La selección argentina se clasificó para la segunda fase del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA tras ganar su tercer encuentro ante Irán, lo que le valió el primer puesto del grupo. En esta victoria por 6-1, los albicelestes no se han lucido tanto como otras veces, mientras que el combinado iraní tiene que volver a casa, a pesar de una muy respetable actuación.

El técnico argentino, Fernando Larrañaga, no quedó muy satisfecho con el rendimiento de su equipo: "A diferencia del partido con Portugal, no supimos mantener la concentración. Presionamos más en la segunda parte, para no dejar a los iraníes entrar en juego".

Ambos equipos encararon el decisivo duelo sin cambios en la formación inicial. Los objetivos de partida estaban muy claros: Irán tenía que imponerse a los sudamericanos para conseguir la clasificación, mientras que a Argentina le hubiera bastado el empate, después de dos victorias.

Los primeros minutos del partido estuvieron caracterizados por una actitud prudente y estratégica por parte de los dos equipos, aunque sobre todo por el sacrificio físico. No se apreció ninguna situación peligrosa hasta el minuto 7. El albiceleste Diego Giustozzi se encontró, desde escasa distancia, ante el magistral arquero persa, Reza Nasseri, que reaccionó de forma impecable. Poco después, Shamsaee desperdiciaba la primera ocasión para Irán. El equipo asiático registró su quinta falta a los ocho minutos de juego. Tras una falta de Lotfi a González, el árbitro Filppu no dudó en pitar penal. El capitán Sánchez lo transformó, adelantando así a Argentina (1-0, 10').

Sin embargo, Irán no se rendía: Shamsaee volvió a crear peligro, después de burlar a tres contrarios (12') El guardameta argentino, Javier Guisande, pudo lucirse al detener con el codo derecho, en un acto reflejo, un balón del delantero iraní (15'). En sus escasos ataques, los albicelestes creaban peligro, y así, Bresciani estuvo a punto de marcar (15'). El empeño asiático se vio recompensado: Shamsaee, que fue casi el único iraní en crear peligro, igualó al transformar un tiro libre (1-1, 16'). Giménez y Giustozzi no materializaron sus bienintencionados disparos; en general, se pudo observar una defensa iraní más compacta que en los encuentros anteriores (17').

Shamsaee volvió a crear peligro, cuando, tras penetrar por la banda derecha, pasó hacia el centro, pero la defensa albiceleste estuvo muy atenta (24'). Petillo quiso encauzar con su bota un remate de Sánchez, pero su balón salió desviado (26'). Al saber que el empate no les valía, los iraníes se mostraban más activos. El conjunto argentino se contentaba con mantener el resultado en esta fase del encuentro.

No obstante, convencía por su eficacia: García anotó desde cerca, adelantando nuevamente a los argentinos (2-1, 33'). Sánchez le cedió un balón a Petillo, que remató en carrera demasiado alto (34'). Tras un error de Masoumi, que perdió el balón en su propia área, sentenció González (3-1, 35') Wilhelm alargó distancias desde los diez metros (4-1, 36'). El conjunto persa empezaba a perder la compostura y los nervios; así, Wilhelm convirtió dos faltas más desde los diez metros, sellando definitivamente la holgada victoria (5-1, 37'; y 6-1, 39').

El técnico de Irán, Mohammad Ansarifard, observó tras el encuentro: "Tal vez nuestro juego haya estado demasiado centrado en Shamsaee. Nos ha faltado unidad de equipo. Además, cometimos la quinta falta demasiado pronto".