A pesar de la actuación espectacular del guardameta checo Jan Klima, que detuvo 33 de los 37 disparos a puerta de los brasileños, la República Checa no encontró ningún remedio contra el juego de Brasil. El coloso de Sudamérica se impuso en una de las más intensas y mejores contiendas en lo que va del Campeonato Mundial de Futsal de la FIFA por 4-1. No obstante el fuerte equipo europeo también parece estar muy bien preparado para la siguiente fase.
El seleccionador de Brasil, Ferretti, se mostró muy satisfecho: "Ha sido un partido complicado contra un rival muy fuerte. Estoy muy contento, porque se ha podido apreciar una cualidad más de mi equipo, que ha sabido mantener la calma".
Ferretti permaneció fiel a su línea y cambió toda la formación inicial, igual que hizo ante la cita con Tailandia. Esta vez depositó toda su confianza en Pablo, Euler, Simi y Falcão. El técnico checo, Michal Striz, volvió a colocar a Jan Klima en la portería, como en el primer partido, y Tomas Sluka pudo jugar igualmente desde el primer minuto, al cederle su puesto en el banquillo a Daniel Levcik.
A los 15 segundos de juego, se producía el primer disparo con peligro, por parte de Falcão; pocos segundos después, Klima detenía dos balones de Simi. Al contraataque, Sluka desaprovechó una posición favorable. El comienzo del duelo no podría haber sido mejor.
El encuentro prosiguió sin perder en intensidad. Sorprendentemente, fueron los checos los primeros en adelantarse en el marcador: Mares, que ya anotó tres veces frente a Australia, convirtió un potente disparo que dejó a Franklin sin opción (0-1, 3'). Klima demostró repetidas veces su enorme categoría al controlar balonazos de Euler y Falcão (5'). Los brasileños seguían acribillando la puerta checa, aunque encontrándose una y otra vez con la presencia de Klima, que paraba todo lo parable. Franklin reaccionó genialmente ante un tiro de Dlouhy, mientras que en la otra mitad del campo, Falcão no lograba batir a Klima (7'). Musial estuvo a punto de materializar una ventaja de 2-0 para la República Checa (8').
Brasil dominaba el encuentro, pero el conjunto europeo no dejó de crear peligro. Sluka le colocó un pase a Dlouhy, que fue a darle al palo (15'). Los brasileños consiguieron la merecida igualada por medio de Indio (1-1, 15'). Klima seguía en su mejor estado de forma, cuando despejó un disparo de Manoel Tobias (19'). Seis segundos antes del descanso, se adelantaron los sudamericanos mediante una magistral volea de Falcão (2-1, 20').
La magnífica actuación de Klima hizo que Striz cambiara de planes y no apostara por el otro guardameta, Petr Krayzel, en la segunda mitad. Los checos siguieron ofreciendo un partido abierto, y Kamenicky estrelló el esférico contra el palo (23'). Dlouhy desperdició la siguiente buena ocasión para la República Checa (25'). Indio falló mientras se caía, poco antes de que Sluka y Mares casi consiguieran el empate. Pero la diana decisiva fue para Brasil: Neto remató con acierto, tras una bella jugada con Indio (3-1, 27'). Dlouhy volvía a encontrarse con Franklin (30'). Falcão despertaba la euforia en las gradas al lucir una espectacular chilena (31'). Y Vander se encargó de poner el punto final a esta contienda contra unos muy valientes jugadores checos (4-1, 38').
El técnico checo, Michal Striz, también quedó muy satisfecho: "Sabíamos que iba a ser un partido difícil. El portero, Klima, ha ofrecido un rendimiento magnífico y ha salvado algunos goles seguros. Por eso no lo he quitado tras el descanso".