Argentina se proclamó vencedora del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA por quinta vez, tras sus conquistas de 1979, 1995, 1997 y 2001.

Las predicciones para el último de los 52 partidos de este Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 eran claras: o Argentina se hacía con el título por quinta vez, lo que suponía un récord sin precedentes, o Nigeria se convertía en la primera selección africana en conquistar el trofeo.

El inicio del encuentro decepcionó a aquellos que esperaban un intercambio de golpes fraticida, ya que los dos equipos se mostraron mutuo respeto desde el primer momento. Los nigerianos, empujados por el ruidoso público y guiados por su mediocampista estelar John Obi Mikel, se hicieron con el dominio aparente en la fase inicial del partido. Sin embargo, no fue hasta el minuto 20 cuando el público se levantó de sus asientos por primera vez. Un disparo del nigeriano Dele Adeleye, tras un rechace de la defensa albiceleste, se fue fuera por poco.

El partido se animó, y Olubayo Adefemis disparó bien pero sin precisión. Mediado el primer tiempo, la selección argentina comenzó a hilar mejor su juego, y Gustavo Oberman puso a prueba por primera vez al meta nigeriano, Ambruse Vanzekin. En la portería contraria, Óscar Ustari demostró sus cualidades al detener un disparo de Lohn Owoeri. Los avances de Argentina, aunque inferiores en número, llevaban siempre mayor peligro. En una de estas incursiones en ataque, Lionel Messi realizó una sensacional jugada individual, y Sani Kaita sólo pudo pararlo en falta dentro del área. El propio Messi transformó la pena máxima y adelantó a Argentina, cuando corría el minuto 40. Era la primera vez que los africanos no se ponían por delante en este torneo, exceptuando la igualada sin goles ante Brasil en el arranque del certamen.

El segundo tiempo comenzó con fuegos artificiales. En el minuto 53, Adefemi envió un centro medido desde la derecha y Chinedu Ogbuke consiguió de cabeza el empate para Nigeria. Los africanos vieron la victoria a su alcance, y David Abwo estuvo a punto de ver puerta en el minuto 60. Las Águilas Verdes imprimieron mayor ritmo al partido y su entusiasmo acabó de encender a los aficionados. Sin embargo, la defensa argentina supo contener el ataque nigeriano, y fueron los sudamericanos los que golpearon de nuevo. En uno de los pocos avances albicelestes, Messi penetró en el área rival, Taye Taiwo cometió falta y el árbitro señaló el segundo penal de la noche. 

Messi transformó con la misma seguridad que en la anterior ocasión y, de paso, se aseguró la Bota de Oro adidas al máximo goleador del torneo, con seis dianas. Minutos después, Sergio Aguero perdonó la ocasión de sentenciar el encuentro. Al final, Argentina se llevó la victoria, que supone la tercera derrota de un equipo africano ante una selección sudamericana en tres finales del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA disputadas entre conjuntos de estos dos continentes. Por su parte, Nigeria, en su segunda final, volvió a sucumbir, como ya le ocurriera en 1989.

Brasil logra la tercera plaza con un doble zarpazo
La selección brasileña se hizo con el tercer puesto del Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005, gracias a dos tantos en los últimos minutos del encuentro. El conjunto dirigido por Renê Weber se impuso a Marruecos por 2-1 (0-1 al descanso). Los dos conjuntos derrotados en semifinales tardaron en entrar en el partido disputado en el Estadio Galgenwaard de Utrecht. De hecho, las dos selecciones, que se enfrentaban por primera vez en un Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA, tuvieron que hacer un esfuerzo por desplegar una vez más todo su potencial. Los porteros disfrutaron durante muchos minutos de una tarde bastante tranquila.

Marruecos gozó de la primera oportunidad digna de mención cuando, a los 25 minutos, Tarik Bendamou disparó desde 16 metros. Brasil no creó peligro hasta los últimos compases del primer periodo, por medio especialmente de dos acciones de Renato, a las cuales respondió con seguridad el meta marroquí, Mohammed Bourkadi. Tuvo que ser Edcarlos, en propia puerta tras desviar un disparo de Adil Hermach, quien abriese el marcador en favor de Marruecos.

Durante los segundos 45 minutos, Brasil intentó mantener la presión, aunque las únicas oportunidades claras fueron un testarazo de Edcarlos y un tiro al palo. El Zhar tuvo en sus botas la sentencia para los norteafricanos, pero su remate, a seis metros de la portería, se fue fuera. En el minuto 88, tras un error de Bourkadi, Fábio Santos consiguió el empate para Brasil. Un cabezazo de Edcarlos, ya en el tiempo de compensación y cuando Marruecos jugaba con diez hombres, significó el gol de la victoria canarinha, en un día en que la suerte estuvo del lado americano.

Al término de la emocionante jornada final, Lionel Messi recibió la Bota de Oro adidas, que premia al máximo goleador del torneo. Después, se hizo entrega a Messi, Mikel y Taiwo del Balón de Oro adidas, el Balón de Plata adidas y el Balón de Bronce adidas respectivamente. El Trofeo Fair Play recayó en Colombia, como ya ocurriera en EAU 2003. Los argentinos celebraron la victoria bajo una lluvia de confeti albiceleste y disfrutaron de los acordes del We are the champions de Queen.