Durante el Campeonato Mundial Juvenil de la FIFA Holanda 2005 se pusieron en práctica algunas de las decisiones tomadas en la 119ª reunión general anual del International Football Association Board, celebrada el 26 de febrero cerca de Cardiff, Gales. Al finalizar el torneo el departamento arbitral de la FIFA ha querido hacer una evaluación de la aplicación de la norma que sanciona con tarjeta amarilla a la conducta antideportiva por retrasar la reanudación del partido.

El texto dice: "Si un jugador del equipo que cometió una falta toca intencionadamente el balón después de que el árbitro ha interrumpido el partido para otorgar un tiro libre, se considera que está retrasando la reanudación del juego y deberá ser sancionado con una tarjeta amarilla. Esta sanción se aplica igualmente a un jugador que toca el balón cuando se concede un saque de banda o de esquina a favor del adversario y si el jugador toma el balón de las redes después de que su equipo ha marcado un gol".

El espíritu de la norma es acabar con todas aquellas conductas antideportivas que intentan restar minutos de juego activo por la retención del balón. Así también se intenta evitar los roces y forcejeos entre jugadores por la posesión del balón en el campo.

En los primeros partidos del torneo, la novedad de la norma motivó numerosas sanciones por la falta de hábito de los jugadores, que por inercia y costumbre se iban a por el balón, y también por la rigidez en la aplicación por parte de los árbitros. A medida que avanzaba la competición, los futbolistas asimilaron la norma y se perfeccionó la interpretación de la misma.

Los números muestran claramente esta evolución. Si en la primera jornada del campeonato se mostraron 20 tarjetas amarillas a jugadores que tocaron el balón cuando no le correspondía a su equipo poner la pelota en movimientos, en los cuartos de final no se sancionó con cartulina ninguna acción de este tipo.

Entre los aspectos positivos del experimento, los árbitros destacan que se ganó en fluidez del juego y se produjeron menos conflictos entre jugadores una vez que se señaló una falta. Además disminuyeron notablemente las protestas a las decisiones arbitrales y en consecuencia se redujeron las tarjetas por este motivo.

Si bien también mencionaron, como aspecto negativo, la gran cantidad de sanciones en la primera parte del torneo, fruto de la falta de hábito del jugador que llegó a provocar la expulsión de algún futbolista.

De cara a mejorar la aplicación de la regla en futuras competiciones, el departamento arbitral ha sugerido que "se permita al jugador del equipo que cometió la infracción, tocar el balón en circunstancias especiales, por ejemplo, cuando el esférico se haya desplazado lejos del lugar de reanudación del juego y no haya contrarios cerca que puedan devolverlo. Es un caso claro de Fair Play".

Como conclusión final el departamento arbitral considera que "puede ser muy positivo por esos argumentos mencionados una vez que los jugadores estén familiarizados con la norma". El experimento también se aplicará en el Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005.