienes que tener también sensatez. Y si tienes mucho dinero, debes cuidar de tu familia y luego de algunos amigos…".
"A los jugadores les aconsejo que ahorren, y que no compren coches ostentosos. La vida de un futbolista es un oficio precario, y puedes romperte fácilmente una pierna. Los jugadores necesitan ahorrar dinero para tiempos de escasez, para la jubilación. Es difícil explicarle estas cosas a un joven que no está formado en la idea del conservadurismo financiero. Es como decirle a un niño pequeño que no se coma todos los dulces de una vez".
Actualmente sólo hay dos nigerianos, Taye Taiwo (Olympique de Marsella) y Solomon Okoronkwo (Hertha de Berlín), jugando en las principales ligas de Europa; pero, tras la gran impresión que están causando en Holanda, es de esperar que haya muchos más honrando con su presencia a las canchas extranjeras en los años venideros. Una vez concluida la final del sábado, y quizás incluso antes, se desatará una actividad febril, con ojeadores, agentes, representantes, padres y hermanos como protagonistas, a fin de cerrar el mejor contrato posible.
"Hay mucha gente peculiar en el mundo", concluye Siasia. "Por ejemplo, no se tarda una semana en cerrar un contrato si de verdad quieres a un jugador. No es necesario andarse con rodeos".
Con la enorme publicidad que obtendrían si se ciñeran la corona en el Campeonato Mundial Juvenil por primera vez, los jugadores de Nigeria pueden contar con recibir un bombardeo de llamadas poco después del pitido final en la noche del sábado.
Y mientras que muchos serían partidarios de comprarse su primer teléfono móvil para 'soportar' dicho bombardeo, el mejor consejo podría ser perfectamente el de su seleccionador: invertir en un representante legal de confianza…